Santa Lucia
Lucía, cuyo nombre significa luz (latín, lucius/lux), fue una de las once santas reconocidas oficialmente desde el año 600. Ella fue una mártir cristiana que padeció el martirio durante la gran persecución de los cristianos por el emperador romano Diocleciano.
En el siglo VI, Lucía ya era venerada, y el Papa Gregorio Magno (San Gregorio) (c. 540-604) fue quien la incluyó en el canon de la Misa, agregó oraciones y cantos especiales (canto gregoriano sacramental) y también la anexó en el libro litúrgico de los ritos latinos de la Iglesia católica (el antifonario). Asimismo, San Gregorio le puso el nombre de esta santa a dos conventos que él fundó en el año 590. La historia de la vida de Santa Lucía se remonta a una narración del siglo V, relatada en el Acta de los Mártires (Acta Martyrum)
El pretendiente de Lucía se indignó profundamente (ante su Negativa a la Impureza) y delató a la joven como cristiana ante el pro-consul Pascasio. La persecución de Diocleciano estaba entonces …