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Beata Concepción Cabrera de Armida - el 3 de marzo. MisaelRivas Laica, 3 de marzo can.: B: Francisco 4 may 2019 país: México - n.: 1862 - †: 1937 formas del nombre: Conchita Cabrera En México D.…More
Beata Concepción Cabrera de Armida - el 3 de marzo.

MisaelRivas Laica, 3 de marzo can.: B: Francisco 4 may 2019

país: México - n.: 1862 - †: 1937
formas del nombre: Conchita Cabrera

En México D.F., México, beata María Concepción Cabrera Arias de Armida, laica, madre de familia y fundadora de las Obras de la Cruz, conjunto de instituciones de espiritualidad misionera.

Breve Biografía

Hay mujeres que son capaces de cambiar las cosas, siendo creativas y audaces en sus proyectos, hasta conseguir realizarlos. Una mujer enamorada, es capaz de superar cualquier desafío, llegando a la esencia misma del amor. El caso de la Venerable Sierva de Dios Concepción Cabrera de Armida, es un buen punto de referencia, pues fue una laica y mística mexicana, completamente identificada con Cristo Sacerdote y Víctima, sin haber abandonado nunca su entorno familiar y social. Ella, como una mujer multifacética, pues fue joven, novia, esposa, madre, escritora, fundadora, empresaria y abuela vino a recodarle al mundo el Evangelio de la Cruz.

Concepción Cabrera de Armida, nació el 8 de diciembre de 1862, en la ciudad mexicana de San Luis Potosí. Hija de los Sres. Octaviano Cabrera Lacavex y Clara Arias Rivera, ricos hacendados con un profundo espíritu cristiano. Desde niña, salvo una o dos ocasiones, fue educada en su casa, siguiendo la tradición de aquellos años del siglo XIX. Conchita, como era llamada cariñosamente por sus familiares y amigos, era feliz jugando en las haciendas de sus papás, en medio del campo y de los riachuelos. Le gustaba la música y andar a caballo, siendo una de las pocas que podían montar a los menos domesticados. Creció muy unida a Jesús Eucaristía, con quien sentía una confianza especial. Solía tumbarse en el suelo, mientras contemplaba la huella de Dios en el cielo.

Acostumbrada a las joyas y a los bailes, sentía que algo le faltaba. No porque lo demás fuera algo malo, sino porque quería dar nuevos pasos en su vida. En una de las fiestas que se organizaban en la Lonja, conoció a quien sería el amor de su vida, es decir, a Francisco Armida García, un joven de Monterrey. De los muchos pretendientes que tuvo Conchita, ella se enamoró de Pancho, con quien contrajo matrimonio, después de varios años de noviazgo, el 8 de noviembre de 1884. De aquella unión nacieron 9 hijos, a quienes les dedicó su vida con alegría y especial atención.

A partir del año de 1894, se fue clarificando el papel que tendría como inspiradora y fundadora de las cinco Obras de la Cruz. Lo anterior, en medio de sus labores, como esposa y madre de familia, llena de compromisos y visitas. Un hecho que marcó su itinerario espiritual, fue la visión que tuvo de la Cruz del Apostolado, mientras oraba en el Templo de la Compañía de Jesús en San Luis Potosí. Poco a poco, el Señor fue llamándola, hasta conquistar su interior, compartiéndole sus mismos sentimientos. Desde luego, tuvo que enfrentarse a la incomprensión, pues no todos entendían, cómo era posible que una mujer casada, fuera mística y fundadora, sin embargo, los prejuicios de su tiempo, resultaron insuficientes para detenerla en el cumplimiento de su misión, la cual, a su vez, había sido confirmada por sus directores espirituales.

Conchita Cabrera, tras la muerte de su esposo, acaecida el 17 de septiembre de 1901, lejos de quedarse hundida en la depresión, sacó adelante a sus hijos, haciendo todo lo que estaba en sus manos, para poder superar los efectos de la crisis económica en la que se encontraban. Aprendió a confiar en Dios, dejándose hacer y deshacer por el Espíritu Santo, siguiendo el ejemplo de la Santísima Virgen María. Nunca se dejó vencer por el miedo o el desaliento.

Habiendo fundado el Apostolado de la Cruz (1894), las Religiosas de la Cruz del Sagrado Corazón de Jesús (1897), la Alianza de Amor con el Sagrado Corazón de Jesús (1909) y la Fraternidad de Cristo Sacerdote (1912), tras conocer al Venerable Siervo de Dios P. Félix Rougier Olanier, emprende la difícil tarea de dar origen a la Congregación de los Misioneros del Espíritu Santo (1914) en plena persecución religiosa en México. Una vez fundadas las cinco Obras de la Cruz, Conchita siguió adelante en medio de sus asuntos familiares, jugándosela por la extensión del reinado del Espíritu Santo. En más de una ocasión, por orden de la Santa Sede, fue examinada por importantes teólogos, cuya valoración fue siempre positiva.

Ante la falta de libertad religiosa en la República Mexicana, sobre todo, durante el gobierno del Presidente Plutarco Elías Calles, abrió las puertas de su casa para refugiar a varios sacerdotes que estaban siendo injustamente perseguidos. Entre ellos, destaca Mons. Ramón Ibarra y González, primer Arzobispo de Puebla, quien, a su vez, era el gran amigo y protector de las Obras de la Cruz. Conchita no se dejó amedrentar por la situación, sino que fue una mujer optimista, llegando a escribir diversos libros sobre la vida espiritual.

Adelantándose al Concilio Vaticano II, demostró que los laicos tenían un lugar importante en la vida de la Iglesia, a partir de la vivencia del sacerdocio bautismal. Murió el 3 de marzo de 1937 en la Ciudad de México. El lema que marcó su vida y misión apostólica fue: “Jesús, salvador de los hombres, ¡sálvalos!”. “Mamá sonreía siempre”, fue la declaración que rindió uno de sus hijos al abrirse su Causa de Canonización. En el año de 1999 fue declarada “Venerable” por su S.S. Juan Pablo II.

El 8 de junio de 2018 el Papa Francisco autorizó promulgar el Decreto del milagro atribuido a la intercesión de la Venerable Sierva de Dios María de la Concepción Cabrera de Armida Arias, por lo que tan sólo resta se señale la fecha en que se realizará la ceremonia de beatificación.
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✍️ Santos del Día:

Santos Marino y Asterio, mártires (1 coms.)

En Cesarea de Palestina, santos Marino, soldado, y Asterio, senador, mártires en tiempo del emperador Galieno. El primero, delatado por su condición de cristiano por un compañero envidioso, profesó su fe ante el juez con palabras muy claras y, decapitado, alcanzó la corona del martirio. Asterio, por haber honrado el cuerpo del …More
✍️ Santos del Día:

Santos Marino y Asterio, mártires (1 coms.)

En Cesarea de Palestina, santos Marino, soldado, y Asterio, senador, mártires en tiempo del emperador Galieno. El primero, delatado por su condición de cristiano por un compañero envidioso, profesó su fe ante el juez con palabras muy claras y, decapitado, alcanzó la corona del martirio. Asterio, por haber honrado el cuerpo del mártir al ajustarle la propia veste con que se cubría, mereció a su vez el mismo honor que él había prestado al mártir.

Santos Emeterio y Celedonio, mártires

En Calahorra, en la Hispania Tarraconense, santos Emeterio y Celedonio, quienes, durante el desempeño de la milicia en los campamentos junto a León, en la provincia romana de Gallaecia, por confesar el nombre de Cristo en los comienzos de la persecución, fueron conducidos a Calahorra, y allí coronados con el martirio.

Santos Cleónico y Eutropio, mártires

En Amasea, en el Ponto, santos Cleónico y Eutropio, mártires en la persecución desencadenada bajo el emperador Maximiano, siendo procurador Asclepiódato.

San Ticiano de Brescia, obispo

En Brescia, en la región de Venecia, san Ticiano, obispo.

San Winwaleo, abad

En la península de Armórica, en Bretaña, san Winwaleo, primer abad de Landevenec, el cual, según la tradición, fue discípulo de san Budoco en la isla de Lavret, y con su vida ilustró la regla monástica.

* Santa Artelaides, virgen

En Benevento, en la Campania, santa Artelaides, virgen

* San Anselmo de Nonantola, abad

En Nonántola, en la Emilia, san Anselmo, fundador y primer abad de este monasterio, en el que durante cincuenta años promovió la disciplina monástica, tanto con sus normas como con el ejercicio de las virtudes.

Santa Cunegunda, viuda y fundadora (1 coms.)

En el monasterio de Oberkaufungen, en Hesse, santa Cunegunda, que aportó muchos beneficios a la Iglesia junto con su cónyuge, el emperador san Enrique, y que, tras la muerte de éste, abrazó la vida cenobítica en el monasterio donde se había retirado. Al morir, hizo a Cristo heredero de todos sus bienes, y su cuerpo fue colocado junto a los restos de su esposo, en Bamberg.

Beato Federico de Mariengaarde, abad y presbítero

En Frisia, beato Federico, presbítero, que primero fue párroco en la ciudad de Hallum y después llegó a ser abad del monasterio de Mariengaarde, de la Orden Premonstratense.

Beato Pedro Geremia, religioso presbítero

En Palermo, en Sicilia, beato Pedro Geremia, presbítero de la Orden de Predicadores, que, confirmado por san Vicente Ferrer en el ministerio de la palabra de Dios, se entregó por entero a la salvación de las almas.

Beato Giacomino de Canepaci, religioso

En Vercelli, en el Piamonte, beato Jacobino de' Canepacci, religioso de la Orden de los Carmelitas, preclaro por su dedicación a la oración y a la penitencia.

Beatos Liberato Weiss, Samuel Marzorati, y Miguel Pío Fasoli de Zerbo, presbíteros y mártires

En Gondar, en Etiopía, beatos Liberato Weisss, Samuel Marzorati y Miguel Pío Fasoli de Zerbo, presbíteros de la Orden de los Hermanos Menores y mártires, que murieron lapidados a causa de su fe católica.

Beato Pedro Renato Rogue, presbítero y mártir

En Vannes, localidad de Bretaña Menor, en Francia, beato Pedro Renato Rogue, presbítero de la Congregación de la Misión y mártir, que en tiempo de la Revolución Francesa, rechazando el inicuo juramento impuesto al clero, permaneció secretamente en la ciudad para atender con su ministerio a los fieles, y finalmente, condenado a la pena capital, descansó en la misericordia del Señor en la misma iglesia donde celebraba los sagrados misterios.

Santa Teresa Eustoquio Verzeri, virgen y fundadora (1 coms.)

En Brescia, en Lombardía, santa Teresa Eustoquio (Ignacia) Verzeri, virgen, fundadora del Instituto de Hijas del Sacratísimo Corazón de Jesús.

Beato Inocencio de Berzo Scalvinoni, religioso presbítero

En Bérgamo, también de Lombardía, beato Inocencio de Berzo (Juan) Scalvinoni, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, que brilló por su eximia caridad difundiendo la palabra de Dios y escuchando las confesiones.

Beata María Concepción Cabrera Arias de Armida, fundadora

En México D.F., México, beata María Concepción Cabrera Arias de Armida, laica, madre de familia y fundadora de las Obras de la Cruz, conjunto de instituciones de espiritualidad misionera.

Santa Catalina Drexel, virgen y fundadora

En Filadelfia, ciudad del estado de Pensilvania, en los Estados Unidos de Norteamérica, santa Catalina Drexel, virgen, que fundó la Congregación de Hermanas del Santísimo Sacramento y utilizó con largueza y de buen grado los bienes de su herencia en educar y ayudar a indios y negros.