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La Alegría del Evangelio 08 de diciembre de 2019

Irapuato
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florycanto Evangelio Mateo 3:1-12 1 Por aquellos días aparece Juan el Bautista, proclamando en el desierto de Judea: 2 «Convertíos porque ha llegado el Reino de los Cielos.» 3 Este es aquél de quien…More
florycanto Evangelio

Mateo 3:1-12
1 Por aquellos días aparece Juan el Bautista, proclamando en el desierto de Judea:
2 «Convertíos porque ha llegado el Reino de los Cielos.»
3 Este es aquél de quien habla el profeta Isaías cuando dice: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas.
4 Tenía Juan su vestido hecho de pelos de camello, con un cinturón de cuero a sus lomos, y su comida eran langostas y miel silvestre.
5 Acudía entonces a él Jerusalén, toda Judea y toda la región del Jordán,
6 y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados.
7 Pero viendo él venir muchos fariseos y saduceos al bautismo, les dijo: «Raza de víboras, ¿quién os ha enseñado a huir de la ira inminente?
8 Dad, pues, fruto digno de conversión,
9 y no creáis que basta con decir en vuestro interior: "Tenemos por padre a Abraham"; porque os digo que puede Dios de estas piedras dar hijos a Abraham.
10 Ya está el hacha puesta a la raíz de los árboles; y todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arrojado al fuego.
11 Yo os bautizo en agua para conversión; pero aquel que viene detrás de mí es más fuerte que yo, y no soy digno de llevarle las sandalias. El os bautizará en Espíritu Santo y fuego.
12 En su mano tiene el bieldo y va a limpiar su era: recogerá su trigo en el granero, pero la paja la quemará con fuego que no se apaga.»

Santa Gertrudis de Helfta (1256-1301)

monja benedictina
Ejercicios VI (SC 127, « Œuvres spirituelles », Paris, Cerf, 1967; rev.) Trad. sc©Evangelizo.org

¡Que exulte la gloriosa Virgen María, tu madre !
Que te bendiga, mi Dios, mi ternura, la santa gloria de tu divinidad, con la que has dignado llenar y colmar durante nueve meses, el casto seno materno de la Virgen María. Que te bendiga el altísimo poder de tu divinidad, que se ha inclinado hasta lo más profundo de este valle virginal. Que te bendiga la omnipotencia tan ingeniosa, Dios Altísimo, que ha esparcido sobre la rosa virginal tanta virtud, gracia y belleza, que tú mismo has podido desearla. Que te bendiga tu admirable sabiduría, de tan abundante gracia, que ha hecho que toda la vida de María, en su cuerpo y en su alma, fuera conforma a tu dignidad. Que te bendiga tu fuerte amor, sabio y muy tierno, que ha hecho que tú, flor y esposo de la virginidad, te convirtieras en hijo de una virgen. (…) Que exulte para ti, por mí, el corazón muy digno y el alma de la muy gloriosa Virgen María, tu madre, que has elegido para ser tu madre por el apremio de mi salvación, con el fin que siempre sea accesible para mí su maternal clemencia. Que exulte para ti, el fiel cuidado que me has portado, procurándome una tan poderosa abogada y patrona, por quien yo pueda fácilmente obtener tu gracia y, lo creo con confianza, en quien me has reservado tu eterna misericordia. Que exulte para ti, este admirable tabernáculo de tu gloria, único en servirte dignamente cuando él te ofrecía una santa morada y por quien tú puedes, en ti mismo, venir en mi ayuda, a la medida de la alabanza que te debo.
Irapuato
Primera lectura

Isaías 11:1-10
1 Saldrá un vástago del tronco de Jesé, y un retoño de sus raíces brotará.
2 Reposará sobre él el espíritu de Yahveh: espíritu de sabiduría e inteligencia, espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de ciencia y temor de Yahveh.
3 Y le inspirará en el temor de Yahveh. No juzgará por las apariencias, ni sentenciará de oídas.
4 Juzgará con justicia a los …More
Primera lectura

Isaías 11:1-10
1 Saldrá un vástago del tronco de Jesé, y un retoño de sus raíces brotará.
2 Reposará sobre él el espíritu de Yahveh: espíritu de sabiduría e inteligencia, espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de ciencia y temor de Yahveh.
3 Y le inspirará en el temor de Yahveh. No juzgará por las apariencias, ni sentenciará de oídas.
4 Juzgará con justicia a los débiles, y sentenciará con rectitud a los pobres de la tierra. Herirá al hombre cruel con la vara de su boca, con el soplo de sus labios matará al malvado.
5 Justicia será el ceñidor de su cintura, verdad el cinturón de sus flancos.
6 Serán vecinos el lobo y el cordero, y el leopardo se echará con el cabrito, el novillo y el cachorro pacerán juntos, y un niño pequeño los conducirá.
7 La vaca y la osa pacerán, juntas acostarán sus crías, el león, como los bueyes, comerá paja.
8 Hurgará el niño de pecho en el agujero del áspid, y en la hura de la víbora el recién destetado meterá la mano.
9 Nadie hará daño, nadie hará mal en todo mi santo Monte, porque la tierra estará llena de conocimiento de Yahveh, como cubren las aguas el mar.
10 Aquel día la raíz de Jesé que estará enhiesta para estandarte de pueblos, las gentes la buscarán, y su morada será gloriosa.

Salmo responsorial

Salmo 72:1-2, 7-8, 12-13, 17
1 De Salomón. Oh Dios, da al rey tu juicio, al hijo de rey tu justicia:
2 que con justicia gobierne a tu pueblo, con equidad a tus humildes.
7 En sus días florecerá la justicia, y dilatada paz hasta que no haya luna;
8 dominará de mar a mar, desde el Río hasta los confines de la tierra.
12 Porque él librará al pobre suplicante, al desdichado y al que nadie ampara;
13 se apiadará del débil y del pobre, el alma de los pobres salvará.
17 ¡Sea su nombre bendito para siempre, que dure tanto como el sol! ¡En él se bendigan todas las familias de la tierra, dichoso le llamen todas las naciones!

Segunda lectura

Romanos 15:4-9
4 En efecto todo cuanto fue escrito en el pasado, se escribió para enseñanza nuestra, para que con la paciencia y el consuelo que dan las Escrituras mantengamos la esperanza.
5 Y el Dios de la paciencia y del consuelo os conceda tener los unos para con los otros los mismos sentimientos, según Cristo Jesús,
6 para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.
7 Por tanto, acogeos mutuamente como os acogio Cristo para gloria de Dios.
8 Pues afirmo que Cristo se puso al servicio de los circuncisos a favor de la veracidad de Dios, para dar cumplimiento a las promesas hechas a los patriarcas,
9 y para que los gentiles glorificasen a Dios por su misericordia, como dice la Escritura: Por eso te bendeciré entre los gentiles y ensalzaré tu nombre.