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Ancho es el camino a la perdición

Los vicios mortales de la impureza
San Alfonso María de Ligorio

Primer Punto
El engaño de aquellos que dicen que los pecados contra la pureza no son un Gran mal


El incasto dice por tanto que los pecados contra la pureza no son sino un mal menor. Al igual que "... La puerca vuelve a revolcarse en el lodo" (2 Pedro 2:22), ellos se encuentran inmersos en su propia suciedad (inmundicia), por lo que no ven la maldad de sus acciones, y por lo tanto, no sienten ni aborrecer el mal olor de sus impurezas, que produce asco y horror en todos los demás. ¿Puede usted, que dicen que el vicio de la impureza no es más que un pequeño mal - yo le pregunto puede negar que es un pecado mortal? Si lo niegas, eres un hereje, porque como dice San Pablo, "no erréis: ni los fornicarios, ni los idólatras, ni adúlteros, ni los afeminados, ni los sodomitas (que se echan con varones), ni ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los calumniadores, ni los estafadores, poseerán el Reino de Dios "- 1 Corintios 6: 9.10. Es un pecado mortal, no puede ser un pequeño mal. Es más pecaminoso que el robo o la detracción, o la violación del ayuno. Entonces, ¿cómo puedes decir que no es un gran mal? Tal vez es el pecado mortal que a usted le parece ser un mal menor? ¿Es un mal menor despreciar la gracia de Dios, darle la espalda a él, y perder su amistad, por un bestial placer transitorio?

Santo Tomás enseña que ese es un pecado mortal, porque es un insulto a hacia Dios infinito, que contiene cierta infinidad de malicia. "Un pecado cometido contra Dios, que tiene una cierta infinitud, a causa de la infinita Majestad Divina" - Santo Tomás ¿Es pecado mortal un mal menor? Se trata de un mal tan grande, que si todos los ángeles y todos los santos, los apóstoles, mártires, e incluso la Madre de Dios, que ofrecieran todos sus méritos para expiar un solo pecado mortal, la oblación no sería suficiente. No, porque esa reparación o satisfacción sea finita; sino que la deuda contraída por el pecado mortal es infinita, a causa de la majestad infinita de Dios, que ha sido ofendido. Dios detesta enormemente a los pecados contra la pureza más allá sin medida. Si una mujer encuentra su plato sucio, se asquea, y no puede comer. ¿Ahora, que repugnancia e indignación debe tener Dios, que es la pureza misma, he aquí las asquerosas impurezas por las cuales su ley es violada? Él ama la pureza con un amor infinito, y en consecuencia Él detesta infinitamente la sensualidad que el hombre lascivo y voluptuoso llama un mal menor. Hasta los demonios que tenían un alto rango en el cielo antes de su caída, desprecian a tentar a los hombres a los pecados de la carne.
Santo Tomás dice que Lucifer, que se supone haber sido el Diablo que tentó a Jesús en el desierto, lo tentó a cometer otros pecados, pero despreciado a tentarlo para atentar contra la castidad. ¿Es este pecado un mal menor? ¿Es entonces un mal menor el ver a un hombre dotado de un alma racional, y enriquecido con tantas gracias divinas, atreverse por medio de los pecado de impureza, a rebajarse al nivel de una bestia? "La fornicación y el placer", dice San Jerónimo, "pervierten el entendimiento, y los hombres se convierten en bestias". En el voluptuoso (lujurioso) e incasto, se verifican literalmente, las palabras de David: "Y el hombre cuando se encontraba en honor al no entender, se compara con las bestias sin sentido, y se ha hecho como ellas" - Salmo 48:13 (Salmo 49:12). San Jerónimo dice que no hay nada más vil y degradante, que dejarse vencer por la carne. "Nihil Vilius quam vinci una carne". ¿Es un mal menor olvidar a Dios y desterrarlo del alma, por ir tras darle al cuerpo una satisfacción vil, de la cual, cuando se ha terminado, te da vergüenza?. De esto, el Señor se queja por medio del profeta Ezequiel: "Por tanto, así dice el Señor Omnipotente: «Puesto que te has olvidado de mí y me has vuelto la espalda, tendrás que sufrir las consecuencias de tu lujuria y de tus fornicaciones.» - Ezequiel 23:35. Santo Tomás dice que por todos los vicios, pero sobre todo por el vicio de la impureza, los hombres se retiran bien lejos de Dios. "Por luxuriam maxime recedit a Deo".
Por otra parte, los pecados de impureza, debido a su gran número, son un mal inmenso. Un blasfemo no siempre blasfema, pero sólo cuando está borracho, o es provocado a encolerizarse. El asesino, cuyo comercio es asesinar a otros, no en la mayoría comete más de ocho o diez homicidios. Sin embargo, el incasto es culpable de un torrente incesante de pecados, por los pensamientos, por las palabras, por las miradas, por las complacencias, y tocando, de modo que, cuando van a la confesión, les resulta imposible saber el número de los pecados que han cometidos contra la pureza. Incluso en su sueño, el Diablo representa para ellos objetos obscenos, que al despertar, pueden deleitarse con ellos, y porque se hacen los esclavos del enemigo, obedecen y dan consentimiento a sus sugerencias, porque es fácil de adquirir un hábito de este pecado. Para los demás pecados, como la blasfemia, la maledicencia, y el asesinato, los hombres no son propensos, pero a este vicio, que la naturaleza les inclina. Por lo tanto, dice Santo Tomás, que no hay ningún pecador tan dispuesto a ofender a Dios, como lo es el devoto de la lujuria, en cada ocasión que se le ocurre. "Nullus ad Dei contemptum promptior". El pecado de impureza trae consigo el pecado de difamación, de robo, odio y la jactancia de sus asquerosas abominaciones. Además, normalmente implica la malicia del escándalo. Otros pecados, como la blasfemia, el perjurio y el asesinato, despiertar horror en los que son testigos, pero este pecado excita a otros, que son carnales, para cometerlos, o por lo menos, para cometerlos con menos horror.
"Totum hominem", dice san Cipriano, «agit in triumphum libidinis". Por la lujuria el Diablo triunfa sobre el hombre entero, sobre su cuerpo y sobre su alma; en su memoria, llenándola con el recuerdo de los placeres impuros, con el fin de hacerle tomar la complacencia en ellos; sobre su intelecto, para hacerlo desear ocasiones de cometer pecado; sobre la voluntad, haciendo que ame sus impurezas, como su fin último, y como si no existiera Dios. »Yo había convenido con mis ojos no mirar con lujuria a ninguna mujer. Porque ¿qué galardón me daría Dios desde arriba? - Job 31:1-2. Job tuvo miedo de mirar a una virgen, porque sabía que si él accedía a un mal pensamiento, Dios no tendría parte en él. Según San Gregorio, de la impureza surge la ceguera del entendimiento, la destrucción, el odio hacia Dios, y se pierde la esperanza de la vida eterna. San Agustín dice que a pesar de que el incasto (lascivo) puede envejecer, el vicio de la impureza no envejece en él. Por lo tanto, Santo Tomás dice que no hay pecado en el que el Diablo se deleita tanto como en este pecado; porque no hay otro pecado en el cual la naturaleza se aferra con tanta tenacidad. Al vicio de la impureza se adhiere tan firmemente el apetito por los placeres carnales que se convierte en insaciable. Ahora vayan y digan que el pecado de la impureza solamente es un pequeño mal. A la hora de la muerte tu no dirás eso, todos los pecados de ese tipo entonces le mostrarán a usted un monstruo del infierno. Mucho menos, dirá usted eso ante el Juicio-en el Trono de Jesucristo, quien te dirá lo que el Apóstol ya te ha dicho, "Ningún fornicario, o inmundo (quien comete inmoralidades sexuales, o hace cosas impuras) no puede tener parte en el reino de Cristo y de Dios". - Efesios 5:5. El hombre que ha vivido como un animal, no merece sentarse con los ángeles.

Mis queridos Hermanos , vamos a seguir orando para que Dios nos libre de este vicio, y si no lo hacemos, perderemos nuestras almas. El pecado de impureza trae consigo la ceguera y la obstinación. Todos los vicios producen el oscurecimiento del entendimiento, pero en la impureza se produce en mayor grado que el resto de los pecados. "La Fornicación, el vino y la embriaguez, quitan el entendimiento" - Oseas 4:11. El Vino nos priva de entendimiento y la razón; lo mismo ocurre con la impureza. Por lo tanto, Santo Tomás dice que el hombre que se entrega a los placeres impuros, no vive de acuerdo a la razón. "In nullo procedit secundum judicium rationis". ¿Ahora si los incastos se ven privados de luz, y ya no ve el mal que ellos hacen, cómo puede ellos aborrecerlo, para enmendar sus vidas? El profeta Oseas dice: ese que es cegado por su propio lodo, ni siquiera piensa en volver a Dios, porque sus impurezas le arrebata todo conocimiento de Dios. "No pondrán sus pensamientos en volverse á su Dios, porque espíritu de fornicación está en medio de ellos, y no conocen al Señor" - Oseas 5:4. Por lo tanto, San Lorenzo Justiniano escribe, que este pecado hace que los hombres se olviden de Dios. "Los placeres de la carne inducen al olvido de Dios". Y San Juan Damasceno enseña, que "el hombre carnal no puede mirar a la luz de la verdad". Así, el lascivo y voluptuoso ya no entienden lo que significa la gracia de Dios, el juicio, el infierno y la eternidad. "El fuego ha caído sobre ellos, y no verán el sol" - Salmo 57:9.(Salmo 58:8). Algunos de estos malhechores ciegos van tan lejos como para decir, que la fornicación no es en sí misma pecaminosa. Dicen, que no estaba prohibido en la ley antigua, y en apoyo a esta doctrina execrable, aducen las palabras del Señor a Oseas: "Ve, toma para ti una mujer de las fornicaciones, y ten hijos con ella; así ellos serán hijos de (una mujer) de fornicación (de una prostituta) " - Oseas 1:2. En respuesta digo que Dios no permitió que Oseas fornicara, sino que tomara por esposa a una mujer que había sido culpable de fornicación, y los hijos de este matrimonio fueron llamados hijos de la fornicación, porque la madre había sido culpable de ese delito. Esto es, según San Jerónimo, el significado de las palabras del Señor a Oseas. "Idcirco", dice el Santo Doctor, "fornicationis appellandi sunt filii, quod sunt de meretrice generati". Pero la fornicación ha sido prohibida siempre, bajo pena de pecado mortal, en el Antiguo Testamento, así como en la nueva ley. San Pablo dice: "ningún fornicario, o inmundo tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios..." - Efesios 5:5. He aquí la impiedad a la cual la ceguera de tales pecadores los lleva! De esta ceguera surge, que, a pesar de que vaya a los sacramentos, sus confesiones son nulas por falta de verdadera contrición; porque ¿cómo es posible que tengan verdadero dolor, cuando no reconocen ni aborrecer sus pecados?

El vicio de la impureza lleva consigo también la obstinación. Para vencer las tentaciones, especialmente contra la castidad, la oración continua es necesaria. "Velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil." - Marcos 14:38. ¿Pero cómo los impúdicos, que siempre están tratando de caer en la tentación, rogarán a Dios librarlos de la tentación? Pues como San Agustín confesó de sí mismo, incluso se abstienen de la oración, por el temor de ser escuchados y curado de la enfermedad, que desean continuar. "Tuve miedo", dijo el Santo ", que pronto escucharía y curaría el pecado de la concupiscencia, que deseaba ser saciado, en lugar de extinguirse". San Pedro llama a este vicio, un pecado incesante. "Tienen los ojos llenos de adulterio y nunca cesan de pecar" - 2 Pedro 2:14. La Impureza se llama el pecado sin cesar a causa de la obstinación que lo induce. Algunas personas adictas a este vicio, dice: Yo siempre confieso el pecado. Tanto peor, porque, ya que siempre reincide en el pecado, estas confesiones sirven para hacerlo perseverar en el pecado. El temor al castigo es disminuido diciendo: Yo siempre confieso el pecado. Si considera que este pecado sin duda merece el infierno, seguramente no diría: yo no voy a renunciar a el, no me importa si estoy condenado. Pero el Diablo le engaña. Dice, comete este pecado, para que después lo confieses. Sin embargo, para hacer una buena confesión de sus pecados, debe tener verdadero contrición del corazón, y el firme propósito de no pecar más. ¿Dónde están esa contrición y este firme propósito de enmienda, cuando siempre se vuelve al vómito? Si hubiera tenido estas disposiciones, y hubiera recibido la gracia santificante en sus confesiones, no debería tener una recaída, o por lo menos debió abstenerse de recaer durante un tiempo considerable. Usted siempre ha vuelto a caer en el pecado en ocho o diez días, y quizás en menos tiempo, después de la confesión. ¿Qué signo es esto? Es una señal de que estaban siempre en enemistad con Dios. Si un hombre enfermo vomita inmediatamente el medicamento que toma, es una señal de que su enfermedad es incurable.

San Jerónimo dice, que el vicio de la impureza, cuando es habitual, cesará cuando echan al infeliz empedernido que complace en él, en el fuego del infierno "¡Oh, fuego infernal, la lujuria, cuyo combustible es la gula, cuyas chispas son breves conversaciones, cuyo fin es el infierno". El libidinoso viene a ser como el buitre que espera a ser asesinado por el cazador, en vez de abandonar la podredumbre de los cadáveres en los que se alimenta. Esto es lo que sucedió a una mujer joven, quien, después de haber vivido en el hábito del pecado con un joven, cayó enferma, y que parecía estar convertida. A la hora de la muerte, ella pidió permiso de su confesor para enviar buscar al joven, con el fin de exhortarlo a cambiar su vida en vista de su muerte. El confesor muy imprudentemente dio el permiso, y le enseñó lo que debía decirle a su cómplice en el pecado. Pero escuchen lo que pasó. Tan pronto como lo vio, se olvidó de su promesa hecha al confesor y la exhortación que iba a dar al joven. ¿Y qué hizo? Ella se enderezó, se sentó en la cama, estiró los brazos hacia él, y le dijo: Amigo, yo siempre te he amado, y hasta ahora, al final de mi vida, Te amo, veo que por tu culpa iré al infierno, pero no me importa, yo estoy dispuesta, por el amor tuyo a ser condenada. Después de estas palabras, cayó de espaldas sobre la cama y expiró. Estos hechos están relacionados por el Padre Segneri. ¡Oh! lo difícil que es para una persona que ha contraído el hábito de este vicio, enmendar su vida y volver con sinceridad a Dios! lo difícil que es para esta persona que no pongan fin a este hábito que le lleva al infierno, como la mujer joven desafortunada de quien acabo de hablar.


Punto segundo
La ilusión y error de muerte, de los que dicen, que Dios se apiada de este pecado


Los devotos de la lujuria dicen que Dios se apiada de este pecado, pero ese no es el lenguaje de Santo Tomás de Villanueva. El dice que en las Sagradas Escrituras no leemos de ningún otro pecado tan severamente castigado como el pecado de la impureza. " Luxuriae facinus prae aliis punitum legimus" - Sermón 4. Encontramos en la Escritura, que por el castigo de este pecado, un diluvio de fuego descendió del cielo en cuatro ciudades, y en un instante, no sólo destruyó los habitantes, sino incluso las mismas piedras. "Entonces el Señor hizo que cayera del cielo una lluvia de fuego y azufre sobre Sodoma y Gomorra. Así destruyó a esas ciudades y a todos sus habitantes, junto con toda la llanura y la vegetación del suelo." - Génesis 19, 24-25. San Pedro Damián cuenta que un hombre y una mujer que había pecado contra la pureza, fueron encontrados quemados y negro como un carbón.
Salviano escribe que fue por el pecado de impureza que Dios envió el castigo a la Tierra con el diluvio universal, causado porque la lluvia continuó durante cuarenta días y cuarenta noches. En este diluvio, las aguas subieron quince codos por encima de las cimas de las montañas más altas; y sólo ocho personas, junto con Noé se salvaron en el arca. El resto de los habitantes de la Tierra, que eran más numerosos entonces que en la actualidad, fueron castigados con la muerte como castigo de los vicios de la impureza. Note las palabras del Señor al hablar de este castigo que infligió a ese pecado. "Mi Espíritu no permanecerá en el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne" - Génesis 6:3. "Eso es", dice Liranus, "demasiado profundamente involucrado en los pecados carnales". El Señor añadió: "Porque me arrepiento de haberlo hecho" - Génesis 6:7. La indignación de Dios no es como la nuestra, que nubla la mente, y nos conduce a excesos; su ira es un juicio perfectamente justo y tranquilo, por el cual Dios castiga y repara de desordenes del pecado. Sin embargo, para hacernos comprender la intensidad de su odio por el pecado de la impureza, Él se representa a sí mismo como apesadumbrado por haber creado al hombre, que tan gravemente lo ofendió por este vicio. Nosotros vemos hoy en día un castigo temporal más severo infligido en esto, que en cualquier otro pecado. Ve a los hospitales, y escucha los gritos de tantos jóvenes, que, en castigo de sus impurezas, están obligados a someterse a los más severos tratamientos y a las operaciones más dolorosas, y que, si se escapan de la muerte, están según la amenaza divina, débiles y sujetos a los dolores más insoportables para el resto de sus vidas. "Por eso yo, el Señor, digo: Puesto que te has olvidado de mí y me has vuelto la espalda, tendrás que sufrir el castigo de tu libertinaje y de tus fornicaciones." Ezequiel 23:35

San Remigio, escribe, que exceptuado a niños,
el número de adultos que se salvan, son unos pocos, a causa de los pecados de la carne. "Exceptis parvulis ex adultis propter vitiam carnis pauci salvantur". Conforme con esta doctrina, que fue revelado a un alma santa, así como el orgullo ha llenado el infierno con los demonios, así la impureza lo llena de los hombres. San Isidro da esta razón. Él dice que no hay vicio que tanto esclaviza a los hombres al Diablo como la impureza. "Magis per luxuriam, humanum genus subditur diabolo, quam per aliquod aliud" –

San Isidro. Por lo tanto, dice san Agustín,
que con respecto a este pecado, la lucha es común, y rara la victoria. Por lo tanto, es a causa de este pecado, que el infierno se llena de almas.

Todo lo que he dicho sobre este tema, se ha dicho, no para que algunos de los presentes, que ha sido adicto al vicio de la impureza, puedan ser llevado a la desesperación, sino para que esas personas puedan ser curadas. Vamos a continuación, a concluir con los remedios. Hay dos grandes remedios, la oración y la huida de las ocasiones peligrosas. La oración, dice san Gregorio de Nisa, es la salvaguarda de la castidad. "Oratio pudicitiae praesidium et tutamen est". Y antes de él, Salomón, hablando de sí mismo, dijo lo mismo. "... Y como sabía que no podría de otra manera ser continente, a menos que Dios lo diera, me fui al Señor, y le supliqué" - 8:21 Sabiduría. Por lo tanto, es imposible para nosotros vencer a este vicio sin la ayuda de Dios. Por consiguiente, tan pronto como una tentación contra la castidad se presenta, el remedio es a su vez tornarse inmediatamente a Dios por ayuda, y repetir varias veces los nombres más sagrados de Jesús y María, que tienen una virtud especial para desterrar los malos pensamientos de ese tipo. He dicho inmediatamente, sin escuchar, o comenzar a discutir con la tentación. Cuando se produce un mal pensamiento en la mente, es necesario librarse de inmediato, como si fuera una chispa que vuela lejos del fuego, y al instante invocar la ayuda de Jesús y María.

En cuanto a la huida de las ocasiones peligrosas, San Felipe Neri decía, los que temen pecar - es decir, los que huyen de las ocasiones de pecar obtienen la victoria. Por lo tanto, debe, en primer lugar, mantener un sistema de retención en los ojos, y debe abstenerse de mirar a con malicia. De lo contrario, dice Santo Tomás, que apenas se puede evitar este pecado. Por lo tanto, Job dijo: "Hice un pacto con mis ojos, que yo no quería ni aun mirar con lujuria a una doncella" - 31:1 Job. Tenía miedo de mirar a una doncella porque de las miradas, es fácil pasar a los deseos y los deseos a los actos. San Francisco de Sales decía por ejemplo que para mirar a una mujer no hace tanto mal, como mirarla por segunda vez. Si el Diablo no ha obtenido una victoria de la primera vez, va a ganar por segunda vez. Y si es necesario abstenerse de mirar con malicia, es mucho más necesario evitar una conversación vana. "No te demores entre las mujeres" - 42:12 Eclesiástico. Debemos estar persuadidos de que, para evitar las ocasiones de este pecado, no hay precaución que puede ser demasiado grande. Por lo tanto, debemos estar siempre temerosos, y atentos de ellos. "El sabio teme al Señor y se aparta del mal, pero el necio es arrogante y se pasa de confiado" - Proverbios 14:16. Los sabios son precavidos y evitan el peligro; los necios, son insolentes y confiados en sí mismos que caen.


Comentario de Dra. Angie Ware:
La Iglesia ha consagrado la vida y la obra de San Alfonso María de Ligorio elevándole a los altares en 1838, por su gran Sabiduría y discernimiento, nombrándole el doctor apostólico y celoso en 1870 y, finalmente, patrono de confesores y moralistas en 1952. “El que hiciere y enseñare, ése será grande en el reino de los cielos.”
A los 16 años, caso excepcional obtiene el grado de doctor en ambos derechos, civil y canónico, con notas sobresalientes en todos sus estudios, ejercicio su carrera de abogado y posteriormente se hizo sacerdote siguiendo el llamado de Dios, renunciando a todos los honores del mundo en su brillante futuro como abogado, con tal de salvar almas. Al morir deja 111 libros y opúsculos impresos y 2 mil manuscritos. Durante su vida vio 402 ediciones de sus obras. Fundó la Congregación de los Padres Redentoristas. El Papa Pío IX lo declara Doctor de la Iglesia en 1875.
Para conservar la pureza de su alma escogió un director espiritual, visitaba frecuentemente a Jesús Sacramentado, rezaba con gran devoción a la Virgen y huía como de la peste de todos los que tuvieran malas conversaciones.

Primero quiero comentar algo sobre el artículo que puede pasar desapercibido
“¡Oh, fuego infernal, la lujuria, cuyo combustible es la gula, cuyas chispas son breves conversaciones,
Y cuyo fin es el infierno.”


Hermanos solo quiero resaltar algunos pasajes Bíblicos con el fin de alertarlos y prevenirlos ya que hoy en día por los medios de comunicación modernos, actualmente muchos personas entablan conversaciones en el Chat, incluso con personas inmorales, pensando que esto no tiene ninguna importancia. Vemos que la primera caída de nuestros padres en el Paraíso fue por dejarse seducir por medio de la falsa argumentación de la Serpiente astuta, también vemos que en la tentación de Jesús, Fué el medio una argumentación, o discusión teológica que utilizó el enemigo utilizando la escritura a su conveniencia para intentar hacer pecar, al mismo Jesucristo.

Algunos jóvenes piensan que es inofensivo entrar a Chat y Web pornográficas, o donde se destilan temas de sexo , y terminan enganchados en adiciones sexuales, en masturbación, en pornografía, sin contar con que muchas veces se involucran en relaciones sexuales promiscuas y cuando el bombillo de alerta de la conciencia se disparan lo ignoran y siguen este tipo de conversaciones que pasan a la acción y por estar jugando con la candela terminan en una dependencia emocional-sexual , muchas relaciones de matrimonios también se han destruido porque algún miembro de la pareja empieza este tipo de juegos que empieza con charlas que se cree que son inocentes .

"Cuida de tu espíritu, huye de la ociosidad y todas las conversaciones inmorales. . . recordando siempre las palabras del apóstol, que nuestra virtud se conserva en vasos muy frágiles." Padre Pío

Mt 12:36-37:
Y yo os digo que de toda palabra vana que hablen los hombres, darán cuenta de ella en el día del juicio.
Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenados.


2 Timoteo 2:16 Evita las conversaciones inútiles y necias, que sólo llevan a una conducta cada vez más mundana.

Efesios 4:29 Eviten toda conversación obscena. Por el contrario, que sus palabras contribuyan a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan.

Ver otros pasajes como Santiago 3:6

Vemos con el caso de Santa Teresa de Ávila quien se disipó por ese tipo de conversaciones inútiles, fue inclinada a pasatiempo en conversaciones agradables que la alejaron de la oración mental, Una vez que Teresa se retiró de las conversaciones del recibidor y de otras ocasiones de disipación y de faltas , Dios empezó a favorecerla frecuentemente con la oración de quietud y de unión. Y Dios empezó a visitarla con visiones y comunicaciones interiores. Tenía la santa algunas conversaciones, que aunque licitas, no la quería Dios en ella, desde esta ocasión jamás tuvo gusto de hablar con personas, que no trataban de Dos , aunque fuesen muy amigos y parientes. "El religioso cuanto más santo ha de ser mas afable debe ser de suerte que todos amen su conversación." Mateo 15:18-19

Pero lo que sale de la boca viene del corazón y contamina a la persona. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, la inmoralidad sexual, los robos, los falsos testimonios y las calumnias.

Recordemos que este tema se refiere a todos los vicios en contra de la pureza, desde el adulterio como tal y el adulterio de corazón que pude empezar por mirar de manera impura a cualquier persona del mismo sexo o de sexo opuesto, me voy a enfocar en el tema de la homosexualidad, porque es un tema que está causando grandes estragos en la juventud y casi no se habla de este problema, vemos que San Alfonso Ligorio también toco el tema de la impureza entre personas de sexo opuesto . Dándole prioridad al tema de la Sodomía. Tengamos en cuenta entonces que Todos estamos llamados a la Santidad y a la castidad, las relaciones sexuales solo están permitidas en el marco del matrimonio Sacramental entre un hombre y una mujer. El Sexto y el Noveno mandamiento son para todos, independientes de si uno es un hombre, o una mujer o un menor de edad. Sexto Mandamiento: No cometerás actos impuros Noveno Mandamientos: No consentirás pensamientos ni deseos impuros.
Son pecados gravemente contrarios a la castidad, cada uno según la naturaleza del propio objeto: el adulterio, la masturbación, la fornicación, la pornografía, la prostitución, el estupro y los actos homosexuales. Estos pecados son expresión del vicio de la lujuria. Si se cometen con menores, estos actos son un atentado aún más grave contra su integridad física y moral.

Gálatas 5, 19-21: “Y manifiestas son las obras de la carne, que son: Adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, desenfrenos, y cosas semejantes a estas; de las cuales os denuncio, como también ya os denuncié, que los que hacen tales cosas, no heredarán el reino de Dios”.
En Segundo Lugar me llama la atención cuando el Santo nos dice:
“Ve a los hospitales, y escucha los gritos de tantos jóvenes, que, en castigo de sus impurezas, están obligados a someterse a los más severa tratamientos y a las operaciones más dolorosas, y que, si se escapan de la muerte, están según la amenaza divina, débiles y sujetos a los dolores más insoportables para el resto de sus vidas.”


Nuestro santo Alfonso Ligorio nos habla con experiencia, ya que él se dedicaba a visitar a los hospital de enfermos incurables.

Hoy en día no hay que ir muy lejos para ver los estragos que ha dejado el estilo de vida Gay y la promiscuidad sexuales, en cuanto a los incrementos alarmantes de los casos de Sida y de otras infecciones de trasmisión sexual , fisura y cáncer anal, etc.
La epidemia del VIH/SIDA es una seria amenaza para la comunidad hispana o latina. Por ejemplo miremos, esta taza de mortalidad, que cada vez va mas en aumento: En el 2006, el VIH/SIDA fue la
cuarta causa principal de mortalidad entre hombres y mujeres de origen hispano o latino de 35 a 44 años. Sin contar que actualmente los jóvenes ocupan el primer lugar en las enfermedades de transmisión sexual y mayor consumo de pornografía, etc.

Vemos el alto índice de suicidio que se está observando en ciudades donde ya están las leyes que legalizan las uniones entre homosexuales, además de otros cifras de cáncer anal, y todos los factores de riesgo en la salud por el estilo de vida gay , que se presentan en las parejas de gay y bisexuales.

Un estudio en la Ciudad de Nueva York, 2008 revelo Los hombres que tienen sexo con hombres constituyen 81% de los casos (la mediana de los pacientes fue 19 a 44 años) Departamento de la Ciudad de Nueva York de Salud e Higiene Mental


Anal Cancer
Chlamydia trachomatis
Cryptosporidium
Giardia lamblia
Herpes simplex virus
Human immunodeficiency virus
Human papilloma virus
Isospora belli
Microsporidia
Gonorrhea
Viral hepatitis types B & C
Syphilis7


24 Por eso, Dios los ha abandonado a los impuros deseos que hay en ellos, y han cometido unos con otros acciones vergonzosas. 25 En lugar de la verdad de Dios, han buscado la mentira, y han honrado y adorado las cosas creadas por Dios y no a Dios mismo, que las creó y que merece alabanza por siempre. Amén.
26 Por eso, Dios los ha abandonado a pasiones vergonzosas. Hasta sus mujeres han cambiado las relaciones naturales por las que van contra la naturaleza; 27 de la misma manera, los hombres han dejado sus relaciones naturales con la mujer y arden en malos deseos los unos por los otros. Hombres con hombres cometen acciones vergonzosas, y sufren en su propio cuerpo el castigo merecido por su perversión.
28 Como no quisieron reconocer a Dios, él los ha abandonado a sus perversos pensamientos, para que hagan lo que no deben. Romanos 1:24-28


El Culto al Cuerpo- idolatría
"En lugar de la verdad de Dios, han buscado la mentira, y han honrado y adorado las cosas creadas por Dios y no a Dios mismo, que las creó"
La Adicción al vicio es parte del castigo.


Santo Tomás de Aquino comenta Romanos 1:
(Rm 6,23): El salario del pecado es la muerte. Todos sus dones serán quemados al fuego (Miq 1,7). Y es de notarse que muy razonablemente les asigna el Apóstol a los vicios contra natura, que son gravísimos entre los pecados carnales, la pena de la idolatría (...)

Tercero, el santo hace mención:

“Hasta los demonios que tenían un alto rango en el cielo antes de su caída, desprecian a tentar a los hombres a los pecados de la carne.

Veamos a Santa Catalina de Siena, mística religiosa del siglo XIV, retrasmite las palabras de Nuestro Señor Jesucristo sobre el vicio contra la naturaleza, que contaminó parte del clero en su tiempo. Refiriéndose a los ministros sagrados: "Él dice: “No sólo fallan de oponerse a esta debilidad [de la naturaleza humana caída]... pero aún peor, ya que cometen el 'maldito' pecado contra la naturaleza. Al igual que el ciego y el necio, después de haber atenuado la luz de su entendimiento, no reconocen la enfermedad y la miseria en la que se encuentran. Esto no sólo me causa náuseas, pero desagrada incluso a los propios demonios, a quienes estos miserables han elegido como sus señores. Para mí, este pecado contra la naturaleza es tan abominable que, por sí solo, cinco ciudades fueron sumergidas, en virtud de la sentencia de Mi Justicia Divina, que ya no podía soportar... Es desagradable para los demonios, no porque el mal les desagrada y encuentran placer en el bien, sino porque su naturaleza es angelical y por lo tanto así se repele al ver como un pecado enorme que se cometen. Es cierto que es el demonio golpea al pecador con la flecha envenenada de la lujuria, pero cuando un hombre lleva a cabo un acto pecaminoso, el demonio se va.”
(Santa Catalina de Siena, El Diálogo, en Obras de Santa Catarina de Siena (Madrid: BAC, 1991), p. 292).

Lot se sentía impotente ante la inmoralidad sexual de Sodoma y Gomorra que se había salido de control.
Génesis 19:4

Todavía no se habían acostado, cuando todos los hombres de la ciudad de Sodoma rodearon la casa y, desde el más joven hasta el más viejo, 5 empezaron a gritarle a Lot: ¿Dónde están los hombres que vinieron a tu casa esta noche? ¡Sácalos! ¡Queremos acostarnos con ellos!
Vemos una actitud protectora de Lot a los ángeles, ante el mal de estos pervertidos sodomitas, "Por favor, amigos míos, no vayan a hacer una cosa tan perversa", tanto que termina ofreciéndole a sus hijas virgenes para que se acuesten con ellas.
Al oponerse Lot a estos sodomitas, le amenazaron con tratarlo peor que a ellos.
Judas 1: 7 Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas se entregaron a la prostitución, y se dejaron llevar por vicios contra la naturaleza. Por eso sufrieron el castigo del fuego eterno y quedaron como advertencia para todos.


Algunas recomendaciones Generales:
Recuerden hermanos que para vencer todos los vicios de impureza debemos fortalecer nuestra voluntad. "El Demonio propone pero es el hombre quien dispone", por eso se hace culpable y responsable cuando se deja dominar por el pecado. El objetivo de San Alfonso de Ligorio es abrirle los ojos y para que tomen control y no se dejen dominar por los pecados de la impureza, Cristo vivo a dar libertad a los que están en cautiverio, si has caído por desgracia en algunos de estos pecados , El te puede rescatar si dejas que actúe en tu vida y abandonas la vida de pecado; como lo hizo con la mujer adultera a la que liberó de ser apedreada y le dijo ve y no peques mas .
Recuerda que muchas santos y santas han salido victoriosos aunque también han sido atacados por el maligno con fuertes tentaciones .

1 Pedro 5:8-9
Practiquen el dominio propio y manténganse alerta. Su enemigo el diablo ronda como león rugiente, buscando a quién devorar. Resístanlo, manteniéndose firmes en la fe, sabiendo que sus hermanos en todo el mundo están soportando la misma clase de sufrimientos.

Proverbios25:28
Como ciudad sin defensa y sin murallas es quien no sabe dominarse.


«El demonio tiene una única puerta para entrar en nuestro espíritu: la voluntad. No existen puertas secretas.»
Padre Pío
Hay que romper con todo aquello que nos hace caer, ya sean malas amistades, el Internet, etc.
La Escritura nos habla drásticamente de sacarnos el ojo si este es motivo de pecado, en este caso si tu ojo te hace ver pornografía tienes que dejar de ver pornografía, tienes que cortar con ese vicio, si tu mano te hace caer córtala , en este caso dejar todo vicio de masturbación, etc. En termino general lo que quiere decir esto es que tenemos que negarnos a nosotros mismos y siempre que vemos que es dentro de nosotros que se encuentra la raíz del pecado .
En cuanto a las malas compañías Don Bosco recomienda tener alejadas a la juventud del ocio y de las malas amistades, sabemos que Don Bosco rescato a muchos jóvenes de la calle incluso a jóvenes que habían sido delincuentes, pero ellos tenían que renunciar todo aquello que era un obstáculo para la santidad.
“Aléjense de las malas compañías como quien se aleja de una víbora venenosa. Si ustedes mantienen las buenas compañías, les aseguro que un día gozarán con la Madre Santísima en el Cielo. Pero si ustedes permanecen en compañía de los malvados, les aseguro que se volverán malos ustedes mismos, y correrán el riesgo de perder sus almas ”. Don Bosco


Que nos dice don Bosco de los que se confiesan y siguen repitiendo el mismo pecado una y otra vez?

Son más numerosos los condenados que se confesaban, porque aún los malos, alguna que otra vez se arrepienten, pero son en mayor número los que no se confiesan bien.

La causa por la cual la mayoría de la gente se condena, es la falta del firme propósito de enmienda en sus confesiones.


Leamos y meditemos en estas máximas de Don Bosco:
Las causas principales de tantas condenaciones, son: malas compañías, malos libros y costumbres perversas.

Vino (alcohol) y castidad no pueden estar juntos.
Medios positivos para conservar la castidad: oración, evitar el ocio, frecuentar los Santos Sacramentos y ser cuidadoso en las cosas pequeñas.
Medios negativos para conservar la castidad: huir de las ocasiones.
Estad seguros que seréis bendecidos del Señor si conserváis la bella virtud, y huís de todas las cosas contrarias a la castidad.
La ocupación constante es el medio más eficaz para conservar la castidad.
La mortificación de los sentidos nos ayuda a conservar la castidad y a fortificar el espíritu
La castidad es la reina de las virtudes, la virtud que conserva las demás
La castidad perfecta asegura la victoria sobre todos los vicios.
Las debilidades del alma hay que atenderlas por lo menos con el mismo cuidado como se trate la enfermedad del cuerpo
La educación de un niño debe tener por base la formación de la voluntad.
Recomendad a los jóvenes la confesión y comunión frecuentes.
Si tus padres u otras personas de autoridad, quisiesen desviarte del camino a que Dios te llama, recuerda, que antes se debe obedecer a Dios que a los hombres.
El lazo principal que el demonio tiende a la juventud, es el ocio, origen funesto de todos los vicios.
El que lleva mala vida en su juventud, continúa generalmente así hasta la muerte, yendo a parar inevitablemente en el infierno.
Hay tres clases de compañeros: unos buenos, otros malos, y otros, en fin, que no son ni lo uno ni lo otro. Debéis procurar la amistad de los primeros; ganaréis mucho huyendo completamente de los segundos; en cuanto a los últimos, tratadlos cuando os sea necesario, evitando toda familiaridad.
Tanto los malos consejeros, como los mal aconsejados, corren un peligro inminente de su gran ruina.
La juventud dejada a su suerte, si no encuentra comprensión a su debido tiempo, será azote para la sociedad, e irá a llenar las cárceles.


Los hábitos adquiridos en la juventud, por lo general, duran toda la vida.
Es muy difícil arrancar un vicio que se haya adquirido en la juventud.
La familiaridad con malos compañeros os expone a graves peligros.
Se llama mal compañero, aquel que de alguna forma os da ocasión de ofender a Dios.
Un joven perezoso, indisciplinado, será un joven desgraciado.
Antes de los doce años no hay niños malos, después de los dieciocho, ya es muy difícil reformarlos de sus vicios.
He consagrado mi vida a la juventud, porque de su educación depende la felicidad de una nación.
Temor de Dios y frecuencia de Sacramentos: he aquí lo que obra milagros entre la juventud.

Que nos diría Don Bosco con relación a mucha de la información que hoy en día encontramos en el Internet, la televisión, los periódicos, las revistas, etc,
Que nos diría de los peligros de la pornografía y otro clase de libros que promueven la perversión en la infancia y la juventud maquillados bajo la máscara de la educación sexual en las escuelas, colegios y universidades:

Reúne con frecuencia a los maestros, asistentes, jefes de grupo y de paseo, y diles a todos que se esfuercen por impedir las conversaciones peligrosas, alejar todo escrito, estampas, "hic scientis est", y cualquier cosa que ponga en peligro la reina de las virtudes: la pureza. Den buenos consejos, usen la caridad con los chicos; conociendo algún muchacho peligroso para los compañeros, que te lo digan pronto y empléense las diligencias requeridas.

No leáis cualquier clase de libros, escoged los convenientes a vuestra edad, dejad los que pueden ser peligrosos para vuestra salud moral.
El veneno es menos dañino para la juventud que los libros malos. En nuestros días, son más peligrosos aún porque abundan los disfrazados de religiosidad.

Huid de las lecturas malsanas como de la peste.
¡Si supierais qué semilla tan funesta dejan las malas lecturas en el corazón de la juventud!.
Para conservar la pureza, guardáos de toda clase de lecturas malas; también de las indiferentes, pues pueden ser de peligro para vuestra alma.
La primera impresión que recibe la mente vírgen y tierna de la juventud, dura toda la vida; por eso, los libros inconvenientes son la causa principal de su ruina.
Opónganse resuelta y enérgicamente a la lectura de la prensa irreligiosa e inmoral.


¿Qué nos dice Don Bosco con relación a quienes no ponen empeño en reformarse y cambiar y abandonar la vida de pecado?:

Dos cosas temo: el pecado mortal que da la muerte al alma y la muerte corporal que sorprenda a quien se encuentra en desgracia de Dios.
Por un solo pecado mortal se merece el infierno. ¿Qué sería de ti si murieses en ese estado?.
No se admita a la Comunión diaria a los que manifiesten afecto al pecado venial.
Los que se dejan vencer por las pasiones, sorprendidos por la muerte y sepultados entre las llamas eternas del infierno, gemirán desesperados: ¡insensatos de nosotros, nos equivocamos!.
Huid del pecado como de vuestro más grande enemigo, y huid también de la ocasión de pecar, es decir, de las malas conversaciones que son la ruina de las buenas costumbres.
El corazón del joven que vive en estado de pecado, es como el mar en continua agitación.
Es una locura buscar la felicidad lejos de Dios.


Consejos de Don Bosco:

Decídete, pues, a servir al Señor y haz penitencia; no esperes para cuando ya no sea tiempo.
La penitencia que el Señor quiere de ti es tu obediencia.
¿Queréis que os recomiende una manera fácil de hacer penitencia, adaptada a vuestra edad y condición?. Os sugiero un ayuno que todos podéis hacer: esto es, cuidar vuestro corazón y vuestros sentidos. Haced ayunar al demonio no cometiendo ningún pecado. Atended los sentidos externos. Haced ayunar a vuestros ojos.
Es un grave error creer que la penitencia tienen que practicarla únicamente los pecadores. La penitencia es necesaria también para conservar la inocencia.
Frecuente comunión y confesión, son las armas con las cuales se obtiene una completa victoria contra el demonio.
No existe ninguna ventaja material que pudiera compensar un solo daño moral.
¿Sabes lo que te hace falta para salvar tu alma?. Un poco de buena voluntad.
Trata de aprender aquellas cosas de las cuales no tengas que arrepentirte en tu vejez.
Creedme que es una gran fortuna aprender con experiencias ajenas. Tener que aprender por experiencia propia es una desgracia.
El pasado debe ser maestro del futuro.
Toda virtud en los niños es un precioso adorno que los hace amados de Dios y de los hombres. Pero la reina de todas las virtudes, la virtud angélica, la santa pureza, es un tesoro de tal precio, que los niños que la poseen serán semejantes a los ángeles del cielo.
Los limpios de corazón verán a Dios. Por puros de corazón se entiende a los que si por desgracia pecaron, se levantan enseguida.
La virtud de la pureza es tan preciosa y tan agradable a Dios Nuestro Señor, que jamás ha dejado sin protección especial en todos los tiempos y circunstancias a los que la practican.
La castidad es el adorno más bello del cristiano.
El ocio y la castidad no pueden andar nunca juntos.
La pureza debe ser el centro de todas nuestras acciones. En los tiempos presentes es necesaria una modestia a toda prueba y una gran castidad.
Creo que se puede aplicar a la virtud de la pureza la frase de la Escritura: "Todos los bienes me vinieron con ella". Teniéndola, se tendrán todas las demás virtudes. Las atrae a todas. No teniéndola se esfumarán todas las demás, como si no existieran.
Rogad ardientemente al Señor que os conceda la virtud de la pureza y os la conserve, pues, teniéndola, no necesitaréis preocuparos más. Con la observancia de la pureza os vendrán del cielo todos los bienes y todos los consuelos.
Esforzáos para alejar cualquier pensamiento que pudiera, aún remotamente, empañar la virtud de la pureza. Lo que más ayuda a conservarla íntegramente es la obediencia a Dios, porque estas dos virtudes, obediencia y pureza, se complementan la una con la otra, pues, conservando la exacta obediencia, se conserva también el inestimable tesoro de la pureza.
Nunca serás bastante severo en las cosas que ayudan a conservar la moralidad.
Nuestros oídos los hemos consagrado enteramente a Dios; así pues no escuches al que murmura o siembra descontento; desecha toda malicia en tus conversaciones, y huye de las reuniones en donde el hablar, aunque no sea malo, sea ligero.
Hagámonos santos, si queremos que el mundo hable de nosotros.
Templanza y trabajo son los dos mejores custodios de la virtud.


Esto es lo que Don Bosco nos habla sobre los vicios:

Cuando un vicio domina a un hombre, sólo por un milagro podrá convertirse.
El ocio trae consigo todos los vicios.
Si un joven es goloso, amante del vino, dormilón, poco a poco adquirirá todos los vicios.
La soberbia y la inmodestia son dos vicios capitales, que arruinan la mayor parte de las almas.
El ocio es un vicio que arrastra consigo a muchos otros vicios.
Las diversiones mundanas traen siempre el riesgo de arruinar la virtud, especialmente la delicadísima virtud de la castidad.
Suelen alejar a un joven de la virtud: los malos compañeros, el exceso en el beber, el acaloramiento en el juego y la costumbre de fumar.

Efesios 4:22-23
Con respecto a la vida que antes llevaban, se les enseñó que debían quitarse el ropaje de la vieja naturaleza, la cual está corrompida por los deseos engañosos; ser renovados en la actitud de su mente; y ponerse el ropaje de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios, en verdadera justicia y *santidad.

Romanos 8:13 porque si vivís conforme a la carne, habréis de morir; pero si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.

Colosenses 3:5 Por tanto, considerad los miembros de vuestro cuerpo terrenal como muertos a la fornicación, la impureza, las pasiones, los malos deseos y la avaricia, que es idolatría.

Gálatas 6:8 Porque el que siembra para su propia carne, de la carne segará corrupción, pero el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.

1 Corintios 9:27 Al contrario, domino* (Someto, disciplino) mi cuerpo y lo obligo a obedecerme, para no quedar yo mismo descalificado después de haber enseñado a otros.


Fuente:
Declaración Persona humana sobre algunas cuestiones de ética sexual. Por la Congregación para la Doctrina de la Fe


Malicia intrínseca de la masturbación
Con frecuencia se pone hoy en duda, o se niega expresamente, la doctrina tradicional según la cual la masturbación constituye un grave desorden moral. Se dice que la psicología y la sociología demuestran que se trata de un fenómeno normal de la evolución de la sexualidad, sobre todo en los jóvenes, y que no se da falta real y grave sino en la medida en que el sujeto ceda deliberadamente a una autosatisfacción cerrada en sí misma (ipsación); entonces sí que el acto es radicalmente contrario a la unión amorosa entre personas de sexo diferente, siendo tal unión, a juicio de algunos, el objetivo principal del uso de la facultad sexual.
Tal opinión contradice la doctrina y la práctica pastoral de la Iglesia Católica. Sea lo que fuere de ciertos argumentos de orden biológico o filosófico de que se sirvieron a veces los teólogos, tanto el Magisterio de la Iglesia, de acuerdo con una tradición constante, como el sentido moral de los fieles, han afirmado sin ninguna duda que la masturbación es un acto intrínseca y gravemente desordenado. La razón principal es que el uso deliberado de la facultad sexual fuera de las relaciones conyugales normales contradice esencialmente a su finalidad, sea cual fuere el motivo que lo determine. Le falta, en efecto, la relación sexual requerida por el orden moral; aquella relación que realiza el sentido íntegro de la mutua entrega y de la procreación humana en el contexto de un amor verdadero (...) la tradición de la Iglesia ha entendido, con justo motivo, que está condenado en el Nuevo Testamento cuando en él se habla de «impureza», de «lascivia» o de otros vicios contrarios a la castidad y a la continencia.
· Santo Tomás de Aquino identifica la masturbación con la “inmundicia”. Da un ejemplo de masturbación masculina "si se procura la polución sin coito carnal, por puro placer lo cual constituye el pecado de ‘inmundicia’.


Para resumir diremos que:

I. No hay otro vicio que ciega el entendimiento humano.
II. No hay otro vicio que endurece la voluntad humana en la maldad, como el vicio de la impureza.

1 Corintios 6:18 Huid de la fornicación. Todos los demás pecados que un hombre comete están fuera del cuerpo, pero el fornicario peca contra su propio cuerpo.

“Un gran deseo de ser santo, es el primer peldaño para llegar a serlo; y al deseo se ha de unir una firme resolución.” San Alfonso María de Ligorio

Eclesiástico 21:2 (Sirácides) :
Huye del pecado como lo harías de una serpiente: si te acercas, te muerde; tiene dientes de león y destruye vidas humanas.

El Profeta Ezequiel nos dice:“que Dios no quiere la muerte del pecador sino que se arrepienta del mal y viva.”

El Señor castigará sobre todo a los que siguen deseos impuros y desprecian su autoridad. Son tercos y atrevidos, y no tienen miedo de insultar a los poderes superiores
2 Pedro 2: 10


En el Catecismo podemos leer:

1852 La variedad de pecados es grande. La Escritura contiene varias listas. La carta a los Gálatas opone las obras de la carne al fruto del Espíritu: ‘Las obras de la carne son conocidas: fornicación, impureza, libertinaje, idolatría, hechicería, odios, discordia, celos, iras, rencillas, divisiones, disensiones, envidias, embriagueces, orgías y cosas semejantes, sobre las cuales os prevengo como ya os previne, que quienes hacen tales cosas no heredarán el Reino de Dios’ (5,19-21; cf Rm 1, 28-32; 1 Co 6, 9-10; Ef 5, 3-5; Col 3, 5-8; 1 Tm 1, 9-10; 2 Tm 3, 2-5).

1865 El pecado crea una facilidad para el pecado, engendra el vicio por la repetición de actos. De ahí resultan inclinaciones desviadas que oscurecen la conciencia y corrompen la valoración concreta del bien y del mal. Así el pecado tiende a reproducirse y a reforzarse, pero no puede destruir el sentido moral hasta su raíz

1867 La tradición catequética recuerda también que existen ‘pecados que claman al cielo’ como el pecado de los sodomitas (cf Gn 18, 20; 19, 13)(...)

1868 El pecado es un acto personal. Pero nosotros tenemos una responsabilidad en los pecados cometidos por otros cuando cooperamos a ellos:
— participando directa y voluntariamente;
— ordenándolos, aconsejándolos, alabándolos o aprobándolos;
— no revelándolos o no impidiéndolos cuando se tiene obligación de hacerlo;
— protegiendo a los que hacen el mal.
1869 Así el pecado convierte a los hombres en cómplices unos de otros, hace reinar entre ellos la concupiscencia, la violencia y la injusticia. Los pecados provocan situaciones sociales e instituciones contrarias a la bondad divina. Las ‘estructuras de pecado’ son expresión y efecto de los pecados personales. Inducen a sus víctimas a cometer a su vez el mal. En un sentido analógico constituyen un ‘pecado social’ (cf RP 16).

San Agustín (354-430) "Los pecados contra la naturaleza, por lo tanto, como el pecado de Sodoma, son abominables y merecen el castigo en cualquier momento y dondequiera que se cometan. Si todas las naciones los cometieran, todos por igual sería condenadas por el mismo cargo en la ley de Dios, porque nuestro Creador no estableció que debemos utilizarnos los unos a otros de esta manera. De hecho, la relación que debemos tener con Dios es en sí misma violada cuando nuestra naturaleza, de los cual Dios es autor, es profanada por la lujuria pervertida ".

1874 Elegir deliberadamente, es decir, sabiéndolo y queriéndolo, una cosa gravemente contraria a la ley divina y al fin último del hombre, es cometer un pecado mortal. Este destruye en nosotros la caridad sin la cual la bienaventuranza eterna es imposible. Sin arrepentimiento, tal pecado conduce a la muerte eterna.
1876 La reiteración de pecados, incluso veniales, engendra vicios entre los cuales se distinguen los pecados capitales.

Por último los invito a reflexionar este pasaje bíblico completo que San Alfonso menciona en el escrito:

2 Pedro 2 - Profetas y maestros falsos

1Pero se levantaron falsos profetas entre el pueblo, así como habrá también falsos maestros entre vosotros, los cuales encubiertamente introducirán herejías destructoras, negando incluso al Señor que los compró, trayendo sobre sí una destrucción repentina.
2Muchos seguirán su sensualidad, y por causa de ellos, el camino de la verdad será blasfemado;
3y en su avaricia os explotarán con palabras falsas. El juicio de ellos, desde hace mucho tiempo no está ocioso, ni su perdición dormida.
4Porque si Dios no perdonó a los ángeles cuando pecaron, sino que los arrojó al infierno y los entregó a fosos de tinieblas, reservados para juicio;
5si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, un predicador de justicia, con otros siete, cuando trajo el diluvio sobre el mundo de los impíos;
6si condenó a la destrucción las ciudades de Sodoma y Gomorra, reduciéndolas a cenizas, poniéndolas de ejemplo para los que habrían de vivir impíamente después;
7si rescató al justo Lot, abrumado por la conducta sensual de hombres libertinos
8(porque ese justo, por lo que veía y oía mientras vivía entre ellos, diariamente sentía su alma justa atormentada por sus hechos inicuos),
9el Señor, entonces, sabe rescatar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos bajo castigo para el día del juicio,
10especialmente a los que andan tras la carne en sus deseos corrompidos y desprecian la autoridad. Atrevidos y obstinados, no tiemblan cuando blasfeman de las majestades angélicas,
11cuando los ángeles, que son mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio injurioso contra ellos delante del Señor.
12Pero éstos, como animales irracionales, nacidos como criaturas de instinto para ser capturados y destruidos, blasfemando de lo que ignoran, serán también destruidos con la destrucción de esas criaturas,
13sufriendo el mal como pago de su iniquidad. Cuentan por deleite andar en placeres disolutos durante el día; son manchas e inmundicias, deleitándose en sus engaños mientras banquetean con vosotros.
14Tienen los ojos llenos de adulterio y nunca cesan de pecar; seducen a las almas inestables; tienen un corazón ejercitado en la avaricia; son hijos de maldición.
15Abandonando el camino recto, se han extraviado, siguiendo el camino de Balaam, el hijo de Beor, quien amó el pago de la iniquidad,
16pero fue reprendido por su transgresión, pues una muda bestia de carga, hablando con voz humana, reprimió la locura del profeta.
17Estos son manantiales sin agua, bruma impulsada por una tormenta, para quienes está reservada la oscuridad de las tinieblas.
18Pues hablando con arrogancia y vanidad, seducen mediante deseos carnales, por sensualidad, a los que hace poco escaparon de los que viven en el error.
19Les prometen libertad, mientras que ellos mismos son esclavos de la corrupción, pues uno es esclavo de aquello que le ha vencido.
20Porque si después de haber escapado de las contaminaciones del mundo por el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, de nuevo son enredados en ellas y vencidos, su condición postrera viene a ser peor que la primera.
21Pues hubiera sido mejor para ellos no haber conocido el camino de la justicia, que habiéndolo conocido, apartarse del santo mandamiento que les fue dado.
22Les ha sucedido a ellos según el proverbio verdadero: EL PERRO VUELVE A SU PROPIO VOMITO, y: La puerca lavada, vuelve a revolcarse en el cieno.
.....

1 Tes 4 :2- 8
Ustedes conocen las instrucciones que les dimos por la autoridad del Señor Jesús. Lo que Dios quiere es que ustedes lleven una vida santa, que nadie cometa inmoralidades sexuales y que cada uno sepa dominar su propio cuerpo en forma santa y respetuosa, no con pasión y malos deseos como las gentes que no conocen a Dios. Que nadie abuse ni engañe en este asunto a su prójimo (hermano o hermana), porque el Señor castiga duramente todo esto, como ya les hemos advertido. Pues Dios no nos ha llamado a vivir en impureza, sino en santidad. Así pues, el que desprecia estas enseñanzas no desprecia a ningún hombre, sino a Dios, que les ha dado a ustedes su Espíritu Santo.

Recordemos que Dios ha dejado el castigo de Sodoma y Gomorra como ejemplo para las generaciones futuras, fue destruida porque ninguno se convirtió de su maldad.
Vemos que por ejemplo
San Pedro Damian con sus predicaciones sobre este tema logro que muchos de los que habían caído en este grave pecado se arrepintieran y fueron rescatados de las garras del Diablo.
Tenemos que seguir luchando para intentar rescatar a los que han caído en este pecado tan abominable para Dios por medio del ayuno y la oración.
Como este pecado produce ceguera debemos orar y ayunar para que se caigan las escamas de los ojos Novena de liberación en honor a los mártires de la pureza para que ellos puedan ver la verdad y puedan renunciar a este grave pecado.
Tenemos que hablar claro porque hoy en día los grupos de presión gay están confundiendo a muchos jóvenes, incluso en algunos colegios y universidades han instalados sus templos paganos por medio de los clubes gay , corrompiendo a los jóvenes que pueden experimentar una confusión de atracción sexual pasajera al mismo sexo, pero ellos les hacen creer que ellos nacieron así para que se identifique con el pecado y adopten una estilo de vida gay.
Pero el Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos apostatarán de la fe, prestando atención a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios.

1Timoteo 4: 1

Esto doctrinas de demonios están en contra del matrimonio como Dios lo instituyo entre un hombre y una mujer.
Recordemos que el pasaje siguiente no habla en contra del Celibato ya que San Pablo y el Mismo Jesús eran Célibes.
Tenemos que estar firmes de acuerdo con la ley de Dios, no en su contra como vemos que algunos de los que se auto-llaman progresistas-liberales lo hacen y esta posición que favorece al pecado es recriminada por la escritura en el Pasaje de Romanos 1 después de que habla del pecado de la homosexualidad, nos advierte sobre la posición de indiferencia o tibieza que estamos viendo hoy en la sociedad que aprueba a los practican este pecado. Desafiando al mismo Dios con su conducta rebelde.

Romanos 1:32 Saben bien que, según el justo decreto de Dios, quienes practican tales cosas merecen la muerte; sin embargo, no sólo siguen practicándolas sino que incluso aprueban a quienes las practican.

Levítico: 18.22: "No te echarás con varón como con mujer: es abominación."
"No te acuestes con un hombre como si te acostaras con una mujer. Ese es un acto infame"

20,13: "Si uno tiene relaciones sexuales con un hombre como con mujer, ambos han cometido abominación: ellos serán condenados a muerte: su sangre será sobre ellos."

»Si alguien se acuesta con otro hombre como quien se acuesta con una mujer, comete un acto abominable y los dos serán condenados a muerte, de la cual ellos mismos serán responsables.


La Virgen de Fátima también nos ha advertido sobre las uniones gay:
"Muchos matrimonios no son buenos; ellos no complacen a Nuestro Señor y no son de Dios."


..y que eviten los matrimonios prohibidos -la fornicación-las inmoralidades sexuales- . Si se guardan de estas cosas, actuarán correctamente." Hechos 15:29

¿Cuáles son Los Matrimonios Prohibidos por la ley en Lv18.6-18,19?
Son las relaciones sexuales incestuosas, las uniones homosexuales.


De Las Glorias de María por San Alfonso de Ligorio:

"Continúa, Oh tonto, dice san Pedro Damián (hablando al libertino-impuro, corrupto, incasto), continúa satisfaciendo la carne, porque llegará el día en que tus impurezas se convertirá como resina de tus entrañas, para aumentar y agravar los tormentos de la llama que te quemará en el infierno. Llegará el día, más aun por la noche, cuando tu lujuria se convertirán en brea, para alimentar de tus entrañas el fuego eterno. "

2 Cor 5:10 Porque es necesario que todos comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba lo que le corresponda, según lo bueno o malo que haya hecho mientras vivió en el cuerpo.


Información de la Asociación de Médicos Católicos Sobre la homosexualidad
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