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“Todos estamos muy unidos por la comunión de los santos”

El prelado del Opus Dei ha comenzado un viaje pastoral por Galicia, Castilla y León y Asturias, que le llevará, hasta el 7 de julio, a reunirse con fieles de la prelatura, cooperadores y otras personas que participan de los medios de formación.

03/07/2022

Santiago 1 de julio - Santiago 2 y 3 de julio

El sábado 2 de julio, a las doce del mediodía, tuvo lugar el segundo encuentro de Mons. Ocáriz con personas del Opus Dei, bajo la carpa situada en la zona deportiva del Colegio Mayor La Estila. Los asistentes recibieron al Prelado con fuertes aplausos al son del pandeiro. Al llegar al estrado, le entregaron una capa de la tuna, bordada con los escudos de ciudades universitarias y que lucía en las cintas de colores los nombres de varios centros del Opus Dei.


En sus primeras palabras, D. Fernando manifestó su alegría por estar con tantas personas de la Obra y próximas a ella, y animó a pensar que “todos tenemos el mismo espíritu y estamos -cada uno en nuestro sitio- muy unidos por la comunión de los santos”. Recordó cómo san Josemaría también se llenaba de alegría al ver a sus hijos y a sus hijas y les animaba a ser más y a servir a la Iglesia, siempre “con la esperanza y la seguridad de que Dios nos ayuda a cada uno con fuerza y nos da la alegría para salir adelante”.

En el rato de tertulia surgieron temas variados: las redes sociales, la santificación del trabajo, la amistad y la vocación de los hijos. Hubo también ocasión para escuchar a la familia Braña, de la que habían venido tres generaciones para amenizar el encuentro con un popurrí de canciones gallegas.

Por la mañana recibió a varias familias.

Ángela, que vive en A Coruña, le refirió cómo había superado dos enfermedades y manifestó su agradecimiento por el cariño de tantas personas. El Prelado, además de animarle a entender el sentido del sufrimiento, añadió que “a veces las personas tendemos sin querer a fijarnos en algo que nos preocupa o que nos hace sufrir (...) y nos olvidamos de que en eso mismo hay algo positivo, nunca todo es pura oscuridad”.

Para terminar Teresa y su hija Carmen, de Pontevedra, le regalaron unas flores que se llaman "alegrías". Mons. Ocáriz comentó que hay que esforzarse en sonreír y desterrar las caras largas. Definió el sentido del humor como “la capacidad de encontrar el lado bueno de las cosas y de descubrir el matiz divertido que nos puede ayudar a reírnos de nosotros mismos”.


Le regalaron una capa de la tuna.

Con el arzobispo en la Catedral de Santiago

A las cinco de la tarde el prelado del Opus Dei concelebró la Santa Misa con el arzobispo de Santiago y ochenta sacerdotes en la catedral compostelana. El templo lucía sus mejores galas tras la restauración. Los cantos fueron interpretados por el coro vigués Montecastelo-Acacias, que ya tiene renombre internacional.

Saludo entre Mons. Fernando Ocáriz y Mons. Julián Barrio, arzobispo de Santiago.

En su homilía, el Prelado pidió una mentalidad universal para acercar a muchas almas a Dios: “Se puede peregrinar de muchos modos. Sin embargo, el Camino ordinariamente se hace más alegre y llevadero en compañía. Algo similar ocurre en la vida cristiana, porque la Iglesia, Cuerpo de Cristo, es al mismo tiempo Pueblo y familia de Dios. Por eso, qué bueno es recordar que, en el camino de la vida, debemos ir con todos nuestros seres queridos, ir con toda la Iglesia, ir con todo el mundo, con mentalidad grande y universal. San Josemaría, antes de emprender el primer viaje que hizo a la tumba del Apóstol en 1938, escribió a uno de los jóvenes que trataba: «Dentro de unos días, iré a León de paso para Santiago, para ganar el Jubileo. Ya me acordaré de pedir por ti junto al Apóstol. Procura tú, en cambio, pedir por mí: dile que haga todo lo que Él quiera, cueste lo que cueste».

Recordó también a san Juan Pablo II: “Pedimos al Señor apóstoles dispuestos a ir a los confines del mundo, pero también a los «pueblos y lugares» cercanos, aquí, en Galicia, y también por toda esa Europa a la que san Juan Pablo II exhortó desde aquí justamente, junto a la tumba de Santiago, que volviera a Dios”.

El prelado del Opus Dei, durante la homilía en la Catedral de Santiago de Compostela.

Finalizó su homilía pidiendo “que el Apóstol Santiago nos ayude en nuestro caminar, yendo de la mano de la Virgen, para que nuestra fe, nuestra esperanza y nuestra caridad sean cada vez más firmes y alegres”.

Antes de la homilía, una fiel de la Prelatura leyó, en gallego, la petición al Apóstol que es ya tradicional realizar en los Años Santos. Recordó que san Josemaría acudió a este lugar santo en varias ocasiones y que ahora, sus hijas y sus hijos, se sienten beneficiarios de aquellas peregrinaciones. “Desde hace 74 años de su estancia, se extiende la llamada a la santidad en la vida ordinaria por toda Galicia. Nosotros, que somos ya la segunda y tercera generación, queremos perseverar en esta aventura ilusionante. Afrontamos el primer centenario de la fundación dentro de seis años y agradecemos a Dios la semilla echada en nuestras vidas en Galicia, que permitieron recoger frutos de santidad, para el bien de la Iglesia y del mundo. Miles de fieles de la Prelatura, cooperadores y amigos han entrado en esta catedral para honrar a Dios y pedir la intercesión del señor Santiago. Renovamos ese mismo agradecimiento y esa misma petición en la Misa de hoy, acompañados del señor arzobispo y del prelado de la Obra”.

Lectura de la tradicional petición al Apóstol en los Años Santos.

Después de la bendición final, el arzobispo, don Julián Barrio, quiso agradecer al Prelado y a todos los asistentes su presencia en la catedral: “De manera especial quiero agradecer a monseñor Fernando Ocáriz, prelado de la Obra, que haya querido estar esta tarde con nosotros, acompañado de tantos fieles de la Prelatura. Por mi parte también ha sido una gran satisfacción poder encontrarme con vosotros y contar con vuestro afecto. Rezaré por vosotros y por vuestras intenciones o preocupaciones. De manera especial, hoy encomiendo a los fieles de la Obra que el Señor ha llamado a su presencia. De modo particular queremos encomendar a don José, hermano de monseñor Ocáriz, a quien el Señor ha llamado a su presencia esta noche. Que el apóstol Santiago, con la intercesión de nuestra Madre Santa María y de san Josemaría, los haya acompañado al Pórtico definitivo de la Gloria”.

La ceremonia finalizó con el funcionamiento del espectacular botafumeiro, que produce particular impacto a quienes lo ven por primera vez.

No perder la esperanza

El domingo por la mañana la música de la tuna recibió al Prelado en el último encuentro que tuvo lugar en Santiago y al que asistieron más de 700 personas.

Tras saludar a los asistentes hizo referencia al Evangelio de la Misa del domingo y recordó que "Dios nos quiere muchísimo. Y quiere que colaboremos con Él, que seamos instrumentos en sus manos".

Mar, que vive en Ferrol, arrancó con la primera pregunta. Le contó a D. Fernando que es madre de 12 hijos y escritora, además de instagramer y bloguera, le regaló su último libro y le habló del café con amigas que ahora, gracias a las redes sociales, tienen ya con personas de más 50 ciudades. Además, le contó al Prelado que celebra los 25 años de matrimonio. Mons. Ocaríz le felicitó por sus años de matrimonio y por sus hijos.

Celia, que trabaja como psiquiatra en Santiago, pidió consejo para saber tratar con cariño a personas cercanas pero distantes en el modo de pensar. El Prelado le recordó que los cristianos podemos encontrar la fuerza que necesitamos en la Eucaristía.

Jessi es de Uganda y trabaja en el colegio Las Acacias en Vigo. Le contó a Mons. Ocáriz su conversión al catolicismo gracias al cariño y buen ejemplo de una amiga suya. Preguntó cómo ayudar a sus amigos y amigas a liberarse de prejuicios hacia la fe. De nuevo el Prelado recordó cómo la verdadera amistad acerca a todas las personas y así se rompen los recelos porque se transmite la propia vida, no como quien da una lección sino con nuestro cariño y amistad.

Rebeca, médico de Vigo y de la Junta directiva de un club juvenil, madre de cinco hijos, quería recibir unos consejos para impulsar mejor la formación con gente joven, consciente de la responsabilidad que tienen esas tareas, y con las dificultades de horarios por sus trabajos y familias. El Prelado le animó a trabajar con orden. Y añadió que no deben perder la esperanza: “Lo que se ha sembrado queda en el alma… y vuelve a salir a flote”.

Con ocasión de la última pregunta que realizó Rosa, escritora, profesora en Vigo y madre de acogida de dos ucranianos, el Prelado pidió rezar por la paz en Ucrania y también por otras guerras que pasan inadvertidas.

Primer día del viaje del Prelado a Galicia, Castilla y León y Asturias

El primer día, 1 de julio, el prelado del Opus Dei, Mons. Fernando Ocáriz, ha participado en algunos encuentros en el Colegio Mayor La Estila, obra corporativa del Opus Dei en Santiago de Compostela. Saludó a directivos y padres de algunos colegios y a responsables y familias de las EFAs -Escuelas Familiares Agrarias- de Galicia (As Neves, Fonteboa y Piñeiral), a quienes agradeció vivamente su labor y los detalles que le ofrecieron.

El Prelado recibió a varios directivos de centros educativos.

El estrado de la tertulia lucía un mural con dibujos santiagueses como la fachada de la catedral, la del hostal de los Reyes Católicos, la esquina y acera del propio Colegio Mayor, además del perfil de la imagen del apóstol Santiago. Se trataba, pese a la multitud, de una reunión familiar. El encuentro estuvo presentado por Adrianey. Mons. Ocáriz, meditando en la liturgia del día, animó a los asistentes a considerar la necesidad -”el hambre de Dios”- que tienen tantas personas.

A Arturo -periodista jubilado pero muy activo, que le contó diversas iniciativas de comunicación-, el Prelado le recordó que el espíritu joven se mantiene con proyectos y buscando la presencia de Dios en todo momento.

Giancarlo relató su historia a Mons. Fernando Ocáriz.

Un joven que frecuenta el Colegio Mayor La Estila, Giancarlo, estudiante de medicina de origen venezolano, le contó al Prelado su historia: emigró a España con sus padres por las dificultades que vivían en su país. Decidió cursar la carrera en Santiago, a donde vino a vivir toda la familia. Contactó con La Estila y el ambiente humano le llevó a sacar un buen rendimiento en el estudio. Empezó a participar en las actividades que le ofrecía el Colegio y, con el tiempo, solicitó ser admitido como supernumerario del Opus Dei.

José Luis, un padre de familia que coordina las actividades de un club juvenil, le pidió consejo sobre qué medios podía poner para implicar más a otros padres. Don Fernando le recordó la importancia de la amistad profunda con todos ellos, sean cuales sean sus formas de pensar y sus actitudes. La amistad, dijo, lo arregla todo.

Adrianey presentando a Ovidio, un ganadero de una localidad gallega.

En un momento determinado de la tertulia, Adrianey presentó a Ovidio, de Monterroso, que se dedica a la cría de ovejas y cabras. Hace pocos días ha sido galardonado con dos premios por los mejores ejemplares de raza gallega. Ovidio ofreció al Padre esos reconocimientos en medio del aplauso general.

Antes de terminar el encuentro, Mons. Ocáriz animó a todos a rezar mucho por el Papa y a seguir sus enseñanzas, porque la labor que tiene es muy dura y no le faltan incomprensiones.

Fernando Ocáriz

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