León XIV escribe su primera encíclica
El Espíritu Sano siempre ilumina al Papa, aunque lo que diga sea diferente a lo que opinamos nosotros. A Pedro se le prometió esa asistencia y no somos nosotros los jueces.
El Espíritu Sano siempre ilumina al Papa, aunque lo que diga sea diferente a lo que opinamos nosotros. A Pedro se le prometió esa asistencia y no somos nosotros los jueces.