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Despierta...

No digas Padre, sino sabes pórtate como hijo, el mayor acto de caridad que un padre puede dar a su hijo es encaminarlo a su salvación. Por la casi nula formación de los padres que dan cariño, pero …More
No digas Padre, sino sabes pórtate como hijo, el mayor acto de caridad que un padre puede dar a su hijo es encaminarlo a su salvación.

Por la casi nula formación de los padres que dan cariño, pero no amor, dan reglas, pero no edifican, dan seguridad material, pero no dan alimento al alma, se pierden ellos y sus hijos, por esa falta de instrucción espíritual que no supieron absorber dentro y fuera de casa.

No digas padre, si eres hijo del pecado, no por tu nacimiento, sino por tus acciones, no te casas por la iglesia, vives con tu amante, aunque le digas esposa, ante Dios, no lo es, tus hijos son BASTARDOS, porque son concebidos fuera del matrimonio de la iglesia, el civil es una regla humana, no divina como el matrimonio en la iglesia.

Sino eres obediente al padre que está en los cielos, no eres su hijo, eres hijo del mundo, no hijo de Dios.

No digas, santificado sea tu nombre, sino sabes imitar al padre que está en los cielos, si tú padre terrenal, no te inculcó la vida espíritual de tu alma, no le atribuyas fanfarrias y fiestas a tu padre terrenal, por ser buena persona y no buena alma, Dios no te va a juzgar por ser buena persona, sino buena alma, que es ser hijo de la iglesia católica.

No digas que se haga la voluntad del padre que está en los cielos, sino cumples con tus deberes y responsabilidades como hijo de Dios, sino vas a cumplir sus normas, no digas que se haga su voluntad, porque por vivir para tu carne, haces la tuya.

No digas danos el pan, sino sabes que el alimento del alma es la santa eucaristía, te alimentas como vil barrigón o barrigóna, comiendo, bebiendo y disfrutando de la vida de la carne y sentidos y no alimentándose del alimento que te dará vida eterna.

No digas perdona nuestras deudas, si la deuda principal tuya es tu santidad y la de tus hijos, sabiendo que el te perdona a través del confesionario con el sacerdote y dónde vives en pecadote mortal y quieres que te premie, iluso e ingenuo, el demonio te da casi todo para que no sigas a Dios, o crees que estando en pecado mortal, Dios te premiará y te dará más.

No digas que te quite la tentación, si vives y vives de ella, Dios quiere tu conversión por las buenas, intentará a la fuerza en algunas veces, pero si tú no quieres convertirte, no te conviertas, pero no le quites la oportunidad a tus hijos de salvarse por medio de los sacramentos, algo que después de tu primera comunión, por la falta de instrucción de tus papás, imitas y das lo mismo a tus hijos, miseria espíritual y condenación.