Dialogo sobre las herejías del Vaticano II - 1. La nueva fe
**Las herejías del Vaticano II — 1. La nueva fe**En la Casa del Peregrino, una tarde de octubre, un teólogo formado en la escuela de Ratzinger sube a Piedrasanta para discutir con Ricardo. Su tesis es la de tantos: los abusos posconciliares son culpa de una mala aplicación, pero los textos del Concilio, «leídos a la luz de la Tradición», serían perfectamente ortodoxos. La «hermenéutica de la continuidad». El diálogo desmonta esa coartada texto a texto.
*Unitatis Redintegratio* 3 afirma que el Espíritu de Cristo usa las sectas heréticas «como medio de salvación». Pero Bonifacio VIII en *Unam Sanctam* y Eugenio IV en Florencia definieron que fuera de la Iglesia no hay salvación, sin distinción entre culpables e inculpables. *Lumen Gentium* 16 enseña que los musulmanes «adoran con nosotros al único Dios», cuando el islam niega la Trinidad y a Cristo —y San Juan llama anticristo a quien niega que Jesús es el Cristo—. *Nostra Aetate* 4 declara «irrevocable» la vocación de los judíos, como si la Antigua Alianza siguiera vigente al margen de la Cruz.
Y la clave de bóveda: el cambio de «*est*» a «*subsistit in*» en *Lumen Gentium* 8, que el propio Ratzinger reconoció como una Iglesia de Cristo «más amplia» que la Católica; *Gaudium et Spes* 12, que pone al hombre «como centro y corona» de todo; y el discurso de clausura de Pablo VI, que saludó con «simpatía inmensa» a «la religión del hombre que se hace Dios».
La conclusión es ineludible: si los textos contradicen definiciones *ex cathedra*, y un concilio ecuménico no puede enseñar herejía, entonces lo que enseñó herejía no es la Iglesia. Primera entrega de una serie.
Artículo completo: Diálogo sobre las herejías del Vaticano II (1) – …