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Atenas: Francisco proyecta sus pecados actuales sobre los Papas del pasado

Durante un encuentro en Atenas el 4 de diciembre con representantes greco-ortodoxos, Francisco acusó a sus predecesores de haber contribuido a la división con los ortodoxos.

Un Francisco quejumbroso reconoció que “acciones y decisiones que poco o nada tenían que ver con Jesús y el Evangelio, sino que estaban marcadas por la sed de ventajas y poder, debilitaron gravemente nuestra comunión”.

Acertadamente, habló con la fórmula “nosotros” (Pluralis majestatis) que los Papas utilizan en lugar del “yo”, afirmando que “dejamos que la fecundidad se vea comprometida por la división”. Esto es precisamente lo que hace Francisco con Traditionis Custodes.

Por lo tanto, sintió la necesidad de “pedir de nuevo el perdón a Dios y a nuestros hermanos por los errores cometidos por muchos católicos [= Francisco incluido]”.

Al condonar los delitos contra la fe que se producen bajo su responsabilidad personal, Francisco, por el contrario, utiliza el mantra “No juzgarás”.

#newsDedwtlgcky

jasonjones
Su mirada, su lenguaje corporal, no es el del santo, sino el del intrigador, el del complice...
Miguel Echeverria
Y puesto que los Ortodoxo son unos terribles herejes que durante mil años no han renegado de sus herejías, la única actitud católica es estar separado de ellos por un abismo.
Miguel Echeverria
La única unidad que nos importa a los creyentes es la unidad con Dios, y si para eso tenemos que romper con el resto de la humanidad, lo haremos.

En cambio a los conciliaristas del Vaticano II, o sea, los modernistas, les importa la unidad de los hombres, porque para ellos no hay más 'dios' que el hombre.

Jesucristo el Señor, en cambio, para el cual lo único que importaba era hacer la voluntad …More
La única unidad que nos importa a los creyentes es la unidad con Dios, y si para eso tenemos que romper con el resto de la humanidad, lo haremos.

En cambio a los conciliaristas del Vaticano II, o sea, los modernistas, les importa la unidad de los hombres, porque para ellos no hay más 'dios' que el hombre.

Jesucristo el Señor, en cambio, para el cual lo único que importaba era hacer la voluntad del Padre, rompio con todos para cumplir esa voluntad, y así murió en la Cruz odiado por todos.