ADRIAN RIVERA
1699
Alas Ocho enCasa
Para poder despertar, se necesita algo sencillo y simple: la verdad.
Todos sabemos en qué consiste la verdad de las cosas, en cada momento en el que decidimos jugar con ventaja, ocultándola, tal como hiciera ya desde el comienzo, la serpiente en Edén.
Jugar con ventaja -abrazarse a la mentira, siempre y por siempre- destruye el mundo, y prepara el advenimiento del anticristo. De ahí los mártires …More
Para poder despertar, se necesita algo sencillo y simple: la verdad.
Todos sabemos en qué consiste la verdad de las cosas, en cada momento en el que decidimos jugar con ventaja, ocultándola, tal como hiciera ya desde el comienzo, la serpiente en Edén.
Jugar con ventaja -abrazarse a la mentira, siempre y por siempre- destruye el mundo, y prepara el advenimiento del anticristo. De ahí los mártires, que absolutamente siempre fueron fidedignos ejemplos de la verdad que se sabe, de la verdad que se vive, de la verdad que se siente, de la verdad perenme, de la verdad de siempre y por siempre.
No, no hay conversión para el mentidor, por más que esté en lo más alto de la clase episcopal. Llanto, lágrimas y crujir del diente, para el que miente.