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¿Un paraíso tropical, y además todavía confesionalmente católico? Existe, en el Pacífico Sur.

¿Un paraíso tropical, y además todavía confesionalmente católico? Existe, en el Pacífico Sur

Actualizado 15 agosto 2013

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ReL

Ghislain de Rasilly, a la derecha, en un acto religioso de su diócesis.

La pecularidad de Wallis y Futuna es que, en la práctica, actúan como un mini-estado confesional. Compuesto por tres islas (Wallis, Futuna y Alofi) y con capital en Mata-Atu, el archipiélago constituye desde 2003 un Departamento de Ultramar de Francia, pero dispone de una monarquía local que, por ejemplo, confía a la diócesis la enseñanza pública.

Los 13.000 habitantes de este pequeño paraíso tropical situado en el Pacífico Suroccidental son católicos en casi un 95%. No era el caso de sus antepasados, de quienes se dice que practicaron el canibalismo. Fueron evangelizados en el primer tercio del siglo XIX por misioneros maristas, uno de los cuales, San Pedro Chanel(1803-1841), canonizado por Pío XII en 1954, fue martirizado allí y es considerado el patrono de Oceanía.

El rey Niuliki llegó a la convicción de que el cristianismo minaría su poder cuando su hijo Meitala pidió el bautismo. Entonces mandó a uno de sus hombres, Musumusu, para que, fingiendo necesitar atención médica, acudiese a los maristas y acabase con su vida. Así lo hizo, y tras arrasar la misión con algunos sicarios más, mató a golpes a San Pedro Chanel.

Pero todo salio al revés de como esperaba Niuliki, quien ignoraba que "la sangre de los mártires es semilla de cristianos". El mismo Musumusu acabó convirtiéndose junto con la mayoría de sus compatriotas, y de hecho, cuando murió, a modo de penitencia pidió yacer bajo tierra en el camino de acceso a la iglesia donde estaba enterrado el santo, de modo que todos los que acudiesen a venerarle pisasen sobre los restos de su asesino.

Un siglo después, Wallis y Futuna continúa siendo un pequeño rincón católico rodeado de playas paradisiacas y con un clima tropical, donde la pobreza es un problema pero el ambiente es fuertemente católico, hasta el punto de que hay quien lo ha sugerido, humorísticamente, como lugar de "exilio dorado" en estos tiempos de cristianofobia.

Ver abajo un breve documental sobre las islas y una entrevista con Ghislain de Rassilly, obispo de Wallis y Futuna, marista también, sobre la historia y características de su diócesis. (Ambos vídeos en francés.)