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Pelagio y la Des-Gracia

Bottega
Los martirios y matanzas de cristianos bajo el imperio Romano, no fueron realizados únicamente por las hordas paganas, ya que los judíos –gozando de la protección y amistad del emperador- se …More
Los martirios y matanzas de cristianos bajo el imperio Romano, no fueron realizados únicamente por las hordas paganas, ya que los judíos –gozando de la protección y amistad del emperador- se desbordaron, lanzándose a la destrucción de iglesias en Judea y en los países circunvecinos, tratando de hacer el mayor daño posible a los cristianos. La expulsión de san Atanasio en el año 363–considerado como baluarte de la ortodoxia-, la eliminación en las monedas de todos los símbolos cristianos y la supresión al clero de los privilegios concedidos por los emperadores católicos, eliminó a los cristianos de los puestos públicos, salvo que renegaran. Bajo el fingimiento que se trataba de medidas necesarias para la libertad religiosa y la igualdad religiosa ayer y hoy, ha sido pretexto para privar a la Iglesia de todo. Así, Surgió el pelagianismo, siendo condenado por la Iglesia el año 417. Negaba la existencia del pecado original, por tanto la humanidad nacía libre de culpa y una de las funciones del bautismo, limpiar ese supuesto pecado, quedaba así sin sentido. Difundida por el monje bretón Pelagio, de quien recibió el nombre, prosperó en Sicilia, África y Palestina por Celso, y fue esparcida por el obispo de Campania. Sostenía la capacidad natural del hombre para conseguir la salvación; bastaba para ello el uso de la razón y de la libertad sin la intervención sobrenatural de Dios, el hombre por sí mismo, sin intervención de la Gracia y sólo ejercitando las virtudes morales y religiosas contenidas en los Evangelios, podía evitar el pecado y conquistar la vida eterna. Por ende, según Pelagio, el hombre no podía haber sido creado por Dios como un ser inferior a su destino de eternidad. Algo asi como que todos estamos salvos, fue el predecesor del libre examen. Fue condenado en el Concilio de Cartago en 418 .San Agustín, sorprendido de que Pelagio y Celestio no fueron denunciados como herejes, llamado el Consejo de Cartago en 418 y declaró nueve creencias de la Iglesia que el pelagianismo niega: La muerte no vino para Adán por necesidad física sino a través del pecado. Los niños recién nacidos deben ser bautizados a causa del pecado original. La gracia justificante no sólo vale para perdonar los pecados pasados sino que ayuda a evitar los pecados futuros. La gracia de Cristo no sólo permite conocer los mandamientos de Dios sino que también da fuerza a la voluntad para ejecutarlos. Sin la gracia de Dios no es tan sólo más difícil, sino absolutamente imposible, realizar buenas obras. No solo por humildad sino con toda verdad debemos confesarnos como pecadores. Los santos refieren la petición del Padre nuestro, «Perdona nuestras ofensas» no sólo a otros sino también a ellos mismos. Los santos pronuncian la misma súplica no solo por mera humildad sino con toda verdad. Niños que mueren sin bautismo son excluidos tanto del reino de los cielos ya la vida eterna.