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Traditionis Custodes: El problema no es el cerdo, sino los que le dan de comer

Peor que TC son los que permanecen en silencio por interés propio, los indiferentes, los que justifican al tirano, escribe Eck el 19 de enero en el sitio web Caminante-Wanderer.com.

Más que mirar la perfidia de Francisco, deberíamos mirar a los que le dejan salirse con la suya, “no sea que culpemos al cerdo y no a quien lo alimentó”.

A Eck no le sorprende que el asno tonto rebuzne con fuerza, sino que muchos digan que canta como un ruiseñor y que es digno del Teatro Colón de Buenos Aires.

La ideología de la “obediencia” hace que los seguidores de Francisco vean cada una de sus palabras y actos como “la moción del Espíritu Santo, aunque objetivamente sean contrarios a Dios”, mientras que TC está “plagado de mentiras tan descaradas que dañan los ojos e insultan la inteligencia”.

Francisco desprecia la justicia y es acusador, juez y verdugo. Esto le recuerda a Eck al emperador Caracalla, quien pidió a Papiniano que justificara la ejecución de Geta, el hermano de Caracalla. Papiniano respondió: “Es mucho más fácil cometer un parricidio que justificarlo”.

Eck observa que los seguidores de Francisco no tienen esos problemas, mientras la sentencia lleve los sellos adecuados: “El positivismo jurídico y el legalismo han reemplazado al Evangelio”.

Los seguidores de Francisco en cómodos puestos eclesiásticos invitan a las víctimas de TC “a beber del cáliz de la obediencia, a comer del pan de la sumisión y a vigilarlos para ver si violan la más mínima coma del decreto evacuado desde el Vaticano, lo que sería un crimen y una herejía mayor que faltar a la Verdad y a la Justicia”.

Para Eck, esta aceptación de la crueldad bajo la apariencia de caridad es lo más grave que ha sacado a la luz TC.

Imagen: © Mazur/catholicnews.org.uk, CC BY-NC-ND, #newsKllnhcvhdv

Chus Bas Bas
Ya en 1946 comenzaron los abusos. Entonces se sembró la semilla de Satanás. Ahora es Francisco el culpable.
Anda ya! No será al revés????
joao luis
Muy acertado.