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Yugo
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El Padre Adam .Profeta de los Ultimos Tiempos

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El Padre Adam .Profeta de los Ultimos Tiempos
Yugo
MENSAJE DE LA MADRE A ROSARIO ARENILLAS
CRUZ BLANCA, 5 de Agosto de 1989.


Rosario:– Madre mía, estás pálida... Madre mía.
Madre:– Bajo esta palidez, Yo quisiera que pudieran descubrir los hombres el AMOR que siento por ellos.
Quisiera decirlos a los hombres que emplearan más el AMOR.
Tantas veces repitiendo las mismas palabras, sin ser escuchadas por los hombres ¿cómo podéis comprender …More
MENSAJE DE LA MADRE A ROSARIO ARENILLAS
CRUZ BLANCA, 5 de Agosto de 1989.


Rosario:– Madre mía, estás pálida... Madre mía.
Madre:– Bajo esta palidez, Yo quisiera que pudieran descubrir los hombres el AMOR que siento por ellos.
Quisiera decirlos a los hombres que emplearan más el AMOR.
Tantas veces repitiendo las mismas palabras, sin ser escuchadas por los hombres ¿cómo podéis comprender que habiendo tanto ODIO entre los hombres, a Mi Hijo podáis hacerLe feliz?
Mi Hijo está derramando tantas gracias, y el hombre aún no sabe aceptarlas.
El hombre está rechazando en estos momentos, todo el Bien que Mi Hijo está enviando a la tierra.
Solamente el hombre pone oídos y se aprende de memoria la obra del enemigo, y no la obra del amigo.
El hombre pierde el tiempo destruyendo todo cuanto lo place, esta empleando todo su poder en destruir y dividir todo cuanto ha dejado Mi Hijo en la tierra.
Si el hombre pudiera darse cuenta de que las cosas de Mi Hijo no pueden ser divididas... ni a ustedes mismos permitirá Mi Hijo que estén divididos... estáis divididos por cuenta vuestra (= vuestra responsabilidad)... no conocéis a Mi Hijo,
Pero el hombre que quiera conocer a Mi Hijo, busca la UNION, el AMOR entre aquellos hermanos que están caídos, entre aquellos hermanos que quieren saber y no encuentran, porque un día, MI HIJO VENDRA A LA TIERRA y les dirá: ¿en qué habéis empleado el tiempo?... ¿porqué habéis empleado el tiempo en cosas vanas?
NO HABEIS SABIDO AMAR Y NO HABEIS SABIDO ENSEÑAR AL QUE NO SABE.
Él que cree que lo sabe todo, es él que se cree poderoso.
El hombre que NO tiene a Dios por PADRE, porque no sabe todavía conocerlo, no puede usar ningún poder, porque el poder más importante es hacer CRECER LA FE.
Unido a la FE caminará el AMOR, pero el hombre que camina sin AMOR y sin FE, está perdiendo el tiempo.
Tantas veces como os he comunicado que habéis sido escogidos para algo muy importante... que no estáis junto a Mí por vuestra voluntad... que estáis movidos por ALGO que es superior a los hombres.
Por vuestra voluntad nunca podrán ustedes llegar a Mí, porque habéis puesto oídos sordos... habéis perdido el timbre de vuestra voz,
SOLAMENTE ESCUCHAN USTEDES LA VOZ DEL ODIO Y NO LA VOZ DEL AMOR.
Yo quisiera que no tuvieran ustedes que arrepentirse en ningún momento, porque sería para Mí, un dolor inmenso.
En el Paraíso del Padre no habrá discusiones, no tendrán ustedes tantos espacios... porque lo poco que tengan ustedes será bien utilizado, pero en la tierra todo el espacio que tiene el hombre no es suficiente, y mientras más tiene más quiere, sin saberlo emplear, sin saber para qué lo puede usar.
Cuando estéis en el Paraíso del Padre, aprenderéis tantas cosas de las que en estos momentos estáis tan ajenos.
Estaréis hombro con hombro, todo será silencioso... la PAZ os llenará de gozo, pero ahora en estos momentos, NO TENEIS PAZ NI GOZO, porque sois utilizados por el enemigo.
Rosario:– ¡Madre!... Tus Manos son distintas a todas... ¿no será que son de cera?... Eres distinta a todos, Madre, ten cuidado porque puedo mancharTe con mis miradas.
Tú eres algo tan bello y tan puro, que no puedo encontrar en la tierra algo que pueda pareceres a Ti.
– (Privado para D. de G.):– D. acéptala (una flor) con la misma dulzura con que te la doy Yo, porque puede ser hijo Mío, que un día te encuentres lo que estás buscando, pero antes, hijo Mío, tenemos que sentirnos mucho más unidos, porque quiero que seas consciente de lo que un día hijo Mío, puedes encontrarte.
En este SAGRADO LUGAR, al que tú has venido sin saber lo que un día o en unos momentos tú puedes llevarte... quisiera decirte que estés preparado... que seas consciente hijo Mío, de que Yo no quiero obligaros a nadie.
Quiero dejaros libres a todos, porque el hombre debe disfrutar de su libertad.
QUIERO QUE VENGAS A MÍ POR TU PROPIA VOLUNTAD, porque así un día estaremos unidos los dos, porque quiero decirte tantas cosas, mas tú en estos momentos te encuentras ignorante de todo lo que Yo quiero decirte.
Lo que Yo quiero decirte es algo que tú no has podido escuchar en la tierra.
Por eso hijo Mío, repitiéndote estas palabras, lo último que quiero decirte es que tú hijo Mío, eres algo muy especial para Mí.
No quiero molestar a Mis otros hijos, porque todos sois iguales para Mí, pero quiero manifestarles a algunos hijos Míos lo que significan delante de Mí.
No lo olvides nunca hijo Mío, no lo olvides nunca hijo Mío.
– (T. de M. de Al.):– Yo quisiera hija Mía, que lo mismo, que de la misma manera que Yo deseo aplacar tu sed, tu puedas aplacar también la Mía... tengo sed de ti hija Mía.
Por eso hija Mía, en estos momentos me estoy dirigiendo a ti, para decirte que ha sido para Mí un gran placer, que tú hayas llegado a ponerte delante de Mí con la ansiedad de recibir algo de Mí.
Yo también quisiera un día recibir algo de ti, hija Mía.
Solamente con VENIR A MÍ, es el mejor regalo que puedes hacerMe.
Tú tienes mucho que decir... tú tienes que hablarles a todos cuantos te rodean, hija Mía, porque éstos son momentos que no serán repetidos... por eso estos momentos tan importantes quiero que sean aprovechados por los hombres.
– (C. de N.):– C. C. no te rindas C. y emplea tu sabiduría entre los demás. Tus palabras son más bellas que aquellas palabras provocadas por otros hombres que quieren apartarte de Mi Camino.
Tus palabras pueden vencer.
Nunca, nunca calles, nunca, quiero que te sientas avergonzada de Mí... quiero que en todo momento te sientas plenamente dueña de Mi Corazón... porque eres para Mí, algo que ha entregado tanto a Mi Hijo, y Mi Hijo es muy agradecido.
Solamente una mirada ya es un gran tesoro, porque una mirada de AMOR es un gran tesoro, el más divino que a Mi Hijo puedas dar.
Por eso hija Mía, no te dejes vencer, quiero que estés alegre, quiero que tu felicidad la manifiestes ante los demás, porque TU NO ESTAS SOLA.
– (D. de M.):– D.D., los caminos son muy largos, tienen mucho recorrido, pero quiero hijo Mío, que lentamente camines por ellos.
Aunque tú creas hijo Mío, que a estos largos caminos nunca les verás el fin... Yo te prometo hijo Mío, que un día los verás el fin... porque lo más importante es saber coger tu escoba con AMOR, y empezar a barrer todo cuanto encuentres en tu camino.
No escojas lo que barres, hijo Mío, no te importe cómo sea y quién sea, sino sigue barriendo.
No barras para afuera... barre para adentro hijo Mío, pero no quiero obligarte y quiero que seas libre.
En todo momento Me manifiesto diciendo las mismas palabras: QUIERO QUE EL HOMBRE SEA LIBRE.
Es muy importante tu misión, hijo Mío... quiero que todos cuantos te rodeen se sientan amados por ti, hijo Mío, aunque tú no seas pagado de la misma manera, porque ¿qué valor tendría ante el Padre que tu fueras amado y tú no supieras amar?
Tienes que amar aunque seas despreciado, porque el desprecio que cada día tú puedes recibir, el Padre te lo multiplicará en AMOR.
Si eres muy amado y no eres despreciado, no comprenderás el Camino de Mí Hijo y no comprenderás lo que cuesta conseguir el AMOR DIVINO.
Por eso hijo Mío, ¿qué importa que el mundo te ame sí tú no sabe amar?
Hijo Mío, tu misión está empezando... misión que costará comprender... pero ¡SÍGUEME! que hace tanto tiempo, tanto tiempo, cuando tú apenas podías comprender tantas cosas... cuando tú eras solamente un bebé, que no sabías por qué camino tendrías que caminar... te he esperado tanto tiempo para "comunicarte" que eres de Mi Tribu, y para suplicarte que emplees la escoba... que sea bien empleada...
– (J. de N.): – Se te ha olvidado de darMe una cosa para bendecirla... pero no Me la des porque Yo voy a bendecirla... quiero bendecir lo que tu has olvidado entregarMe, hija Mía.
(la persona aludida saca de su bolso el objeto a que se refiere la Madre y cuando lo presenta, la Madre la dice): Ya lo he bendecido hija Mía, ya lo he bendecido.
No se moverá un cabello de vuestras cabezas hasta que no sea la Voluntad del Padre... no ha despertado el recuerdo en Mí, ha sido recuerdo del Padre.
(Dirígese ahora al sacerdote residente en el Sagrado Lugar)
Y Mi hijo F, tanto como tengo que deciros... y Mi hijo F., golpeado por aquellos hombres que no utilizan la razón, por aquellos hombres que utilizan la soberbia.
Cuánto tendrán que arrepentirse, cuando hayan encontrado el pegujal que ya está cribado, y aún no han puesto ellos ningún granito para ayudar a cribar el pegujal.
Cuánto tienen que arrepentirse de querer poner todo su ODIO contra aquellos que he escogido para manejar esta ESCUELA ESPIRITUAL, que hace tanto tiempo que los dije a los hombres: ESTE LUGAR NO SERA LUGAR PÁRA DIVERSION DEL HOMBRE... NO SERA UN LUGAR PARA QUE EL NOMBRE EMPIECE A APRENDER EL ODIO, SERA UN LUGAR PARA QUE EL HOMBRE APRENDA A CONOCER EL AMOR Y LAS OBRAS ESPIRITUALES.
Al frente de estas cosas puse un hombre escogido por Mi Hijo... el hombre al que tantas veces le he dicho: no estáis solos, sois vosotros los que encontráis la soledad, porque el ODIO hace arrastrar a la soledad.
Este hijo Mío, maestro del amor, dueño del silencio, ha sido escogido para que las riendas que el Padre Me ha entregado, sean compartidas con ÉL.
No he bajado a la tierra para escoger lo más bello, he venido a la tierra para escoger algo que sea capaz de mantener las Cosas del Padre tal como son.
Que las Cosas del Padre no pueden cambiarse de una mano a otra.
Que las Cosas del Padre unan sus manos y sean elevadas como el Padre lo desea.
¿Cómo el hombre se atreve en tantos momentos a cambiar las Cosas de Mi Hijo?
Mi Hijo nunca permitirá que las cosas que ÉL dejó en la tierra y que Él sigue velando por ellas, PUEDAN CAMBIARLAS LOS HOMBRES.
(Parece una clara alusión y condenación de la lamentable manipulación a que están sometidos actualmente, en su administración, los Sacramentos que el Señor instituyó, Esa proliferación de confesiones en masa, con una absolución que NO TIENE VALOR ALGUNO SACRAMENTAL, como se ha visto obligado en varías ocasiones a declarar el Santo Padre, esas celebraciones eucarísticas, que no me atrevo a denominar SANTO SACRIFICIO DE LA MISA, pues es desarrollan en un ambiente de escandalosa discoteca... comunión sacrílega en las manos... sin respeto alguno al Señor que está presente, etc...)
Por eso en tantos momentos los suplico a los hombres: ORAD, ORAD INTENSAMENTE POR LA SILLA DE PEDRO, PARA QUE LA SILLA DE PEDRO NO PUEDA SER CONFUNDIDA, PARA QUE LA SILLA DE PEDRO PUEDA LLEVAR LA VERDAD Y LA LUZ DIVINA AL MUNDO ENTERO.
LA SILLA DE PEDRO EN ESTOS MOMENTOS SE SIENTE GOLPEADA.
LA SILLA DE PEDRO ES ALGO TAN BELLO... que el hombre malintencionado, obligado por el enemigo... ESTA PROFANANDO EN TODO MOMENTO.
Pero no importa hijos Míos, habéis sido escogidos para que vean ustedes la luz de la Verdad.
Pregunto ¿cuál es la luz de la Verdad?
Mi Hijo, porque MI HIJO ES EL CAMINO Y LA LUZ.
Él que venga a Mi Hijo, tendrá la luz.
ÉL QUE CAMBIE A MI HIJO, QUEDARA EN LA OBSCURIDAD.
Por eso decimos: Padre nuestro que estás en los cíelos, santificado sea Su Nombre... ¡llamadle vosotros y Él vendrá!
Venga Su Reino... ese Reino que Él quiere entregar a los hombres.
Pequeños Míos, cuántas lágrimas de tan mal sabor Me hacéis derramar, porque no escucháis Mis Palabras... escucháis palabras que no tienen vida.
(De nuevo se dirige al sacerdote, pidiéndole la bendición)
Bendice F. hijo Mío, porque tu bendición en estos momentos es muy necesaria... tu bendición aplacará (destruirá) la ira del enemigo, porque en estos momentos el enemigo está usando toda su bravura... NO SE SIENTE MUY LEJOS DE ESTE LUGAR... ahuyéntalo con el poder de tu bendición... esta bendición que humildemente te suplico Yo.
Rosario:– Yo los quiero con toda mí alma a todos... Tu lo sabes Madre mía... Yo solamente me debo a Ti.
– (J.H.): – J.J. el sufrimiento será vuestra salvación. J, hijo Mío.
– (L.L.): – El amor es muy necesario hija Mía, el amor compartido entre todos, es muy necesario hija Mía... pero el amor tiene que hacer raíces.
Repartíos todos estas flores, hijitos Míos y así dirigiéndoMe a todos, Yo os premio con una flor a cada uno, pero quiero que sean repartidas por ti, hija Mía.
(La Madre entrega un ramillete de flores la una jovencita de 12 años, diciéndola al mismo tiempo)
... porque tú tres una flor tan blanca, que solamente siente AMOR y no MALDAD.
Y ahora Mi Bendición es para todos,
Rosario:– Adiós Madre, adiós...
Yugo
El Padre Adam .Profeta de los Ultimos Tiempos