La pieza propagandística "Sodoma Supplicans" mete al obispo en un lío legal
El obispo Aillet dio instrucciones a los sacerdotes de su diócesis para que, si dos concubinos homosexuales piden una "bendición", bendigan a cada uno por separado y les llamen a la conversión.
Los homosexuales extremistas insultan esta instrucción por "discriminatoria", alegando que separar a "la pareja" -que no es pareja- es "negar su existencia". Para el grupo, el llamamiento a la conversión equivale a "legitimar la terapia de conversión", que es "ilegal" en Francia.
Un portavoz de Aillet declaró a Rfi.fr (2 de enero) que no se trata de una "terapia de conversión", sino del Evangelio, que invita a todos los creyentes "a cambiar de dirección para tomar el buen camino".
Traducción IA