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El bochornoso espectáculo de la Macarena

El bochornoso espectáculo de la Macarena

Jorge, el 4.11.22 a las 9:14 AM

Porque no se puede denominar de otra manera. Fue algo indignante y bochornoso. Los demás adjetivos, ustedes mismos.

Vergonzoso desde el gobierno de la nación. Me acordaba de una anécdota de los años sesenta. Contaban que llegaron a la madrileña estación de Atocha un torero de postín y su cuadrilla que viajaban a Sevilla. La máquina de vapor echaba humo con abundancia y rugía que daba miedo en demostración de potencia. Un banderillero se acercó a la máquina y le dijo: “esos … los quiero yo en Despeñaperros".

Pues sí, esos … del gobierno los queríamos haber visto todos en vida de Franco. Casi cincuenta años después de su muerte ya no tiene gracia ni mérito.

En España, tras la muerte de Franco, en la transición, y han pasado casi cincuenta años, políticos de todos los signos, políticos que habían conocido y sufrido en sus propias carnes los horrores de la guerra civil, entendieron que era la hora de la reconciliación y que no era momento de revanchas sino de construir entre todos un futuro en paz y en libertad. Sensatez y generosidad por parte de todos.

Otros, que ni conocieron, ni vivieron ni sufrieron, se han empeñado en reabrir heridas, sacar recuerdos, solo de una parte, y empeñarse en no se sabe muy bien si en memoria, revancha o provocar reacciones que los ayuden a demostrar el peligro del fascismo.

Tampoco me parece que estemos acertando como Iglesia. Aquí nos vienen los del gobierno, dicen que fuera con los restos del general Queipo de Llano, su esposa y Francisco Bohórquez y perdemos el trasero para complacer a sus señorías no sea que nos llamen fascistas.

Me parece que aquí lo que nos estamos jugando es, sobre todo, el fuero, y dejar claras las competencias de cada cual. En los templos católicos manda la Iglesia católica que es quien decidirá qué se hace en su interior. Que se sepa, en jamás de los jamases se habían producido homenajes a estos difuntos en la basílica de la Macarena, por tanto no se estaba yendo en contra de nada ni de nadie. Curiosamente, se harán ahora. Y hay otra cosa que, aunque jorobe, tendremos que decir, y es que ese cuento de que España en la república era algo así como una mezcla de Imagine y Viva la gente y que llegaron unos militares aburridos y decidieron dar un golpe de estado no nos lo tragamos los que hicimos el bachillerato de cuarto y reválida.

Si hoy se puede rezar en una espléndida basílica de la Macarena es porque hubo quien defendió Sevilla ante el desastre, la quema de iglesias y el desconcierto total. Recuerden que fue incendiada por los republicanos y reconstruida por Queipo de Llano. Triste que ni la Iglesia ni la Hermandad sean capaces de reconocerlo y agradecerlo.

Los … de la máquina del tren y del gobierno de la nación, en otros tiempos. Por ejemplo, en el entierro de Queipo de Llano. Ahora no es valentía ni reparación ni perdón. Ahora es tocada de narices de unos y silencio cómplice de otros. Qué pena.

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