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BENEDICTO XVI levanta la excomunion a la FSSPX

Yugo
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BENEDICTO XVI levanta la excomunion a la FSSPX
Yugo
MENSAJE DE LA MADRE A ROSARIO ARENILLAS
CRUZ BLANCA, 5 de Septiembre de 1984


Rosario: Madre ayúdame, Madre mía, ayudame Madre mía.
Madre: Hijitos míos, hijitos míos, ahora más que nunca tendréis que luchan intensamente... más que nunca, porque todos vosotros tendréis que llevar la gloria y tantos pueblos.
Porque muchos de vosotros seréis la nueva Iglesia de Mi Hijo.
Mi Hijo en estos …More
MENSAJE DE LA MADRE A ROSARIO ARENILLAS
CRUZ BLANCA, 5 de Septiembre de 1984


Rosario: Madre ayúdame, Madre mía, ayudame Madre mía.
Madre: Hijitos míos, hijitos míos, ahora más que nunca tendréis que luchan intensamente... más que nunca, porque todos vosotros tendréis que llevar la gloria y tantos pueblos.
Porque muchos de vosotros seréis la nueva Iglesia de Mi Hijo.
Mi Hijo en estos momentos, como un buen Pastor, ha tirado la red y esta tirando intensamente de la anilla.
¿Cuantos de vosotros caeréis dentro de la red?
Se contarán con una cifra muy pequeña los que queden dentro... pero los que queden fuera de la red solamente el Padre podrá contarlos... para despediros de ellos porque ya no pertenecerán a Él... yacerán como miembros del enemigo, si, ya no pertenecerán al Padre.
Por eso, hijitos míos, quisiera despertarlos a todos para que se dieron ustedes cuenta de que esos hermanos vuestros tendrán que volver.
Se irán tantas siervas de Mi Hijo y tantos Ministros que no han tenido valor ni fuerza de voluntad para quedar dentro de la red de Mi Hijo.
Pero ustedes hijos míos despacio, aquel que me quiera seguir despacio, hijos míos, pisad tierra firme y no tierra movediza, porque el enemigo está esperando a que todos caigan ustedes en sus redes.
Vais a ser golpeados y despreciados, principalmente mis elegidos serán zarandeados y despreciados, pero despertad a tiempos hijitos míos, porque a ellos les estoy llenando el morral de tanta Gracia Divina para que sea repartida entre todos los hermanos.
Ellos (los elegidos) solamente serán instrumentos, sin eco y sin ojos, solamente llevando el timbre de la Voz de mi Hijo de un lado para otro.
Ellos eran despreciados por todos los hombres cada día más.
Si no queréis comprenderlo poned oídos para escuchar.
Porque algún día volverán ustedes de regreso, me suplicarán ustedes estas palabras y humildemente y me dirán:
Madre, te tuvimos y no te aceptamos... y ahora que no tenemos, Madre, vuelve de nuevo otra vez.
Estad alerta hijos míos, porque la criba... los agujeros no son muy grandes, son tupidos, no dar un traspiés para crear de la criba, hijos míos.
Cuando deis un traspiés hijos míos, arrepentíos para caer en esta barca que estoy con tanto esmero preparando para vosotros todos.
No vengo a escoger, vengo para justos y pecadores... y todos sois pecadores, hijos míos, aunque no puedan ustedes comprenderlo.
Hasta los Ministros de Mi Hijo, están cometiendo sacrilegios. Pero fiaros por algunos de ellos... fiaros por mis Palabras, de mis Palabras son firmes... como está bendición que en todo momento os estoy ofreciendo.
Por eso quiero firmeza entre vosotros y os pido con todas mis fuerzas que no me abandonéis, porque mi abandono sería el abandono de todos los hombres.
Sois mi nueva Iglesia... os repito, pero quisiera que tuvierais fuerza en vuestro corazón para seguirMe fielmente.
Seréis luz y guía de muchos hombres, aunque en estos momentos seáis despreciados.
Muchos hombres vendrán a beber de vosotros y tendrán que tener todos ustedes un Manantial en vuestros corazones, de AGUA VIVA, que os estoy dando en todo momento.
(Privado para M. de P.):
Ay María, ay María, cuántas cosas quisiera decirte, cuántas cosas lejos de las cuales vives... M. hija mía, sígueme, no me abandones, porque yo he puesto en tu boca a algo muy importante, he puesto sabiduría para educar a los hombres María.
Rosario: (exclama) Está es M. de P.
Madre: Quedas bendecida, hija mía, M., he puesto en ti tantas cosas que el hombre no puede marchitarlas.
Te daré fuerza para amar e inteligencia para callar M. hija mía, sígueme porque desde ahora ya no te llamaré M. te llamaré CAMINO, porque tu serás un Camino para darles paso a aquellos que han perdido el suyo... no fiaros, no, no, no fiaros hijos míos, no, que ellos que no sean punto de vista para vosotros, no... ellos no pueden servir de guías... para eso estoy Yo... nunca abandonar la Casa de mi Padre porque es la Casa del padre de todos, donde Mi Hijo se encuentra en todo momento.
Allí espera a todos los hombres.
La Casa de mi Padre... la Cabeza visible de Pedro... permaneced junto a ella en todo momento.
No escudriñar por todos los rincones, pues no encontraréis nada, si algo encuentran ustedes serán injusticias... pero no detenerse en ellas hijos míos, seguid adelante, seguid, porque la Casa de mi Padre la sostiene algo muy importante, algo que no son los hombres, que es el Espíritu del Padre, por eso hijos míos, refugiarse en Ella y allí... ORAR Y AMAR... ORAR Y AMAR y apartaros del camino del enemigo, porque el enemigo quiere fulminarlo todo, hijos míos.
(Privado para J. de A.): J. J. hijo mío, yo no voy a abandonarte, no hijo mío, porque aún no lo tienes todo... te falta lo más importante.
Eres débil, hijo mío, eres débil hijo mío.
Si algún día Yo te faltara entonces llegarías a comprender lo que Yo significo para ti.
Tienes momentos en que te encuentras lejos de Mí, por eso quisiera decirte, hijo mío, que te acerques a Mí, libremente, se libre, hijo Mío, porque quiero que seas como un ave, libre, no quiero que vengas a Mi obligado, hijo mío, pero Mi Hijo te necesita, J. Hijo Mío, porque no quiere Mi Divino Hijo que se marchite esa flor que un día, con tanto amor, le disté vida, hijo mío, y tienes momentos en que solamente te fijas en el hombre y pierdes los caminos Míos.
No te pierdas en los caminos de los hombres... cierra los ojos del cuerpo y abre los ojos de tu alma, y piérdete en mi Camino, para caminar los dos unidos, J. Hijo Mío.
No quiero obligarte a nada, eres libre, pero te necesito... te necesito, J. Hijo Mío.
(Privado para F de A.): F. hijo mío, te llamo porque quiero advertirte de algo muy importante.
Te quiero despierto y alerta como una víbora.
No dejes hijo mío, no dejes ni lo permitas que los hombres manchen lo que con tanto amor ha puesto Mi Hijo, dónde está reposando Mi Hijo.
A sus alrededores hijo Mío, el enemigo está al acecho, por eso guárdalo en todo momento, porque Mi Hijo siempre estará contigo.
Guárdalo y serás guardado, hijo Mío.
No es que este acusando en uno de tus hermanos, porque eso no es justo, porque dice el Padre que quien acusa será acusado.
El que miente será castigado, y el que honras será honrado, el que deshonra será deshonrado, por eso, hijo mío, sigue honrando a Mi Hijo, para ser honrado... pero... súbete por encima de los hombres, tu mente humana tiene que crecer por encima de los hombres.
Tu lealtad tiene que ser potente. No caigas en la debilidad, hijo Mío, porque tu gran responsabilidad es muy delicada, hijo mío, y solamente debes ser conducido por mis Palabras, y no por las palabras de los hombres, hijo Mío.
Recibirás espinas y no flores, pero yo te digo que esas espinas te traerán a camino de Mi Hijo.
Guarda y serás guardado... da y recibirás, pero no solamente he pedido para ti, la plegaria (el ruego) es para tantos hermanos tuyos que carecen del Manantial de mi Corazón Inmaculado, hijo mío.
Estate atento como una víbora... porque el enemigo ha venido a deshacer... y necesitáis fuerzas.
Id a Mi Hijo, porque Mi Hijo es la verdad y la vida, y os ama tanto que no hay medida para medir este Amor.
Toma esta flor para tú esposa... que no se duerma, que Me espere... que no se duerma, que Me espere... porque serán "machacada" por sus hermanos de mala voluntad. Haz que despierte hijo mío, no la dejes dormir.
(Privado para V de Av.): V. hijo mío, V... no te encuentro como un hombre, eres para Mí como un Sagrario viviente, pero si algún día, ese Sagrario muriera, hijo mío, tu alma se perdería.
Por eso hijo mío, sigue alimentando esa alma, porqué esa alma tiene sed de Mi Hijo, sigue complaciéndola no caigas en el cansancio, porque tu serás una fuente para muchos hermanos tuyos, porque este Sagrario que hay dentro de ti cada día se multiplicara, y al regreso de tus hermanos, tendrás que asistirlos a tantos de ellos, porque su alma vendrá cansada y tendrá que alimentarlos tu alma, con lo que lentamente has ido tu conservando, sin darte cuenta.
No te avergüences nunca de Mí, hijo mío.
Avergüenzate del mundo, hijo Mío, porque Yo he venido a los hombres para algo muy importante.
He venido para repetiros a todos que Mi Hijo es la Verdad y la Vida, para deciros que os améis los unos a los otros como Yo os amo a todos... y ahora... te bendigo hijo Mío, sígueme y búscame.
No estoy dondequiera,... estoy en lo más humilde, estoy en el amor, no estoy en el espectáculo... ni en el odio, ni en la mentira.
Por eso, hijo mío, morir por una verdad es vivir, y vivir por una mentira es morir.
Hijo mío, vive por esa verdad que te estoy dando, y vivirás junto al Padre.
Mi Hijo es la Verdad y la Vida.
Si mueres por la verdad, vivirás... si vives por la mentira morirás.
Busca siempre el Reino en el Padre si quieres salvarte tú alma, hijo mío.
(Privado para D de A.): Todavía te falta unir a algunos hermanos tuyos a Mí... y Yo los necesito y tienes que unirlos... por eso aprieta tus manos, para que cuando vengas a Mi Hijo vengas cargada de eso que tu has sido capaz de construir en la tierra... que no vegas con las manos vacías, hija Mía, y ahora mi Bendiciones para ti.
(Privado para el Padre F. residente en el Palmar): F.F., aunque te he dado una flor colorada hijo mío, quiero hacerte saber, que cuando lloras, Yo lloro... que cuando sufres Yo sufro.
Sé que los golpes son muy duros hijo mío, pero tus golpes son mis golpes, tu dolor es Mi dolor, y esos dolores que estamos compartiendo los dos unidos, servirán para camino para los hombres.
Por eso hijo mío, si quiere seguirMe tendrás que soportar muchos dolores.
¿De que te valdría, hijo mío, si rechazaras tantos golpes que tus hermanos de preparan?.
Más vale un golpe, que no, un amigo de conveniencias... pues los golpes a veces, aclaran tantas cosas, hijo mío.
Porque esos golpes que el mundo te envía en cada momento, un día te enviaran al Seno de Mi Padre, porque El te necesita, porque ES EL PADRE DE TODOS LOS SACERDOTES.
No te quiero sabio... humilde, humilde, ¿qué importa hijo mío que con la sabiduría puedas alcanzar más allá... cuando los sentimientos quedan ahogados entre tus hermanos?.
No hijo mío, no... desea más tus sentimientos de tu sabiduría.
Tu humildad me hará presentarte al Padre, hijo mío, por eso si deseas luchar junto a Mí, Yo te seguiré, YO TE TENDERÉ MI MANO, PORQUE SI MI, NO SERÁS NADA, hijo mío... SIN MI CAERAS.
Alárgame tu mano en todo momento, para caminar juntos al Divino Redentor, Mi Hijo y hermano tuyo... y ahora bendice tus hermanos.
(Privado para R de Al): Esta blanca (una flor), para R... que es muy niño. Mientras más niño seas hijo mío, más gloria recibirá el Padre de ti. (Niño en sentido espiritual).
Mientras más seas señalado con el dedo, mas cerca te encontraras de Mi Padre.
Mientras más confundido seas por los hombres, más espinas quitaras de mi Camino, si eres capaz de aceptarlo, hijo mío, pero tienes tanto que hacer... tienes tanto que hacer... que no quiero que te de tiempo a protestar de nada, hijo mío.
Abrázate a la Cruz hijo mío, si quieres seguir a mi Hijo y a Mí, porque la cruz que llevara al Reino de mi Padre, hijo mío, porque en el Reino de Mi Padre, allí está tu padre, aunque no puedas comprenderlo... allí está dando tanta gloria a Mi Padre y llorando intensamente por la salvación de tu alma... por su gran debilidad, hijo mío... un día sentirá él, el aliento de su padre, para hacerle comprender que su oración le ha salvado a él.
Rosario: Gracias Madre, pero me formas unos líos que no comprendo nada, nada.
Madre si algún día Tu quisieras ya, yo dejaría de verte... porque es ya tanto... tanto... ¿no me has dado ya demasiado Madre?... soy tan pecadora, tan pecadora Madre, que mis pecados me hacen tener asco de mi vida... ¡qué asco siento de mí, Madre mía!... perdonadme Madre mía, perdonadme Madre, porque SÉ QUE NO TE VEO PARA MÍ, sé que esto no es para mí, perdóname Madre.
Apártame de mi carne, para que no pueda protestar más... haré todo cuanto tú me mandes Madre mía.
Madre: Y ahora Mi Bendición es para todos.
(Bendice la Madre a todos y la vidente, a quien le queda una flor, de color rojo, en la mano, exclama dirigiéndose a la Madre).
Rosario: No, si la colorada la vas a dejar para mí... si Te estoy viendo Madre mía... que siempre me haces lo mismo.
(Todos sabemos de la antipatía que siente Rosario por las flores coloradas, pues le recuerdan las lágrimas de sangre que tantas veces ha visto en el rostro, tanto del Señor como de la Madre, y por eso dirige esta cariñosa y festiva queja a la Madre, quien dice en aquel momento entregando a flor roja a uno de los asistentes):
Madre: Toma y ponla a los pies de Mi Hijo.
Rosario: Adiós, adiós Madre.
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