Clicks7

Anillo bodas Virgen Maria

Bottega
Mientras María se educaba en el templo, a la edad de catorce años, los sacerdotes consideraron casarla, se convocó a los varones de la casa de David en disposición de contraer matrimonio. Entre …More
Mientras María se educaba en el templo, a la edad de catorce años, los sacerdotes consideraron casarla, se convocó a los varones de la casa de David en disposición de contraer matrimonio. Entre ellos, estaba San José. Se les ordenó traer una vara o bastón y que la dejaran ante el altar, de forma que la que floreciera sería quien obtendría a la doncella. El Espíritu Santo descendió en forma de paloma sobre la vara de José y fue ésta la que floreció. El anillo nupcial de la santa Virgen no era de oro, ni de plata ni de otro metal, era de Calcedonia una piedra azul, que se asocia con la virtud teologal de la caridad. Los Desposorios de la Virgen con san José se celebran el 23 de enero, es un intercambio de prendas matrimoniales cuyo significado es la fidelidad. Ana había traído el traje de novia y la virgen por su humildad, no quiso volver a ponérselo después de su desponsorio. cubriéndola con un velo blanco que le caía sobre los hombros y sobre el velo, le pusieron una corona. La reliquia del santo anillo de la Virgen, se encuentra en la ciudad de Perugia Italia La Sede Apostólica ha juzgado como genuino este anillo santo. Y según Benedicto XIV debemos creer piadosamente en esta tradición”. La virgen le dio el añillo a San Juan Un joyero local de Perugia, Rainerio recibió en Roma, de un judío, el anillo nupcial de la Virgen en el siglo XI, con el ruego de que lo venerase como merecía, condición que no cumplió Rainerio con aquella joya, que dejó semiolvidada en la iglesia de Santa Mustiola. Hasta que a eso de los diez años, el único de Rainerio murió y fue conducido a la iglesia de Santa Mustiola. Allí, estando en el túmulo, resucitó para reprochar públicamente al padre su pecado de descuido, y, tras haber recibido la seguridad de reparación de la culpa, murió otra vez plácidamente. Y comenzaron los milagros, ya que hubo un repique de campanas sin que nadie las tañera. Siguieron con castigos a alguien que no respetó al santo anillo y, según narran los cronistas de Chiusi, se multiplicaron sin cesar en lo sucesivo los milagros. Hoy el anillo esta en la catedral de San Lorenzo en Perugia