Clicks22

Palabra de Vida. 23 de Septiembre del 2019

Irapuato
1
florycanto Evangelio según San Lucas 8,16-18. Jesús dijo a la gente: "No se enciende una lámpara para cubrirla con un recipiente o para ponerla debajo de la cama, sino que se la coloca sobre un …More
florycanto Evangelio según San Lucas 8,16-18.
Jesús dijo a la gente:
"No se enciende una lámpara para cubrirla con un recipiente o para ponerla debajo de la cama, sino que se la coloca sobre un candelero, para que los que entren vean la luz.
Porque no hay nada oculto que no se descubra algún día, ni nada secreto que no deba ser conocido y divulgado.
Presten atención y oigan bien, porque al que tiene, se le dará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que cree tener".

Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.

San Máximo el Confesor (c. 580-662)

monje y teólogo
Pregunta 63 para Thalasio; PG 90, 667s

«Lámpara es tu palabra para mis pasos, luz en mi sendero» (sl 118, 105)
La lámpara sobre el candelero es nuestro Señor Jesucristo, la verdadera luz del Padre «que ilumina a todo hombre que viene a este mundo» (Jn 1,9). Dicho con otras palabras, es la Sabiduría y la Palabra del Padre : habiendo aceptado nuestra carne, realmente es y ha sido llamado la «lámpara» del mundo. Es celebrado y exaltado en la Iglesia por nuestra fe y nuestra piedad. De esta manera se hace visible a todas las naciones y brilla para «todos los que están en la casa», es decir, para el mundo entero, según su palabra: «Nadie enciende una lámpara para ponerla bajo el celemín, sino sobre el candelero, donde puede iluminar a todos los de la casa» (Mt 5,15). Como se puede ver, Cristo se da a sí mismo el nombre de lámpara. Siendo Dios por naturaleza, se ha hecho carne según el plan de salvación, una carne que contiene una luz, tal como si se tratara de un jarrón… David lo pensaba así cuando dijo : «Lámpara es tu palabra para mis pasos, luz en mi sendero» (sl 118, 105). En la Escritura se describe a mi Salvador y mi Dios como una lámpara porque Él es quien hace desaparecer las tinieblas de la ignorancia y el mal de los hombres. Puesto que solo Él tiene poder para aniquilar las tinieblas de la ignorancia y disipar la oscuridad del pecado, por ello es, para todos, el camino de salvación. Conduce al Padre a los que, por el conocimiento y la virtud, van en pos de Él por el camino de los mandamientos como por un camino de justicia. El candelero es la Iglesia, porque el Verbo de Dios brilla a través de su predicación. Es así como los rayos de su verdad pueden iluminar al mundo entero… Pero con una condición: no esconderla bajo la letra de la Ley. Cualquiera que se ate sólo a la letra de la Escritura, vive según la carne; mete su lámpara bajo el celemín. Por el contrario, puesta sobre el candelero, la Iglesia, ilumina a todos los hombres.
Irapuato
Libro de Esdras 1,1-6.
En el primer año de Ciro, rey de Persia, para que se cumpliera la palabra del Señor pronunciada por Jeremías, el Señor despertó el espíritu de Ciro, rey de Persia, y este mandó proclamar de viva voz y por escrito en todo su reino:
"Así habla Ciro, rey de Persia: El Señor, el Dios del cielo, ha puesto en mis manos todos los reinos de la tierra, y me ha encargado …More
Libro de Esdras 1,1-6.
En el primer año de Ciro, rey de Persia, para que se cumpliera la palabra del Señor pronunciada por Jeremías, el Señor despertó el espíritu de Ciro, rey de Persia, y este mandó proclamar de viva voz y por escrito en todo su reino:
"Así habla Ciro, rey de Persia: El Señor, el Dios del cielo, ha puesto en mis manos todos los reinos de la tierra, y me ha encargado que le edifique una Casa en Jerusalén, de Judá.
Si alguno de ustedes pertenece a ese pueblo, que su Dios lo acompañe y suba a Jerusalén, de Judá, para reconstruir la Casa del Señor, el Dios de Israel, el Dios que está en Jerusalén.
Que la población de cada lugar ayude a todos los que queden de ese pueblo, en cualquier parte donde residan, proporcionándoles plata, oro, bienes y ganado, como así también otras ofrendas voluntarias para la Casa del Dios que está en Jerusalén".
Entonces los jefes de familia de Judá y de Benjamín, los sacerdotes y los levitas, y todos los que se sintieron movidos por Dios, se pusieron en camino para ir a reconstruir la Casa del Señor que está en Jerusalén.
Sus vecinos les proporcionaron toda clase de ayuda: plata, oro, bienes, ganado y gran cantidad de objetos preciosos, además de toda clase de ofrendas voluntarias.

Salmo 126(125),1-2ab.2cd-3.4-5.6.