lupita mori
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Fragmento del Dialogo, Santa Catalina de Siena III

El que pone su afecto principal en la penitencia no obra conforme a mis deseos sino indiscretamente, no amando lo que más amo y no odiando lo que más odio. Porque la discreción no es otra cosa que …More
El que pone su afecto principal en la penitencia no obra conforme
a mis deseos sino indiscretamente, no amando lo que más amo y no
odiando lo que más odio. Porque la discreción no es otra cosa que un
verdadero conocimiento que el alma debe tener de sí y de mí. Es como
un retoño injertado y unido a la caridad, el árbol que hunde sus raíces
en la tierra de la humildad.
No sería virtud la discreción y no produciría el fruto debido si no
estuviese plantada en la virtud de la humildad, ya que la humildad procede del conocimiento que el alma tiene de sí misma y de mi bondad. Por esta discreción el alma tiende a dar a cada uno lo que es debido.