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1o. Enero Santa María, Madre de Dios, Solemnidad

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La Iglesia Católica quiere comenzar el año pidiendo la protección de la Santísima Virgen María. La fiesta mariana más antigua que se conoce en Occidente es la de "María Madre de Dios". Ya en las …Más
La Iglesia Católica quiere comenzar el año pidiendo la protección de la Santísima Virgen María. La fiesta mariana más antigua que se conoce en Occidente es la de "María Madre de Dios". Ya en las Catacumbas o antiquísimos subterráneos que están cavados debajo de la ciudad de Roma y donde se reunían los primeros cristianos para celebrar la Misa, en tiempos de las persecuciones, hay pinturas con este nombre: "María, Madre de Dios".

Si nosotros hubiéramos podido formar a nuestra madre, ¿qué cualidades no le habríamos dado? Pues Cristo, que es Dios, sí formó a su propia madre. Y ya podemos imaginar que la dotó de las mejores cualidades que una criatura humana puede tener.

Pero, ¿es que Dios ha tenido principio? No. Dios nunca tuvo principio, y la Virgen no formó a Dios. Pero Ella es Madre de uno que es Dios, y por eso es Madre de Dios.

Y qué hermoso repetir lo que decía San Estanislao: "La Madre de Dios es también madre mía". Quien nos dio a su Madre santísima como madre nuestra, en la cruz al decir al discípulo que nos representaba a nosotros: "He ahí a tu madre", ¿será capaz de negarnos algún favor si se lo pedimos en nombre de la Madre Santísima?

Al saber que nuestra Madre Celestial es también Madre de Dios, sentimos brotar en nuestro corazón una gran confianza hacia Ella.

Cuando en el año 431 el hereje Nestorio se atrevió a decir que María no era Madre de Dios, se reunieron los 200 obispos del mundo en Éfeso (la ciudad donde la Santísima Virgen pasó sus últimos años) e iluminados por el Espíritu Santo declararon: "La Virgen María sí es Madre de Dios porque su Hijo, Cristo, es Dios". Y acompañados por todo el gentío de la ciudad que los rodeaba portando antorchas encendidas, hicieron una gran procesión cantando: "Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén".

El título "Madre de Dios" es el principal y el más importante de la Virgen María, y de él dependen todos los demás títulos y cualidades y privilegios que Ella tiene.

Los santos muy antiguos dicen que en Oriente y Occidente, el nombre más generalizado con el que los cristianos llamaban a la Virgen era el de "María, Madre de Dios".


Emitido en diocesisTV el 1-1-2008. "Los números uno", Encarni Llamas presenta una breve biografía del santo de cada día.
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FIESTAS DE LA VIRGEN MARÍA

PRINCIPALES FIESTAS MARIANAS

- La Inmaculada Concepción (8 de diciembre)

Después de la fiesta de la Asunción de María al cielo en cuerpo y alma -que ocupa, sin duda alguna, el primer lugar en el corazón de los cristianos-, la fiesta de la Inmaculada o de la Purísima es la más conocida y venerada en toda la cristiandad. Sus orígenes se remontan en Oriente al …Más
FIESTAS DE LA VIRGEN MARÍA

PRINCIPALES FIESTAS MARIANAS

- La Inmaculada Concepción (8 de diciembre)

Después de la fiesta de la Asunción de María al cielo en cuerpo y alma -que ocupa, sin duda alguna, el primer lugar en el corazón de los cristianos-, la fiesta de la Inmaculada o de la Purísima es la más conocida y venerada en toda la cristiandad. Sus orígenes se remontan en Oriente al siglo VIII, y en Occidente al siglo IX. En Roma no se celebraba la fiesta en tiempo de las grandes disputas sobre el contenido doctrinal de la misma. Fue Sixto IV quien la aprobó en Roma por primera vez en 1476. Alejandro VII declaró en 1661 que el objeto preciso de la fiesta era celebrar la inmunidad de María del pecado original y no la simple santificación de María como sostenían algunos teólogos. Inocencio XII elevó de categoría la fiesta en 1693 y la extendió, con octava, a toda la Iglesia. Clemente XI la hizo de precepto en 1708. Pío IX, que había definido el dogma en 1854, promulgó el nuevo oficio y misa que se usa todavía actualmente. Las nuevas rúbricas le conceden la categoría de «Solemnidad», que constituye el máximo rango litúrgico.

- Santa María, Madre de Dios (1 de enero)
Hasta hace pocos años se celebraba el día 1 de enero la fiesta de la «Circuncisión del Señor», ceremonia del Antiguo Testamento que fue totalmente abolida por el sacra mento del Bautismo. En su lugar, la reciente reforma litúrgica fijó para el día 1 de enero la «Solemnidad de Santa María. Madre de Dios». Con ella confesamos nuestra fe en la divina maternidad de María, que, por obra y gracia del Espíritu Santo, concibió en sus virginales entrañas y dio a luz al Hijo de Dios hecho hombre. Este hecho inconmensurable eleva a María mil veces por encima de todo el género humano y de todos los ángeles y bienaventurados. Su maternidad divina es el título fundamental y más importante de María, del que se derivan todas sus demás grandezas y privilegios.

- Presentación del Señor y Purificación de María (2 de febrero)
Tiene por objeto conmemorar la emocionante escena que tuvo lugar en el templo de Jerusalén a los cuarenta días del nacimiento de Jesús, según el evangelio de San Lucas (2,22-38). Esta fiesta comenzó a celebrarse en la misma Jerusalén hacia el siglo tv, como fiesta del Señor más que de María. Poco a poco fue extendiéndose a otras regiones orientales, y en cl año 512 el emperador Justiniano ordenó su celebración en todo el imperio griego, ya con carácter mariano. En Occidente: consta que bajo el papa Sergio 1 (687-701) se celebraba ya. En el siglo VIII se extendió por varios lugares de España, Francia y Alemania, hasta hacerse universal. la bendición de las candelas no aparece documentalmente hasta el siglo x. Hoy, es fiesta del Señor, como primitivamente, pero la Purificación de María sigue recordándose continuamente a través del cuarto misterio gozoso del santo Rosario.

- La Virgen de Lourdes (11 de febrero)
Como es sabido, desde el jueves 11 de febrero al viernes 16 de julio de 1858, la Virgen Santísima se apareció dieciocho veces a la pastorcita de catorce años Bernardita Soubirous en la gruta de Massabielle, a orillas del Gave, en las proximidades del entonces pueblecito pirenaico de Lourdes. Durante ellas, la Virgen transmitió un mensaje de penitencia, le enseñó a rezar el Rosario y le dijo, finalmente, que era la Inmaculada Concepción y deseaba se construyera allí una capilla. Hoy es Lourdes uno de los centros de peregrinación mariana más importantes del mundo y en el que se han realizado muchos milagros que resisten el examen de la crítica más severa.
León XIII concedió la fiesta litúrgica conmemorativa de las apariciones, con oficio y misa propia, a algunos lugares en 1891. San Pío X la extendió a toda la Iglesia el 13 de no viembre de 1907. El calendario litúrgico actual conserva esta fiesta con categoría de «Memoria libre».

- La Anunciación de María (25 de marzo)
Con categoría de «Solemnidad», aunque no de precepto, se celebra actualmente esta importante fiesta mariana el 25 de marzo en toda la Iglesia universal. Se conmemora en ella el anuncio del ángel Gabriel a María y la aceptación por parte de ella de la encarnación del Verbo en sus virginales entrañas para ser el Redentor de la humanidad, lo que la elevó a la dignidad incomparable de Madre de Dios.
Aunque esta fiesta es de origen apostólico, los primeros documentos auténticos de su celebración aparecen en el siglo VI. Sin duda alguna, en el siglo VII se celebraba tanto en Oriente como en Occidente. Y es posible que desde mucho antes se conmemorase este gran acontecimiento en la basílica de la Anunciación erigida en Nazaret por Santa Elena (siglo IV).

- Nuestra Señora del Rosario de Fátima (13 de mayo)
El 13 de mayo de 1917 se apareció la Santísima Virgen en Cova de Iría (lugar perteneciente a la parroquia de Fátima, en Portugal) a los tres pastorcitos Lucía, Jacinta y Francisco, mandándoles rezar el Rosario todos los días para alcanzar la paz del mundo y el fin de la guerra. La Virgen siguió apareciéndose a los niños otras cinco veces, pidiéndoles que hicieran muchos sacrificios para la conversión de los pecadores; hasta que el sábado 13 de octubre les dijo que era la Señora del Rosario y que quería establecer en el mundo la devoción a su Corazón Inmaculado. Ese mismo día hizo un gran milagro (el movimiento giratorio del sol lanzando rayos de luz de diferentes colores), que fue presenciado por más de 70.000 personas allí presentes.
La devoción a la Virgen de Fátima está hoy extendida por todo el mundo y los milagros se multiplican sin cesar. Su conmemoración litúrgica se celebra el día 13 de mayo, fecha de la primera aparición en Cova de Iría.

- La Visitación de María a Santa Isabel (2 de julio)
Esta fiesta conmemora la visita que la Santísima Virgen hizo a su pariente Santa Isabel después de recibir el anuncio del ángel en Nazaret. A su llegada, el niño Juan el Bautista saltó de gozo en el seno de su madre.
Los primeros documentos sobre esta fiesta son del siglo XIII, en que la celebraban los franciscanos. Se encuentra también en el Misal mozárabe de España. El papa Urbano VI (t 1389) la extendió a toda la Iglesia. Pío IX la elevó a rito doble de segunda clase y hoy se celebra con categoría de «Fiesta».

- Inmaculado Corazón de María (fecha variable)
El germen de la preciosísima devoción al Corazón Inmaculado de María se encuentra en el mismo Evangelio (cf. Lc 2,19 y 51) y en los escritos de los Santos Padres, que comentaron piadosísimamente dichos textos evangélicos. Este germen se fue incrementando a través de los siglos y hoy constituye una de las devociones marianas más sólidas y entrañables, sobre todo después de las apariciones de la Virgen del Rosario en Fátima, en las que Ella misma recomendó la devoción a su Corazón Inmaculado para la salvación del mundo. La fiesta litúrgica fue introducida en el calendario universal por Pío XII en 1945. Hoy se celebra al día siguiente de la festividad del Sagrado Corazón de Jesús (viernes siguiente a la del «Corpus Christi»), que es fiesta variable.
Uno de los santos que más eficazmente contribuyeron a propagar la devoción al Corazón Inmaculado de María fue, sin duda alguna, San Juan Eudes (1601-1680) con su preciosa obra El Corazón admirable de la Madre de Dios, terminada poco antes de morir. Es una obra muy extensa (tres volúmenes con dos mil páginas), en la que expone el verdadero sentido y alcance de esta preciosa devoción. Otro gran propagandista de la misma fue San Antonio María Claret (1807-1870), fundador de los Misioneros Hijos del Corazón de María, que tanto trabajan en extender el culto de María.

- La Virgen del Carmen (16 de julio)
La devoción a la Virgen del Carmen -una de las más populares y universales- se remonta al siglo XIV (hacia 1387, según el P. Zimmermann), y se fijó para ella el 16 de julio. A ella se agregó más tarde la devoción al escapulario carmelitano, que, según una piadosa tradición, había entregado la misma Virgen a San Simón Stock. Se difundió rápidamente por varias naciones hasta que el papa Benedicto XIII la extendió a toda la Iglesia el 24 de septiembre de 1726.
Celebran especialísimamente la fiesta de la Virgen del Carmen los marineros, que la tienen por Patrona y la aclaman como «Reina del Mar».

- La Virgen de las Nieves (5 de agosto)
Tiene por objeto conmemorar la dedicación de la basílica de Santa María la Mayor, en Roma, que es la principal iglesia mariana de la Ciudad Eterna y, en cierto modo, de toda la cristiandad. Fue reconstruida, al parecer, por Sixto III (432-440) en el mismo lugar (monte Esquilino, de Roma) que, según una piadosa leyenda, vieron cubierto de nieve la noche del 5 al 6 de agosto unos piadosos esposos que querían obsequiar a María y no sabían cómo; la Virgen hizo el milagro de la nieve en el mes de agosto para indicarles el lugar donde quería se le erigiese una capilla. Por eso comenzó a llamarse aquel santuario Nuestra Señora de las Nieves. Hasta el siglo XVI fue una fiesta exclusiva de la basílica. San Pío V la incluyó en el calendario universal para el día 5 de agosto.

- La Asunción de Nuestra Señora (15 de agosto)
Es una de las fiestas marianas más antiguas y, desde luego, la Más celebrada por el pueblo cristiano en todo el mundo. Es la fiesta del triunfo definitivo de María, con su gloriosa Asunción en cuerpo y alma al cielo para ser coronada por Reina y Señora de todo lo creado. Parece que tuvo su origen en Oriente hacia el siglo v, con el título de la Dormición de María, que más tarde (siglo VIII) se cambió por el de la Asunción. En Occidente aparece esta fiesta en el siglo VII y se propagó rápidamente por todo el mundo. El Misal mozárabe español contiene una misa de la Asunción de María del siglo IX, pero ya se celebraba la fiesta al menos desde el siglo VII, como atestiguan San Isidoro y San Ildefonso. San Pío V en 1568 mejoró mucho las lecciones del Oficio litúrgico. Y Pío XII proclamó dogma de fe la Asunción de María el día 1 de noviembre de 1950. Hoy es fiesta de precepto para toda la Iglesia universal y se celebra con el máximo rito de «Solemnidad».

- Santa María Reina (31 de mayo)
Litúrgicamente es una fiesta modernísima. Fue instituida por el papa Pío XII el 11 de octubre de 1954 en su encíclica Ad caeli Reginam, ordenando su celebración en toda la Iglesia universal el día 31 de mayo, y que en dicho día se renueve la consagración del género humano al Corazón Inmaculado de María.

- La Natividad de María (8 de septiembre)
La fiesta del nacimiento de María viene celebrándose desde muy antiguo, aunque los primeros documentos ciertos aparecen en Oriente en las homilías de San Andrés de Creta (t 720), y en Occidente en vida del papa Sergio I (t 70 l). En el siglo x1 fue declarada fiesta de precepto, y así continuó hasta la reforma de San Pío X. En el calendario actual figura como simple fiesta, excepto en muchos lugares donde celebran ese día la fiesta de su Patrona principal, que suele ser de primera clase.
La fecha del 8 de septiembre se fijó para concordarla con la de la Inmaculada Concepción, que se celebra el 8 de diciembre.

- Los Siete Dolores de María (15 de septiembre)
Esta entrañable fiesta mariana comenzó a celebrarse desde los primeros tiempos de la Iglesia para conmemorar los siete principales Dolores de María, sobre todo su Compasión al pie de la cruz de Jesús, cuando con fortaleza heroica soportó aquel tormento espantoso para cooperar en calidad de Corredentora a la salvación de todo el género humano. Desde el siglo IV hablan de ella con ternura los Santos Padres, especialmente San Ambrosio, San Paulino de Nola, San Agustín y San Efrén. En la liturgia griega aparecen, después del siglo VIII, varios himnos sobre el llanto de María. El más impresionante de todos es la preciosa secuencia de la misa de esta fiesta Stabat Mater (¿siglo XIII?), cuyo verdadero autor se desconoce todavía.
Hasta fines del siglo XVI la fiesta de los Dolores de María se celebraba en toda la Iglesia latina, con varias denominaciones y varias fechas. Benedicto XIII fijó en 1727 la del viernes de la semana de Pasión.

- La Virgen de la Merced (24 de septiembre)
Fue instituida a instancias de la Orden mercedaria, y para ella sola, el 4 de abril de 1615. Inocencio XI la extendió a toda España en 1680 y, finalmente, Inocencio XII la hizo fiesta de la Iglesia universal el 12 de febrero de 1696. En el nuevo calendario de Juan XXIII ha quedado como fiesta de simple conmemoración.

- La Virgen del Rosario (7 de octubre)
Esta fiesta mariana fue preparada desde muy antiguo por las cofradías del Rosario, fomentadas principalmente por los dominicos y muy florecientes en el siglo Xv. Acostum braban solemnizar, sobre todo, el primer domingo de octubre con la misa Salve Radix sancta. El 17 de marzo de 1572 estableció el papa dominico San Pío V que se celebrase una fiesta en honor de Nuestra Señora de las Victorias, para conmemorar el triunfo de las armas cristianas contra los turcos en aguas de Lepanto, ocurrido el día 7 de octubre de 1571, mientras en todas las cofradías de Roma se celebraban procesiones del Rosario, una de ellas presidida por el propio San Pío V. Clemente XI extendió la fiesta a toda la Iglesia universal en 1716. León XIII la elevó de categoría litúrgica, y San Pío X la fijó definitivamente para el 7 de octubre, donde continúa hoy.

- La Presentación de María (21 de noviembre)
Los libros canónicos de la Sagrada Escritura nada dicen de este acontecimiento que cuentan únicamente los evangelios apócrifos. Sin embargo, parece que la fiesta de la Presentación de la Virgen Niña en el templo de Jerusalén data del año 543, cuando el emperador Justiniano mandó levantar un templo en memoria de este suceso sobre las ruinas mismas del antiguo templo de Jerusalén. En Occidente empezó a propagarse en el siglo IX. Gregorio XI, papa de Aviñón, aumentó su celebración en la curia papal y en algunas otras iglesias. Sixto IV la introdujo en Roma. San Pío V la suprimió por su íntima relación con los apócrifos, pero fue restablecida por Sixto V en 1585 e impuesta a toda la Iglesia universal. En el calendario actual se celebra como simple «Memoria».

(Statveritas)

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María es verdaderamente Madre de Dios. Pregunta: "¿Cómo puede ser María la madre de Dios, si Dios ya existía antes de que ella naciera?" Respuesta: En el diccionario encontramos que "madre" es la mujer que engendra. Se dice que es madre del que ella engendró. Si aceptamos que María es madre de Jesús y que Él es Dios, entonces María es Madre de Dios. No se debe confundir entre el tiempo y la …Más
María es verdaderamente Madre de Dios. Pregunta: "¿Cómo puede ser María la madre de Dios, si Dios ya existía antes de que ella naciera?" Respuesta: En el diccionario encontramos que "madre" es la mujer que engendra. Se dice que es madre del que ella engendró. Si aceptamos que María es madre de Jesús y que Él es Dios, entonces María es Madre de Dios. No se debe confundir entre el tiempo y la eternidad. María, obviamente, no fue madre del Hijo eternamente. Ella comienza a ser Madre de Dios cuando el Hijo Eterno quiso entrar en el tiempo y hacerse hombre como nosotros. Para hacerse hombre quiso tener madre. Gálatas 4:4: "al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer". Dios se hizo hombre sin dejar de ser Dios, por ende María es madre de Jesús, Dios y hombre verdadero. Entonces, María es Madre de Dios, no porque lo haya engendrado en la eternidad sino porque lo engendró hace 2000 años en la Encarnación. Dios no necesitaba una madre pero la quiso tener para acercarse a nosotros con infinito amor. Dios es el único que pudo escoger a su madre y, para consternación de algunos y gozo de otros, escogió a la Santísima Virgen María quién es y será siempre la Madre de Dios. Cuando la Virgen María visitó a su prima Isabel, esta, movida por el Espíritu Santo le llamó "Madre de mi Señor". El Señor a quien se refiere no puede ser otro sino Dios. (Cf. Lucas 1, 39-45). La verdad de que María es Madre de Dios es parte de la fe de todos los cristianos ortodoxos (de doctrina recta). Fue proclamada dogmáticamente en el Concilio de Efeso, en el año 431 y es el primer dogma Mariano. Antecedentes de la controversia sobre la maternidad divina de María Santísima: Los errores de Nestorio En el siglo V, Nestorio, Patriarca de Constantinopla afirmaba los siguientes errores: Que hay dos personas distintas en Jesús, una divina y otra humana. Sus dos naturalezas no estaban unidas. Por lo tanto, María no es la Madre de Dios pues es solamente la Madre de Jesús hombre. Jesús nació de María solo como hombre y más tarde "asumió" la divinidad, y por eso decimos que Jesús es Dios. Vemos que estos errores de Nestorio, al negar que María es Madre de Dios, niegan también que Jesús fuera una persona divina. La doctrina referente a María está totalmente ligada a la doctrina referente a Cristo. Confundir una es confundir la otra. Cuando la Iglesia defiende la maternidad divina de María esta defendiendo la verdad de que, su hijo, Jesucristo es una persona divina. En esta batalla doctrinal, San Cirilo, Obispo de Alejandría, jugó un papel muy importante en clarificar la posición de nuestra fe en contra de la herejía de Nestorio. En el año 430, el Papa Celestino I en un concilio en Roma, condenó la doctrina de Nestorio y comisionó a S. Cirilo para que iniciara una serie de correspondencias donde se presentara la verdad. Concilio de Efeso En el año 431, se llevó a cabo el Concilio de Efeso donde se proclamó oficialmente que María es Madre de Dios. "Desde un comienzo la Iglesia enseña que en Cristo hay una sola persona, la segunda persona de la Santísima Trinidad. María no es solo madre de la naturaleza, del cuerpo pero también de la persona quien es Dios desde toda la eternidad. Cuando María dio a luz a Jesús, dio a luz en el tiempo a quien desde toda la eternidad era Dios. Así como toda madre humana, no es solamente madre del cuerpo humano sino de la persona, así María dio a luz a una persona, Jesucristo, quien es ambos Dios y hombre, entonces Ella es la Madre de Dios" -Concilio de Efeso La ortodoxia (doctrina recta) enseña: Jesús es una persona divina (no dos personas) Jesús tiene dos naturalezas: es Dios y Hombre verdaderamente. María es madre de una persona divina y por lo tanto es Madre de Dios. María es Madre de Dios. Este es el principal de todos los dogmas Marianos, y la raíz y fundamento de la dignidad singularísima de la Virgen María. María es la Madre de Dios, no desde toda la eternidad sino en el tiempo. El dogma de María Madre de Dios contiene dos verdades: María es verdaderamente madre: Esto significa que ella contribuyó en todo en la formación de la naturaleza humana de Cristo, como toda madre contribuye a la formación del hijo de sus entrañas. María es verdaderamente madre de Dios: Ella concibió y dio a luz a la segunda persona de la Trinidad, según la naturaleza humana que El asumió. El origen Divino de Cristo no le proviene de María. Pero al ser Cristo una persona de naturalezas divina y humana. María es tanto madre del hombre como Madre del Dios. María es Madre de Dios, porque es Madre de Cristo quien es Dioshombre. La misión maternal de María es mencionada desde los primeros credos de la Iglesia. En el Credo de los Apóstoles: "Creo en Dios Padre todopoderoso y en Jesucristo su único hijo, nuestro Señor que nació de la Virgen María". El título Madre de Dios era utilizado desde las primeras oraciones cristianas. En el Concilio de Efeso, se canonizo el título Theotokos, que significa Madre de Dios. A partir de ese momento la divina maternidad constituyó un título único de señorío y gloria para la Madre de Dios encarnado. La Theotokos es considerada, representada e invocada como la reina y señora por ser Madre del Rey y del Señor. Más tarde también fue proclamada y profundizada por otros concilios universales, como el de Calcedonia(451) y el segundo de Constantinopla (553). En el siglo XIV se introduce en el Ave María la segunda parte donde dice: "Santa María Madre de Dios" Siglo XVIII, se extiende su rezo oficial a toda la Iglesia. El Papa Pío XI reafirmó el dogma en la Encíclica Lux Veritatis (1931). La Madre de Dios en el VAT II: este concilio replantea en todo el alcance de su riqueza teológica en el más importante de sus documentos, Constitución dogmática sobre la Iglesia, (Lumen Gentium). En este documento se ve la maternidad divina de María en dos aspectos: La maternidad divina en el misterio de Cristo. La maternidad divina en el misterio de la Iglesia. "Y, ciertamente, desde los tiempos mas antiguos, la Sta. Virgen es venerada con el título de Madre de Dios, a cuyo amparo los fieles suplicantes se acogen en todos sus peligros y necesidades.... Y las diversas formas de piedad hacia la Madre de Dios que la Iglesia ha venido aprobando dentro de los limites de la sana doctrina, hacen que, al ser honrada la Madre, el Hijo por razón del cual son todas las cosas, sea mejor conocido, amado, glorificado, y que, a la vez, sean mejor cumplidos sus mandamientos" (LG #66) En el Credo del Pueblo de Dios de Pablo VI (1968): "Creemos que la Bienaventurada María, que permaneció siempre Virgen, fue la Madre del Verbo encarnado, Dios y salvador nuestro" En 1984 consagra J.P.II el mundo entero al I.C. de María, a través de toda la oración de consagración repite: "Recurrimos a tu protección, Santa Madre de Dios" María por ser Madre de Dios transciende en dignidad a todas las criaturas, hombres y ángeles, ya que la dignidad de la criatura está en su cercanía con Dios. Y María es la mas cercana a la Trinidad. Madre del Hijo, Hija del Padre y Esposa del Espíritu. "El Conocimiento de la verdadera doctrina católica sobre María, será siempre la llave exacta de la comprensión del misterio de Cristo y de la Iglesia" "Y la Madre de Dios es mía, porque Cristo es mío" (S. Juan de la Cruz) es.catholic.net/…/articulo.php