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Detente

Bottega
Suplo en mi carne —dice el apóstol Pablo, indicando el valor salvífico del sufrimiento— lo que falta a las tribulaciones de Cristo por su cuerpo, que es la Iglesia. Esta sociedad hedonista en cambio …More
Suplo en mi carne —dice el apóstol Pablo, indicando el valor salvífico del sufrimiento— lo que falta a las tribulaciones de Cristo por su cuerpo, que es la Iglesia. Esta sociedad hedonista en cambio nos ofrece y exige, satisfacción inmediata placer inmediato, totalmente contrario a nuestra naturaleza. Relacionamos el sufrimiento con el mal, decimos que sufrimos porque algo está mal, porque echamos de menos el bien. De hecho, el sufrimiento es probar el mal. San Pablo dice: « Ahora me alegro de mis padecimientos por vosotros ». comunicándonos su descubrimiento, y goza por todos aquellos a quienes puede ayudar —como le ayudó a él mismo— a penetrar en el sentido salvífico del sufrimiento. « la creación entera hasta ahora gime y siente dolores de parto » porque existen sufrimientos en el mundo animal, sin embargo lo que expresamos con la palabra « sufrimiento » parece ser particularmente esencial a la naturaleza del hombre. No debemos temer al sufrimiento porque la redención se ha realizado mediante la cruz de Cristo, o sea mediante su sufrimiento. Sin embargo, el mismo Cristo nos ha dado herramientas para mitigarlo. El primero es estar en gracia de Dios, confesión y comunión. Luego siguen los sacramentales, el agua bendita, la sal exorcizada y el aceite exorcizado. El Crucifijo,el escapulario, el rosario, la medalla de san Benito y la medalla milagrosa, que la virgen prometió sanaría a los enfermos y los llevaría a la conversión. El escapulario de Protección. Y la medalla de los sagrados corazones. Recordemos la terrible peste en Marsella Francia en el año 1720, el Señor le hizo saber a la hermana Ana Magdalena, religiosa de La Visitación en Marsella, que el *Detente* sería salvaguarda contra esta peste, se repartieron miles de *detentes* por toda la ciudad y la peste cesó. “Detente coronavirus, el Sagrado Corazón de Jesús, está conmigo”. Durante las pestes el detente ha demostrado su eficacia, para balas como lo atestiguan los soldados que lo usan y las balas rebotan. Asi mismo el mal y el sufrimiento.