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Anatema contra 26 cardenales, 134 obispos y 99 sacerdotes por el Sínodo de la Amazonía

Word of life
www.youtube.com/watch Un sinónimo del término “anatema” es excomunión, maldición, exclusión del Cuerpo de Cristo, la Iglesia. Este castigo más severo es establecido por Dios mismo. Expresa la …More
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Un sinónimo del término “anatema” es excomunión, maldición, exclusión del Cuerpo de Cristo, la Iglesia. Este castigo más severo es establecido por Dios mismo. Expresa la realidad espiritual que se aplica a los herejes que han abandonado el Evangelio de Cristo y el Espíritu de Cristo (Rm 8). En cambio, han recibido el espíritu de herejía y predican un antievangelio. Así se han excluido del Cuerpo Místico de Cristo y están en el camino a la perdición, a pesar de que ocupan los más altos cargos en la Iglesia. Promoviendo un antievangelio, arrebatan almas del rebaño de Cristo y las llevan a la destrucción. Lo hacen con mucha astucia. Utilizan terminología teológica, por lo que influyen en muchos sacerdotes y obispos. Si el hereje mismo es un obispo, cardenal o papa, entonces el alcance de la herejía es enorme. El Apóstol advierte contra ellos: “Éstos son los obreros fraudulentos, que se disfrazan de apóstoles”, y continúa: “Y no es de extrañar, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz...” (2 Co 11, 13) Nuestro Señor Jesús advierte contra ellos: “Por sus frutos los conoceréis” (Mt 7, 16).

Los cristianos indefensos preguntan: ¿Qué protección hay contra estos lobos con piel de cordero?

Dios ha establecido protección contra los herejes, que es anatema. El Apóstol lo expresa de la siguiente manera: “Pero si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anuncia un evangelio diferente del que os hemos anunciado ¡sea anatema! Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguien os predica un evangelio diferente del que habéis recibido, ¡sea anatema!” (Ga 1, 8-9)

La esencia del ministerio papal es proteger la pureza de la fe y la moral contra las herejías. En la actualidad, el papado está ocupado ilegalmente por un hombre que abusa de la silla de San Pedro para destruir la fe y la moral. ¿Quién debería publicar un anatema contra este Judas ampliamente conocido? Dios ha establecido el ministerio profético para este propósito. Hoy, en esta situación extraordinaria, este ministerio está desempeñado por el Patriarcado Católico Bizantino.

El Vaticano II explotó la reforma litúrgica para provocar el caos y, entretanto, implantó en silencio las herejías del neomodernismo y sincretismo. Su fruto también es el pseudopapa con su Sínodo Amazónico. Bergoglio y su colegio herético copian el método del Vaticano II. Hoy, el Sínodo está diseñado para provocar el caos al abolir el celibato con el fin de abrir camino silenciosamente hacia la satanización de la Iglesia y su transición a una anti-Iglesia de la Nueva Era.

Muchos católicos, desafortunadamente incluyendo sacerdotes y obispos, olvidan la esencia del cristianismo. La esencia no es trabajo social o diálogos cuestionables. Es una lucha por la salvación de las almas inmortales. Nuestra salvación está en la metanoia y en la fe en nuestro Señor Jesucristo, que murió en la cruz por nosotros. Después de Su resurrección, envió a los apóstoles a predicar el arrepentimiento para el perdón de los pecados. “En su nombre se predicará el arrepentimiento y el perdón de pecados a todas las naciones”. (Lc 24, 47) Todos los apóstoles y misioneros obedecieron este mandato y morían como mártires por la salvación de las almas.

Después del Concilio, sin embargo, se ha preferido la antimisión del llamado diálogo. Ella une el cristianismo apóstata con el paganismo y conduce a la condenación eterna.

¡El antievangelio del neomodernismo no sólo no predica el camino de salvación a los paganos, sino que también arrastra a los cristianos en el camino de la destrucción! ¡Este es un gran crimen! Este antievangelio es diametralmente opuesto al Evangelio de Cristo. El Señor Jesús no envió al Apóstol de las naciones a los paganos para que se enriqueciera en su así llamada espiritualidad, pero le dijo a él: Te envío a los gentiles “para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban perdón de los pecados por la fe en mí” (Hch 26, 18). Bergoglio y el Sínodo de la Amazonía no quieren que los paganos se conviertan de las tinieblas a la luz y de la potestad de Satanás a Dios. El Sínodo quiere que los católicos se conviertan de Dios a Satanás y de la luz a las tinieblas.

¡Esta es la mayor traición de Cristo en la historia de la Iglesia! Por esta traición por predicar el otro evangelio, Bergoglio y todos los participantes del Sínodo de los ladrones se han excluido del Cuerpo Místico de Cristo, la Iglesia. El Patriarcado Católico Bizantino por la presente declara un anatema —la exclusión de la Iglesia y la maldición— que los participantes del Sínodo de la Amazonía han traído sobre sí mismos:

Por autoridad del ministerio profético y apostólico, en el nombre del Dios Trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo, declaro un anatema —exclusión del Cuerpo Místico de Cristo, la Iglesia— contra 26 cardenales, 134 obispos y 99 sacerdotes, participantes en el Sínodo apóstata de la Amazonía.

Cardenales:
Card. Lorenzo Baldisseri
Card. Baltazar Enrique Porras Cardozo
Card. Pedro Ricardo Barreto Jimeno
Card. João Braz de Aviz
Card. Cláudio Hummes
Card. Giuseppe Versaldi
Card. Pietro Parolin
Card. Luis Francisco Ladaria Ferrer
Card. Robert Sarah
Card. Marc Ouellet
Card. Fernando Filoni
Card. Beniamino Stella
Card. Kevin Joseph Farrell
Card. Peter Kodwo Appiah Turkson
Card. Mauro Piacenza
Card. Kurt Koch
Card. Christoph Schönborn
Card. Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga
Card. Seán Patrick O’Malley
Card. Angelo Bagnasco
Card. Oswald Gracias
Card. Reinhard Marx
Card. John Ribat
Card. Giuseppe Bertello
Card. Carlos Aguiar Retes
Card. Michael Czerny

Obispos:
Mons. David Martínez de Aguirre Guinea
Mons. Wellington Tadeu de Queiroz Vieira
Mons. Jorge Herbas Balderrama,
Mons. Gabriel Malzaire
Mons. Francis Alleyne
Mons. Karel Martinus Choennie
Mons. Emmanuel Lafont
Mons. Ricardo Ernesto Centellas Guzmán
Mons. Oscar Omar Aparicio Céspedes
Mons. Waldo Rubén Barrionuevo Ramírez
Mons. Eugenio Coter
Mons. Stanisław Dowlaszewicz Bilman
Mons. Julio María Elías Montoya
Mons. Robert Herman Flock Bever
Mons. Juan Gómez
Mons. Sergio Alfredo Gualberti Calandrina
Mons. René Leigue Cesari
Mons. Juan Vargas Aruquipa
Mons. Walmor Oliveira de Azevedo
Mons. José Albuquerque de Araújo
Mons. Benedito Araújo
Mons. Bernardo Johannes Bahlmann
Mons. Sebastião Bandeira Coêlho
Mons. Fernando Barbosa dos Santos
Mons. Vilsom Basso
Mons. Pedro Brito Guimarães
Mons. Derek John Christopher Byrne
Mons. Rubival Cabral Britto
Mons. Edmilson Tadeu Canavarros dos Santos
Mons. Evaldo Carvalho dos Santos
Mons. José María Chaves dos Reis
Mons. Vital Chitolina
Mons. Adriano Ciocca Vasino
Mons. Jesús María Cizaurre Berdonces
Mons. Pedro José Conti
Mons. Vital Corbellini
Mons. José Belisário da Silva
Mons. Mário Antônio da Silva
Mons. José Altevir da Silva
Mons. Antônio de Assis Ribeiro
Mons. Philip Dickmans
Mons. Jacy Diniz Rocha
Mons. Giuliano Frigeni
Mons. Flavio Giovenale
Mons. Juventino Kestering
Mons. Canísio Klaus
Mons. Jan Kot
Mons. Romualdo Matias Kujawski
Mons. Sebastião Lima Duarte
Mons. Francisco Lima Soares
Mons. José Ionilton Lisboa de Oliveira
Mons. Protógenes José Luft
Mons. Armando Martín Gutiérrez
Mons. Teodoro Mendes Tavares
Mons. Meinrad Franz Josef Merkel
Mons. João Muniz Alves
Mons. Roque Paloschi
Mons. Zenildo Luiz Pereira da Silva
Mons. Giovane Pereira de Melo
Mons. Joaquín Pertíñez Fernández
Mons. Marian Marek Piątek
Mons. Elio Rama
Mons. Irineu Roman
Mons. Santiago Sánchez Sebastián
Mons. Wilmar Santin
Mons. José Valdeci Santos Mendes
Mons. Evaristo Pascoal Spengler
Mons. Edson Tasquetto Damian
Mons. Alberto Taveira Corrêa
Mons. Neri José Tondello
Mons. Carlo Verzeletti
Mons. Dominique Marie Jean Denis You
Mons. Adolfo Zon Pereira
Mons. Óscar Urbina Ortega
Mons. Edgar Aristizábal Quintero
Mons. Nelson Jair Cardona Ramírez
Mons. Joselito Carreño Quiñónez
Mons. Raúl Alfonso Carrillo Martínez
Mons. Francisco Antonio Ceballos Escobar
Mons. José Figueroa Gómez
Mons. Medardo de Jesús Henao del Río
Mons. Luis Albeiro Maldonado Monsalve
Mons. Omar de Jesús Mejía Giraldo
Mons. Francisco Javier Múnera Correa
Mons. Joaquín Humberto Pinzón Güiza
Mons. Héctor Javier Pizarro Acevedo
Mons. José de Jesús Quintero Díaz
Mons. Eugenio Arellano Fernández
Mons. Rafael Cob García
Mons. Walter Jeová Heras Segarra
Mons. José Adalberto Jiménez Mendoza
Mons. Celmo Lazzari
Mons. Néstor Vidal Montesdeoca Becerra
Mons. Adelio Pasqualotto
Mons. Héctor Miguel Cabrejos Vidarte
Mons. Emiliano Antonio Cisneros Martínez
Mons. Rafael Alfonso Escudero López-Brea
Mons. Neri Menor Vargas
Mons. Miguel Olaortúa Laspra
Mons. Juan Bautista Tomás Oliver Climent
Mons. Augusto Martín Quijano Rodríguez
Mons. José Javier Travieso Martín
Mons. Gilberto Alfredo Vizcarra Mori
Mons. Anton Žerdín
Mons. José Luis Azuaje Ayala
Mons. Felipe González González
Mons. Pablo Modesto González Pérez
Mons. Ulises Antonio Gutiérrez Reyes
Mons. Jonny Eduardo Reyes Sequera
Mons. Ernesto José Romero Rivas
Mons. Helizandro Emiro Terán Bermúdez
Mons. Salvatore Fisichella
Mons. Fridolin Ambongo Besungu
Mons. Jean-Claude Hollerich
Mons. Marcel Madila Basanguka
Mons. Filippo Santoro
Mons. Vincenzo Paglia
Mons. Marcello Semeraro
Mons. Lionel Gendron
Mons. Ambrogio Spreafico
Mons. Robert Walter McElroy
Mons. Ángel José Macín
Mons. Domenico Pompili
Mons. Jesús Esteban Sádaba Pérez
Mons. Carlos Bürgler
Mons. Gaetano Galbusera
Mons. Marcelo Sánchez Sorondo
Mons. Marco Mellino
Mons. José Ángel Divassón Cilveti
Mons. Edmundo Ponciano Valenzuela Mellid
Mons. Óscar Vicente Ojea Quintana
Mons. Paul Richard Gallagher
Mons. Erwin Kräutler
Mons. Fabio Fabene

Sacerdotes:
P. Sebastián Robledo
P. Giacomo Costa
Mons. José Celestino dos Santos
P. Odirley Maia
P. José María Bolívar Monroy
P. Antonino Spadaro
P. Mauricio García Durán
P. Martín Lasarte Topolanski
P. Rossano Sala
P. Claudio Siquihua Pérez
P. Saul Ruiz Alvarez
P. Dario Bossi
P. Valmir Ramos
P. Roberto Carrasco
P. Celestino Ceretta
P. José Amarildo Luciano da Silva
P. Alfredo Ferro Medina
P. Sidney Dornelas
P. Rosario Cimino
P. Raimundo Aristides da Silva
P. Jesús María Aristín Seco
P. Miguel Angel González Antolín
P. Roberto Jaramillo
P. Gilberto Orsolin
P. José Boeing
P. Adelson Araújo dos Santos
P. Giovanni Bottasso
P. Agenor Brighenti
P. Giuseppe Buffon
P. Víctor Codina
P. Bernardo Estrada
P. Carlos María Galli
P. Paolo Garuti
P. José María Hernández Martinez
P. Peter Hughes
P. Mauricio Jardim
P. Eleazar López Hernández
P. Roberto Malvezzi
P. Fernando Héctor Roca Alcázar
P. Manuel Jesús Romero Blanco
P. Justino Sarmento Rezende
P. Paulo Suess
P. Humberto Miguel Yáñez
P. Augusto Zampini
P. Carlos Azcona
P. Guilhermo Antonio Cardona Grisales
P. Corrado Dalmonego
P. Zenildo Lima da Silva
P. Luis Ferney López Jiménez
P. Joao Gutemberg Mariano Coelho Sampaio
P. Rigobert Minani
P. Giovanni Mometti
P. Raimundo Vanthuy Neto
Mons. P. Etienne Brocard
Mons. P. Daniel Emilio Estivill
P. Ambrogio Ivan Samus
P. Raffaele Lanzilli
P. Pasquale Bua
P. Justo Ariel Beramendi Orellana
P. Pablo Mora
P. Manuel Jesús Arroba Conde
P. Giuseppe Bonfrate
P. Maurizio Gronchi
Mons. Michele Giulio Masciarelli
P. Matthew Baldwin
Mons. Zvonimir Seršić
P. Leandro dos Santos Pereira
P. Micael Carlos Andrejzwski
P. Robert Lundy Antonio
P. Samuel Alexis Arias Meza
P. Emmanuel Enrico Ayo
P. Alexandre Boratti Favretto
P. Erik Burckel
P. Antonio Cavero Sanchís
P. Alfredo José Colfer Cornejo
P. Elizeu Conceição
P. Horacio Day
P. Antonio Donadio
P. Jose Raymundo dos Santos
P. Márcio Fernando França
P. Sebastião Junior Ferreira Braga
P. Jorge Orlando Gauna
P. Juan Diego Giraldo
P. Antonio González
P. Pedro Ezequiel González Caraballo
P. Carlos Fernando Hernández-Sanchez (Brasile)
P. José Luis Iñiguez
P. Luis Emilio Jiménez Chanci
P. Miroslaw Juchno
P. Thomas Kallikat
P. Sérgio Pinho Leal
P. Dario Ruà
P. Bernardo Siller Adame
P. Ernesto Simroth Cuevas
P. Carlos Marcelo Singh Mesconi
P. Luiz Albertus Sleutjes
P. Carlos Enrique Zarate Real
P. Miguel Heinz
Mons. Raimundo Possidonio Carrera da Mata

El principal iniciador del Sínodo apóstata, Francisco Bergoglio, un hereje, apóstata y pseudopapa, está bajo un anatema múltiple. Nadie le debe obediencia a él.

Todos los mencionados anteriormente están excluidos del Cuerpo Místico de Cristo: la Iglesia. A menos que se arrepientan, serán condenados eternamente como traidores de Cristo y como judases.

+ Elías
Patriarca del Patriarcado Católico Bizantino

+ Metodio OSBMr + Timoteo OSBMr
Obispos Secretarios

29 de septiembre de 2019