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DOSCIENTOS DÍAS DE SILENCIO DEL PAPA SOBRE MCCARRICK & C. – CARLO MARIA VIGANÒ: “¿QUIÉN ERA ÉSTE REALMENTE?”

Por Marco Tosatti

Un silencio que al día de hoy dura 200 (según el cómputo de Stilum curiae...). Es el pesado silencio del Papa sobre la denuncia hecha el 26 de agosto de 2018 por el arzobispo Carlo Maria Viganò sobre la larga y exitosa carrera de Theodore McCarrick, seductor serial de seminaristas y sacerdotes jóvenes, e interrumpida sólo por la denuncia de alguien que hace muchos años, en la época de los hechos, era menor. Como si una cuestión moral para la iglesia y el Papa podría ser decidida por una fecha: 17 años y 366 días está bien, pero 17 años y 364 no!

El Pontífice y la curia contaron y cuentan sobre esto: haber respondido con una amplia campaña de difamación y acusaciones contra el denunciante; haber mostrado en escena al Gran Acusador y el silencio de Cristo, con el pasar de los días, semanas y meses las nuevas y resplandecientes diapositivas de la acción pontificia que se hicieron pasar por la oficina de propaganda de la Santa Sede habrían borrado de la memoria el vacío de una falta de respuesta y de una más que probable complicidad.
¿Recuerdan ustedes el viaje de regreso del Encuentro de las Familias en Dublín? La valiente colega Anna Matranga preguntó sobre la denuncia de Viganò. El Pontífice contestó: “leí la Declaración esta mañana y debo decirles sinceramente que, debo decirlo, se lo digo a ustedes y a todos los que están interesados. Lean atentamente la Declaración y fórmense un juicio. No diré ni una sola palabra al respecto. Creo que la Declaración habla por sí misma. Y ustedes tienen la capacidad periodística de extraer sus propias conclusiones. Es un acto de fe. Cuando pase algún tiempo y ustedes hayan sacado sus propias conclusiones, quizás yo hable. Pero me gustaría que la madurez profesional de ustedes haga su trabajo para ustedes. Será un bien para ustedes. Esto es un bien”

Anna Matranga logró continuar: “Marie Collins dijo que después del encuentro con las víctimas usted le habló precisamente del ex cardenal McCarrick. Dijo que usted ha sido muy duro al condenar a McCarrick. Quiero preguntarle: ¿cuándo fue la primera vez que usted sintió hablar de los abusos cometidos por el ex cardenal?”.

El pontífice respondió: “Esto forma parte de la Declaración sobre McCarrick. Estúdiela y después yo hablaré”.

“Después yo hablaré”: pero no habló y sigue sin hablar, Como tampoco habla el Vaticano.

El lunes 10 septiembre de 2018 el diario de la Conferencia Episcopal Italiana, Avvenire, publicó: “Llega la respuesta a las acusaciones del ex nuncio. Para hacer conocer la presencia de Bergoglio al comienzo de la nueva reunión del Consejo hay una nota de la sala de prensa del Vaticano que subraya la plena solidaridad de los nueve purpurados con ‘el papa Francisco frente a todo lo que sucedió en las últimas semanas’. Se trata del caso Carlo Maria Viganò, es decir, de las acusaciones formuladas por el ex nuncio en Estados Unidos que llegan a pedir la renuncia del papa Francisco, responsable según ellas de haber encubierto a Theodore Edgar McCarrick, el arzobispo emérito de Washington encontrado culpable de abusos y de quien el propio Bergoglio aceptó la renuncia a la púrpura. Pero la nota vaticana no se detiene en la solidaridad. En efecto, subraya o más bien se anticipa a decir que ‘la Santa Sede está a punto de formular las eventuales y necesarias aclaraciones’, también a la luz de la verificación de la documentación disponible. Como ha señalado de hecho, Viganò recurre también a Benedicto XVI, Juan Pablo II y sus colaboradores más estrechos”.

Y después, el 6 de octubre, hubo un comunicado de la Santa Sede: “Después de la publicación de las acusaciones respecto a la conducta del arzobispo Theodore Edgar McCarrick, el Santo Padre Francisco, consciente y preocupado por la pérdida que están causando en la conciencia de los fieles, ha dispuesto que se comunique lo siguiente: En septiembre de 2017, la Arquidiócesis de Nueva York informó a la Santa Sede que un hombre había acusado al entonces cardenal McCarrick de haber abusado de él en los años ‘70. El Santo Padre dispuso una minuciosa investigación previa, que fue llevada a cabo por la Arquidiócesis de Nueva York, al término de la cual la documentación pertinente fue transmitida a la Congregación para la Doctrina de la Fe. Mientras tanto, ya que en el transcurso de la investigación surgieron graves indicios, el Santo Padre ha aceptado la renuncia del arzobispo McCarrick al Colegio Cardenalicio, ordenándole la prohibición del ejercicio del ministerio público y la obligación de llevar a cabo una vida de oración y de penitencia.

La Santa Sede no dejará, a su debido tiempo, de dar a conocer las conclusiones del caso que involucra al arzobispo McCarrick. También en referencia a otras acusaciones entabladas contra el eclesiástico, el Santo Padre ha dispuesto integrar la información recabada a través de la investigación previa con un posterior estudio exhaustivo de toda la documentación presente en los archivos de los Dicasterios y Oficios de la Santa Sede en relación con el entonces cardenal McCarrick, con el fin de determinar todos los hechos relevantes, situándolos en su contexto histórico y evaluándolos con objetividad.

La Santa Sede es consciente que del examen de los hechos y de las circunstancias podrían surgir opciones que no serían coherentes con el enfoque actual de estas cuestiones. Sin embargo, como dijo el papa Francisco, ‘seguiremos el camino de la verdad dondequiera que nos lleve’ (Filadelfia, 27 de septiembre de 2015). Tanto los abusos como su encubrimiento ya no pueden tolerarse y un trato diferente para los obispos que los han cometido o los han encubierto representa de hecho una forma de clericalismo que ya no es aceptable.

El Santo Padre Francisco renueva la apremiante invitación a unir las fuerzas para combatir el grave flagelo de los abusos dentro y fuera de la Iglesia y para prevenir que esos crímenes se perpetren posteriormente contra los más inocentes y los más vulnerables de la sociedad. Él, como anunció, ha convocado a los presidentes de las conferencias episcopales de todo el mundo para el próximo mes de febrero, mientras resuenan todavía las palabras de su reciente Carta al pueblo de Dios: ‘la única manera que tenemos para responder a este mal que ha afectado tantas vidas y es vivirla como una tarea que nos involucra y nos afecta a todos como pueblo de Dios. Esta conciencia de sentirnos parte de un pueblo y de una historia común nos permitirá reconocer nuestros pecados y los errores del pasado con una apertura penitencial capaz de poder renovarse desde dentro’ (20 de agosto de 2018)”.

De todo lo que se prometió no hay rastros. Hubo una investigación administrativa interna que condujo a la secularización del ex cardenal, ex hombre de confianza del papa Bergoglio en Estados Unidos y en varias misiones extranjeras.

Pero ninguna aclaración sobre las amistades, complicidades, vínculos, incluso financieros, y su carrera. Sigue el silencio, apremiante y dramático sobre todo por la credibilidad de la cúpula de la Iglesia.

Publicado originalmente en italiano el 26 de marzo de 2019 en www.marcotosatti.com/…/duecento-giorni…

Traducido al español por: José Arturo Quarracino