Las manos de la Iglesia metidas en la caja federal de EE.UU.
La semana pasada, los obispos estadounidenses despidieron a 50 "trabajadores de migración".
Los Servicios Católicos de Socorro han sido criticados durante décadas por promover prácticas contrarias a las enseñanzas de la Iglesia y a la moral natural, como la contracepción y el aborto.
En la archidiócesis de Galveston, la organización benéfica ha recortado más del 20% de su personal total tras la reciente congelación de la financiación federal (para ellos más de 80 millones de dólares en 2024). Se esperan más despidos.
Actualmente, las diócesis estadounidenses y el Vaticano están en modo pánico. Están llegando declaraciones muy claras de obispos estadounidenses individuales, de la conferencia episcopal, del cardenal de la Curia Michael Czerny, y hoy incluso del propio Francisco, presionando para mantener su fuente de ingresos federales.
El cardenal Czerny admitió a ApNews.com (10 de febrero) que otros programas, incluidos los programas internacionales de Cáritas a nivel diocesano y nacional, se ven afectados directa o indirectamente por el secuestro.
Sin embargo, USAID es sólo una pieza del rompecabezas. UcaNews.com (10 de febrero) añadió que la JICA (Agencia de Cooperación Internacional de Japón) también parece estar operando de forma igualmente confusa.
Traducción IA