La secta bergogliana de sacerdotes impenitentes homosexuales que encubren a los curas pedófilos burlándose del sacramento de la confesión han hecho una instrumentalización marxista de la confesión pública para culpar a la Iglesia de la evangelización de los idólatras indígenas, acusándola de colonización. Es decir que los acusados en esta parodia del apóstata Bergoglio en complicidad con sus vasallos son el Verdadero Dios y la Iglesia. Es decir que para estos enemigos de Dios los que tienen que arrepentirse ya no son los pecadores sino la Iglesia. Los pecadores impenitentes son llamados los "pobres", los "excluidos", la "periferia" y Dios y la Iglesia son presentados como los "opresores" de los que hay que liberarse.
Han repudiado públicamente la fe católica para sumarse a la apostasía de Bergoglio, con la que engaña a los idólatras haciéndoles creer que pueden salvarse sin Cristo y sin la Iglesia.
Bergoglio apoya a un ‘cura’ indígena marxista que continua practicando el paganismo –
Ya bergoglio no cuida las apariencias esta atacando a Nuestra Iglesia en todo momento. Muy bien dicho por el Arzobispo Vigano que Dios lo siga protegiendo y dirigiendo para que siga defendiendo Nuestra Iglesia con ese gran amor caracteristico de el. Y para que siga guiando a su Iglesia en estos tiempor turbulentos.