02:37

Santa Teresa de Lisieux - el 1 de octubre

MargaritaFoundation Santa Teresa de Lisieux -------- “Prefiero la monotonía del sacrificio oscuro a todos los éxtasis. Tomar un alfiler por amor puede convertir un alma ". Estas son las palabras de …More
MargaritaFoundation Santa Teresa de Lisieux -------- “Prefiero la monotonía del sacrificio oscuro a todos los éxtasis. Tomar un alfiler por amor puede convertir un alma ". Estas son las palabras de Teresa de Lisieux, una monja carmelita llamada "Pequeña Flor", que vivió una vida de oscuridad en el convento de Lisieux, Francia. Y su preferencia por el sacrificio oculto efectivamente convirtió a las almas. Pocos santos de Dios son más populares que esta joven monja. Su autobiografía, La historia de un alma, es leída y amada en todo el mundo. Thérèse Martin ingresó al convento a los 15 años y murió en 1897 a los 24. La vida en un convento carmelita es realmente sin incidentes y consiste principalmente en la oración y el trabajo doméstico duro. Pero Teresa poseía una visión sagrada que redime el tiempo, por aburrido que sea el tiempo. Ella vio en silencio sufriendo un sufrimiento redentor, sufrimiento que de hecho era su apostolado. Teresa dijo que vino al convento del Carmelo "para …More
Irapuato
Santa Teresa del Niño Jesús, virgen y doctora de la Iglesia (7 coms.) - Memoria litúrgica

Memoria de santa Teresa del Niño Jesús, virgen y doctora de la Iglesia, que entró aún muy joven en el monasterio de las Carmelitas Descalzas de Lisieux, en Francia, y llegó a ser maestra de santidad en Cristo por su inocencia y simplicidad. Enseñó el camino de la perfección cristiana por medio de la …
More
Santa Teresa del Niño Jesús, virgen y doctora de la Iglesia (7 coms.) - Memoria litúrgica

Memoria de santa Teresa del Niño Jesús, virgen y doctora de la Iglesia, que entró aún muy joven en el monasterio de las Carmelitas Descalzas de Lisieux, en Francia, y llegó a ser maestra de santidad en Cristo por su inocencia y simplicidad. Enseñó el camino de la perfección cristiana por medio de la infancia espiritual y demostró una mística solicitud en bien de las almas y del incremento de la Iglesia. Terminó su vida a los veinticinco años de edad, el día treinta de septiembre.

San Piatón, presbítero y mártir

En Séclin, en la Galia Bélgica, san Piatón, presbítero, que es venerado como evangelizador de Tournai y como mártir.

Santos Verísimo, Máxima y Julia, mártires

En Lisboa, en la Lusitania, santos Verísimo, Máxima y Julia, mártires.


San Romano «Mélodos», diácono

En Constantinopla, san Romano, diácono, que mereció ser llamado «Mélodos» por su sublime arte en componer himnos sacros en honor del Señor y de los santos.

San Nicecio de Tréveris, obispo y confesor

En Tréveris, en la Renania, en Austrasia, san Nicecio, obispo, que, según el testimonio de san Gregorio de Tours, era fuerte en la predicación, terrible en la argumentación y constante en la enseñanza. Sufrió el destierro bajo Clotario, rey de los francos.

San Bavón, monje

En Gante, ciudad de Flandes, san Bavón, monje, el cual, discípulo de san Amando, dejó la vida seglar, distribuyó sus bienes entre los pobres y entró en el monasterio fundado en esta ciudad.

* San Wasnulfo, monje

En Condé-sur-l’Escaut, en el Hainaut, de Austrasia, san Wasnulfo, monje, nacido en Escocia.


* San Geraldo Edwards, y beatos compañeros, mártires

En Cantorbery, en Inglaterra, san Geraldo Edwards, presbítero y mártir, el cual fue ordenado en Francia, y al regresar a su patria, durante la persecución bajo el reinado de Isabel I, después de un largo encarcelamiento, consumó su martirio en el patíbulo. Con él fueron martirizados los presbíteros beatos Roberto Wilcox y Cristóbal Buxton, por su condición sacerdotal, y el beato Roberto Widmerpool, por ayudar a un sacerdote.

Beatos Rodolfo Crockett y Eduardo James, presbíteros y mártires

En Chichester, también en Inglaterra, beatos Rodolfo Crockett y Eduardo James, presbíteros y mártires, que, formados en el Colegio de los Ingleses de Reims, al regresar a su patria fueron condenados al patíbulo por razón de su sacerdocio.

Beato Juan Robinson, presbítero y mártir

En Ipswich, de la región de Suffolk, de nuevo en Inglaterra, beato Juan Robinson, presbítero y mártir, el cual, siendo padre de familia, al enviudar recibió, ya anciano, la ordenación sacerdotal, y por esta causa fue coronado con el martirio.

Beatos Gaspar Hikojiro y Andrés Yoshida, mártires

En Nagasaki, en Japón, beatos Gaspar Hikojiro y Andrés Yoshida, mártires, que, siendo catequistas, fueron degollados por haber recibido en sus casas a unos sacerdotes.

Beato Juan de Palafox Mendoza, obispo

En Osma, de Soria, en España, beato Juan de Palafox Mendoza, obispo de Puebla de los Ángeles, en México y luego de Osma.

Beato Luis María Monti, fundador (1 coms.)

En Saronno, cerca de Varese, en la Lombardía, región de Italia, beato Luis María Monti, religioso, quien, a pesar de mantener su condición laical, instituyó los Hijos de María Inmaculada, congregación que dirigió con espíritu de caridad hacia los pobres y los necesitados, ocupándose especialmente de los enfermos y huérfanos, y trabajando en favor de la formación de los jóvenes.

Beata Cecilia Eusepi, laica

En Nepi, Viterbo, beata Cecilia Eusepi, laica, miembro de la Tercera Orden de los Siervos de María, que alcanzó la santidad como catequista y al servicio de los demás en la vida de cada día.


Beata Florencia Caerols Martínez, virgen y mártir

En el lugar de Rotglà y Corbera, en la región de Valencia, en España, beata Florencia Caerols Martínez, virgen y mártir, que en tiempo de persecución contra la fe alcanzó, por medio del martirio, la gloria de la vida eterna.

Beato Álvaro Sanjuán Canet, presbítero y mártir

En la ciudad de Villena, también en la región de Valencia, beato Alvaro Sanjuán Canet, presbítero de la Sociedad de San Francisco de Sales y mártir, que, en la misma difícil época, alcanzó por su combate la palma del martirio.

Beato Antonio Rewera, presbítero y mártir

Cerca de Munich, en la región de Baviera, en Alemania, beato Antonio Rewera, presbítero y mártir, que, por su confesión en favor de Cristo, desde Polonia fue internado en el campo de concentración de Dachau, donde alcanzó la corona del martirio por medio de los tormentos que sufrió.