SAN JUAN EVANGELISTA.
San Juan Evangelista fue el único Apostol que llegó a la vejez y ya que el resto de ellos murieron martires. Fue el único de los Apostol que permaneció al pié de la Cruz acompañando a la Virgen María y a las demás mujeres.
El tuvo las visiones que originaron el Libro del Apocalipsis.
Podemos ver en esta pelicula sus ultimos años de vida, donde vemos como vivió sus momentos en la isla de Patmos, donde tuvo sus más reconocidas visiones, reflejadas en el Libro del Apocalipsis.
Juan fue el más joven de los Apóstoles, era un adolescente cuando acompañó al Señor por los caminos de Galilea y Judea.
Muy buenas opciones para aplicarlas en los salones de clase por cultura, apresiación......
HISTORIAS DE LA BIBLIA N.T.
Pablo, Apóstol ~
Ver otro artículo sobre Pablo *
Origen y juventud.
Saulo nació en Tarso de Cilicia, centro de cultura y saber griegos (Hch. 21:39), de una familia judía de la tribu de Benjamín (Ro. 11:1; Fil 3:5) Cuando el martirio de Esteban (33/34 o 35/36), era aún «joven» (es decir, de unos 30 años; en el 62/63 se llama ya viejo; (Filemón 9); hubo de nacer en los primeros años de la Era Cristiana. Su familia pertenecía a los «hebreos» (Fil. 3:5), es decir, a los judíos de lengua aramea, y a los fariseos (Hechos 23:6; Fil. 3:5), y era irreprochable en cuanto a la «justicia» (Fil. 3:6). Su padre era ciudadano de Tarso (Hch. 22:28), lo que supone que hubo de ser de buena posición (cfr. Fil. 3:8). Saulo fue circuncidado al octavo día de su nacimiento (Lv. 12:3 Fil 3:5) y recibió el nombre de Saúl (es decir <el deseado>; griego, Saulos, de donde Saulo) y el romano y el romano de Pablo (Hch. 13:9). El niño fue instruido en la lengua aramean (Hch. 13:9) y educado en la fiel observancia de la ley y de las tradiciones de los mayores.
Según la costumbre judía, desde los cinco años debió de aprender a leer en la Biblia hebrea. Desde su juventud, Pablo aprendió igualmente la lengua griega, que era la corriente en Tarso. Por razón de su educación farisea, se duda si frecuentó también alguna de las muchas escuelas griegas, en aquel importante centro de cultura helenística. Pablo cita incluso algunos escrítores griegos (Arato, Phaen. V, 429 [Hch 17:28]; Menandro, Thais [1 Co. 15:33]; Epiménides, Or. [Tit. 1:12)).