Este ensayo es una profunda meditación sobre la espiritualidad que late en Camino, la célebre obra de San Josemaría Escrivá. Jesús Arellano nos invita a redescubrir la grandeza del cristianismo vivido desde lo cotidiano: el trabajo, la lucha interior, la oración sencilla y la entrega confiada a Dios Padre.
A través de un lenguaje accesible pero cargado de densidad espiritual, el autor despliega la riqueza del espíritu de abandono y de la infancia espiritual como caminos universales hacia la santidad. Lejos de ser actitudes ingenuas o pasivas, se presentan aquí como expresiones vibrantes de madurez cristiana, de fortaleza amorosa y de una fe encarnada en las realidades del mundo moderno.
Una lectura inspiradora para quienes desean seguir a Cristo desde la confianza, la humildad y la entrega, sin apartarse de la vida ordinaria.