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Milenarismo Hereje. Según el lenguaje hebreo "mil años" significa un tiempo largo indefinido. χίλιοι chílioi, khil'-ee-oy; plural de, Afinidad Incierta, mil años. “Pero vosotros, queridos míos, no …More
Milenarismo Hereje.

Según el lenguaje hebreo "mil años" significa un tiempo largo indefinido.

χίλιοι chílioi, khil'-ee-oy; plural de, Afinidad Incierta, mil años.

“Pero vosotros, queridos míos, no debéis ignorar una cosa, y es que un día respecto de Dios es como mil años, y mil años como un día” 2Pe 3:8 .

El milenarismo, ha sido específicamente condenado por la Iglesia (CIC 676). El Credo enseña que, en la Segunda Venida, Cristo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos. Por lo tanto Jesús NO vendrá de manera pública y gloriosa antes del final del tiempo. No existe el rapto. “El Señor mismo, bajará del cielo, y los que murieron en Cristo resucitarán en primer lugar. Después nosotros, los que vivamos, seremos arrebatados al encuentro del Señor en los aires. Y así estaremos siempre con el Señor. 1 Tesalonicenses, 4 16-17:

Jesús estableció su reino en este mundo y ese reino es la Iglesia Católica que durará "mil años" (Es decir un tiempo indeterminado muy largo, indefinido, es decir, hasta Su Segunda Venida CIC 668-669). Se trata de un reino espiritual y humilde, en forma de semilla de mostaza que ha de crecer. No un mesianismo material como esperaban los judíos. Por eso mataron al mesías.

Jesús nunca nos ha abandonado. Siempre ha estado verdaderamente presente con nosotros en la Iglesia y lo recibimos en la Eucaristía. Jesús reina en la eternidad (1 Cor. 15,24-27& Ap. 4-5).

La fe católica, que nos viene de los apóstoles, - « Yo os declaro que a partir de ahora veréis al hijo del hombre sentado a la diestra del Poder y venir sobre las nubes del cielo.» Mateo 26, 64”- enseña que la Segunda Venida de Cristo será gloriosa, visible para todos y definitiva. Marcará el fin de la historia y del tiempo. Toda la humanidad será juzgada. Los buenos irán al cielo y los condenados irán con los demonios al infierno.

El milenarismo es la doctrina según la cual Cristo volverá para reinar sobre la Tierra durante mil años.

Tuvo influencia en las herejías del siglo II, en la herejía albigense y durante el siglo XX, entre teólogos de la liberación inspirados por el jesuita chileno, condenado, Manuel Lacunza.

Actualmente, es seguida por sectas protestantes.

“En estos últimos tiempos se ha preguntado más de una vez a esta Suprema Sagrada Congregación del Santo Oficio qué haya de sentirse del sistema del milenarismo mitigado, es decir, del que enseña que Cristo Señor, antes del juicio final, previa o no la resurrección de muchos justos, ha de venir visiblemente para reinar en la tierra”. 3839 Dz 2296

Resp.: El sistema del milenarismo mitigado no puede enseñarse. (Denzinger-Hünermann,).

Decreto del Santo Oficio condenando el milenarismo mitigado, 21 de julio de 1944.

Lo rechazaron expresamente Eusebio, Orígenes, Dionisio Alejandrino, San Basilio, San Jerónimo y San Agustín.

La lucha entre Cristo y sus santos por un lado y el mundo malvado y Satán por el otro, es librada en la Iglesia sobre la tierra; así el gran Doctor lo describe en su obra “La Ciudad de Dios”. En el mismo libro nos da una explicación alegórica del Capítulo 20 del Apocalipsis. El nos dice que la primera resurrección, de la cual este capítulo trata, se refiere al renacimiento espiritual en el bautismo.
El sabbath de mil años después de seis mil años de historia es la vida eterna completa-o en otras palabras, el número mil intenta expresar perfección, y el último espacio de mil años debe ser entendido como refiriéndose al fin del mundo; en todos los casos, el reino de Cristo, del que el Apocalipsis habla, sólo puede ser aplicado a la Iglesia (De Civitate Dei, XX 5-7).

Código de derecho canónico 2425 La Iglesia ha rechazado las ideologías totalitarias y ateas asociadas en los tiempos modernos al “comunismo” o “socialismo”.

El comunismo y el nacional socialismo son los movimientos milenaristas más reconocidos de los últimos siglos, apelan al paraíso en esta tierra y para eso fue fundado el tercer Reich.

La lucha de clases para alcanzar la utopía de la igualdad.

Lacunza, jesuita, condenado por el vaticano así lo propone. Conectando la teología de la liberación y la nueva era. Como lo advirtió en su momento Juan Pablo II en las cartas apostólicas “Tertio milenio y Novo milenio”, y como lo advirtió Benedicto XVI en su viaje a Brasil en 2007, cuando dijo

“Con la trasformación política en el mundo, mudó la situación de la teología de la liberación, y ahora es evidente que esos milenaristas que prometieron un cambio a consecuencia de la revolución estaban equivocados”

El igualitarismo eclesiástico, social y económico, que inspiraba las revoluciones protestante, francesa y comunista, era inspirado por milenaristas como, Thomas Muntzer o Hans Bohm, inspiración para la teología de la liberación y el nacional socialismo.

Milenaristas fueron los pietistas protestantes, de donde surgieron pastores como Kant o Hegel, maestro de Marx.

Una salvación planificada es sencillamente una salvación propia de un campo de concentración y en consecuencia, el final de la humanidad.