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“¡Juventud de Asia, álcense!”, exhorta Papa Francisco en video mensaje antes de viaje a Corea. VATICANO, 11 Ago. 14 / 10:14 am (ACI/EWTN Noticias).- A pocos días de iniciar su visita apostólica a …Más
“¡Juventud de Asia, álcense!”, exhorta Papa Francisco en video mensaje antes de viaje a Corea.

VATICANO, 11 Ago. 14 / 10:14 am (ACI/EWTN Noticias).-

A pocos días de iniciar su visita apostólica a Corea del Sur, el Papa Francisco envío un video mensaje para exhortar a los jóvenes asiáticos a acoger en su corazón la luz de Cristo y reflejarla “en una vida llena de fe, esperanza y amor, llena de la alegría del Evangelio”; pues están llamados a ser “portadores de esperanza y energía para el futuro”.
El video fue difundido por la emisora KBS (Korean Broadcasting System). El texto es el siguiente, gracias a la traducción de Radio Vaticana:
¡Queridos hermanos y hermanas!
En unos pocos días, con la ayuda de Dios, estaré entre ustedes, en Corea. Gracias de antemano por su acogida y los invito a rezar conmigo, para que este viaje apostólico dé buenos frutos para la Iglesia y para la sociedad coreana.
"¡Levántate, resplandece!": con estas palabras que el Profeta dirige a Jerusalén, yo me dirijo a ustedes. Es el Señor quien les invita a acoger su luz, acogerla en el corazón para reflejarla en una vida llena de fe, esperanza y amor, llena de la alegría del Evangelio.
Como ustedes saben, vengo en ocasión de la Sexta Jornada de la Juventud Asiática. Particularmente a los jóvenes les llevaré la llamada del Señor: "¡Juventud de Asia, álcense! La gloria de los mártires ha nacido sobre ti". La luz de Cristo resucitado brilla como un espejo en el testimonio de Paul Yun Ji-chung y sus 123 compañeros, todos los mártires de la fe que proclamaré beatos el próximo 16 de agosto en Seúl.
Los jóvenes son portadores de esperanza y energía para el futuro; pero también son las víctimas de la crisis moral y espiritual de nuestro tiempo. Por esto me gustaría anunciar a ellos y a todos el único nombre por el cual podemos ser salvos: Jesús, el Señor.
Queridos hermanos y hermanas coreanos, la fe en Cristo ha echado profundas raíces en su tierra y ha dejado frutos abundantes. Los ancianos son los guardianes de este legado: sin ellos los jóvenes se verían privados de la memoria. El encuentro entre las personas mayores y los jóvenes es una garantía del camino del pueblo. Y la Iglesia es una gran familia en la que todos somos hermanos en Cristo. En su nombre vengo a vosotros, en la alegría de compartir con ustedes el Evangelio del amor y la esperanza.
El Señor los bendiga y la Virgen Madre los protegerá.