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Consecuencias de la Peste ayer y hoy.

Bottega
*El hombre medieval entendía la peste como un castigo de Dios por sus pecados; y desde un punto de vista humano, culpaba a un grupo social marginal de conspiración... La interpretación medica ayudó …More
*El hombre medieval entendía la peste como un castigo de Dios por sus pecados; y desde un punto de vista humano, culpaba a un grupo social marginal de conspiración... La interpretación medica ayudó a crear una literatura médica de tratados breves y de utilidad práctica, con consejos para médicos y pacientes sobre cómo tratar la peste. La purga, la sangría y los compuestos farmacéuticos eran los más recomendados, junto a otros más prácticos, como llevar ropa perfumada, y usar perfumes, así como quemar maderas olorosas. De allí viene esta costumbre de los jabones aromatizados los perfumes y aguas de olor a rosas El hombre medieval pensaba, como san Isidoro de Sevilla, que “no ocurre nada, sin embargo, sin la voluntad de Dios omnipotente”. El hombre de finales del siglo XIV asumía la brevedad y vulnerabilidad de la vida. La religiosidad de la época giró en torno al tránsito de este al otro mundo, era una sociedad sacral donde lo que importaba era la salvación de las almas. La muerte se presenta como el acontecimiento esencial de la vida del cristiano, como el momento decisivo de su salvación, y, por tanto, como la gran inspiradora de su conducta. La certeza de la muerte inspiró también un movimiento de signo contrario, que se inclinaba hacia los placeres terrenales y el erotismo. Esta relajación de costumbres se observa en obras como el Decamerón de Boccaccio, donde el autor florentino dice que “el gozar y el beber mucho y el andar solazándose, y el satisfacer todos los apetitos que se pudiese, y el reírse y burlarse, era medicina infalible contra el mal”. El cronista Matteo Villani dice que en Florencia los hombres, en vez de hacerse más humildes, virtuosos y católicos, llevaban “una vida más escandalosa y más desordenada que antes”. La peste elevó a una clase social marginada, empobreció a los rentistas y agudizó la despoblación y el éxodo rural, pero su impacto sobre la población del siglo XIV superó con creces las lógicas consecuencias demográficas y económicas. Cambio todo, desde el arte hasta el pensamiento, pasando por las costumbres, la religión sufrió el desastroso robo de las propiedades y lo más grave, la herejía protestante surge a partir de las consecuencias de la peste.