Cuestión de fe.
La presión llega a tal grado que la única forma de vivir con la mayor normalidad posible es estar absolutamente convencido de que falta poco para la venida.
La paciencia y la fe son las armas. Si se pierde la primera, se ha caído en la desesperación enfrentándose al mundo sin esperanza.
Posiblemente no dejando ;pues no se espera , actúe la justicia divina y pasando al hombre la potestad de ésta.
No fallecen o no lo hacen a la velocidad esperada. Solo hay una explicación.
De cara al futuro hemos de tener un mérito, perder algo a cambio de seguir humano.
Desea vean todo el espectáculo y a nosotros llevarnos a la heroicidad.
Que las próximas generaciones tengan un ejemplo que seguir almenos durante los 1000 próximos años.
Queda claro que ha Dios solo le interesan los héroes pacientes, los otros para el otro.